Gobierno teme que escándalo en Brasil afecte acuerdo con la UE

Uruguay decidió extremar controles de productos brasileños de origen animal
El gobierno uruguayo sigue "con atención" el escándalo de la carne adulterada en Brasil, con el temor de que quizás sea "contraproducente" en la marcha de las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), aseguró una fuente del Poder Ejecutivo.

Los europeos han mostrado reparos sobre la negociación de los productos cárnicos y esto les podría dar una razón como para entorpecer más la negociación, que por primera vez "avanza a buen ritmo y hay expectativa de que haya una decisión a fin de año", acotó la fuente.

De todas maneras, se entiende que esto es un problema que afecta a Brasil y que puede tener repercusiones a nivel del bloque, pero que la reputación de Uruguay está intacta.

Por otra parte, Uruguay decidió ayer ajustar los controles de inocuidad sobre los productos de origen animal de Brasil que ingresan al mercado local.

Los productos que ingresan a Uruguay son liberados a los comercios luego de ser analizados por el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), recordó a El Observador una fuente del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). Sin embargo, frente a la situación denunciada en Brasil, el MGAP dispuso revisar las partidas de diferentes tipos de carnes (bovina, aviar y suina) que ingresaron últimamente desde el país norteño.

Afecta el comercio

Por otra parte, cualquier situación que afecte la imagen de la carne en los mercados, "es mala para Uruguay", aseguró a El Observador el director del Frigorífico Pando, Eduardo Urgal.

"Estas situaciones que dañan la imagen de la carne, que agregan incertidumbre y volatilidad en el mercado, generan nerviosismo en los operadores", agregó Urgal.

Hay que tener en cuenta que "muchos de los operadores que negocian la carne uruguaya, también venden carne de Brasil", acotó el industrial.

China, el segundo mayor importador de carne vacuna y aviar brasileña, suspendió ayer las compras de cortes de carne desde Brasil a la espera de explicaciones sobre las presuntas adulteraciones en productos de consumo humano, informó el propio Ministerio de Agricultura del país norteño.

Igual medida dispuso la UE, aunque restringida a las carnes procedentes de JBS y BRF, las empresas involucradas.

Por otra parte, el vicepresidente del Frigorífico San Jacinto, Gaston Scayola, afirmó en Tiempo de Cambio que no se puede pensar en obtener ventajas de situaciones complicadas "porque a la larga esos beneficios son de corto plazo. Y lo que tanto Uruguay, como Brasil y Argentina necesitan, es consolidar la seriedad y credibilidad de toda la región del Mercosur".

Aguerre tranquilo

Por otra parte, el titular del MGAP, Tabaré Aguerre, dijo ayer a El Observador que Uruguay sobresale por su política "constante de mejorar los sistemas de inocuidad y por sus potentes sistemas de controles. Reflexionó que la mejor manera de preservar la inocuidad es mantener normas claras y fuertes mecanismos de control, en tanto que la trazabilidad a nivel de campo en términos sanitarios y a nivel industrial es un activo del Uruguay.

Aguerre recordó que el MGAP creó la Dirección de Inocuidad Alimentaria convencido que "sanidad, inocuidad, trazabilidad y certificación de procesos son las condiciones que el mercado pide y cada vez con mayor exigencia. En algunos casos será la oportunidad de vender o no vender y en otros casos será la oportunidad de vender en forma diferenciada".

"Pero estas cosas Uruguay las está haciendo desde hace varios años, no porque ahora haya ocurrido esta situación en Brasil", concluyó el ministro.