Justicia habilita inicio de proceso de juicio político al vice de Brasil

Temer habría cometido el mismo delito del que se acusa a Rousseff
La crisis política que vive Brasil tiene ahora un nuevo frente donde oficialismo y oposición buscarán sacar ventaja uno del otro. Al complicado proceso de destitución en el que está envuelta la presidenta Dilma Rousseff se le agrega una nueva orden procedente del Tribunal Supremo través de la cual se pretende instalar un juicio político contra el vicepresidente y líder del Partido por el Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), Michel Temer, quien debería asumir el poder si Rousseff llegara a ser apartada del cargo.

Esa decisión fue tomada ayer por Marco Aurelio Mello, uno de los magistrados del Tribunal Supremo de Brasil, a través de la cuál ordenó a la Cámara de Diputados iniciar los trámites para un proceso de impeachment (juicio político) contra Temer, lo mismo que ya está en curso para la presidenta.

El pedido fue presentado originalmente por un abogado y rechazado en su momento por Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados. Sin embargo, el denunciante apeló ante el máximo organismo judicial brasileño y obtuvo el apoyo de Mello, que decidió volver a impulsar el proceso.

Según explica Mariel Mérley Marra, quien presentó el pedido, Michel Temer habría incurrido en el mismo "delito de responsabilidad" que la presidenta de Brasil: haber autorizado créditos incompatibles con las metas presupuestarias, sin la autorización del Congreso nacional, de manera de manipular las cuentas públicas. Según estableció Mello en su resolución, Cunha negó, en la misma época que aceptó el juicio a Rousseff, iniciar un proceso contra el vicepresidente.

Cunha alegó en aquel entonces que Temer había aprobado esos créditos antes de que se revisaran las metas, mientras que Rousseff lo habría hecho después.

Cunha está en la mira del Supremo Tribunal por sospechas de que recibió al menos cinco millones de dólares en sobornos procedentes de la red corrupta que involucró a la estatal Petrobras.

El juez explicó que su sentencia "no emite juicios en relación a la conducta del vicepresidente de la República", pero consideró que Cunha, al rechazar una demanda y aceptar otra, "no atendió la debida formalidad legal". Mello también determinó que se instale una comisión especial en la Cámara de Diputados, bajo el mismo sistema de la ya designada para analizar las acusaciones contra Rousseff, pero centrada en el caso del vicepresidente.

El pasado lunes, durante la última sesión de defensa de la presidenta Rousseff ante la Comisión que estudia el proceso de impeachment, José Eduardo Cardozo, de la Procuraduría General, acusó a Cunha de haber aceptado el juicio político contra Rousseff como "venganza personal", dado que el Partido de los Trabajadores (PT), actualmente en el gobierno, votó en su contra en una comisión de ética de la cámara que investiga si ocultó a sus colegas cuentas en el exterior, un proceso que podría costarle su puesto.

A su vez, remarcó que lo que esta sucediendo en Brasil constituye un "golpe de estado", algo que tanto Dilma Rousseff como su ex mentor político, Lula da Silva, han repetido en cada uno de los actos políticos a los que asisten.

Temer asumiría la presidencia de Brasil hasta 2018 en el eventual caso de que Dilma Rousseff fuese destituida mediante el juicio político, o al menos durante los seis meses que permanezca apartada del cargo mientras se procesa el enjuiciamiento. Sin embargo, este nuevo giro en la situación política podría alejarlo a él también de esa posibilidad.

Fuente: Con agencias

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