La "devoradora" de hombres en la corte de Siqueiros, Rivera y Frida Kahlo

La odisea de Blanca Luz Brum (II)

Blanca Luz Brum, una morocha nacida en 1905 en Pan de Azúcar, Maldonado, causó gran impacto en los círculos artísticos y de la extrema izquierda montevideana a fines de la década de 1920.

Con poco más de 20 años ya era viuda del poeta Juan Parra del Riego, con quien tuvo un hijo, y se había divorciado de un oligarca peruano. Según diversos testimonios, se mostraba ansiosa de "triunfar", bella, exótica y "devoradora" de hombres. También se la señaló como charlatana, mentirosa, oportunista, manipuladora y ansiosa por reconocimiento público.

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Se hacía pasar por sobrina del ex presidente Baltasar Brum, por lo que cambió su apellido original, Brun, y por descendiente de Leonardo Olivera, un jefe militar de la independencia cuya niñez y juventud transcurrió entre Castillos y Pan de Azúcar.

La historiadora feminista Graciela Sapriza la ha descrito, citando a otros, como "impertinente, comprometida, fogosa, pasional, fresca, espontánea, linda, bella, hermosa". Parecía servirse de los hombres para escalar social o económicamente. Sapriza sostuvo que "en un momento en que las artes comenzaban a registrar la emancipación femenina, Blanca Luz se convirtió en una enseña para las mujeres del continente. Ella misma expresó su deseo de convertirse en 'una pequeña Rosa Luxemburgo' (Penitenciaría – Niño perdido, México 1931). Claro que eso implicaba una entrega total a las ideas revolucionarias y ella lo hizo. En primer lugar con su cuerpo".

Rosa Luxemburgo fue una teórica y dirigente comunista nacida en Polonia, que murió asesinada en Berlín en 1919 después del fracaso de un putsch revolucionario al estilo soviético.

Blanca Luz fue eficaz en su autopromoción. Así, por ejemplo, creó la leyenda de que en diciembre de 1928 había abofeteado en Buenos Aires a Herbert Hoover, presidente electo de Estados Unidos, versión que algunos luego creyeron y reprodujeron, como los chilenos Volodia Teitelboim y Vicente Huidobro.

Con el muralista David Siqueiros

David Alfaro Siqueiros, artista plástico mexicano que gozaba de amplio prestigio como muralista, llegó a Montevideo en mayo de 1929 para participar en reuniones de miembros de partidos comunistas de América Latina. Conoció a Blanca Luz e iniciaron rápidamente un romance tempestuoso. Viajaron juntos a Buenos Aires a principios de junio y el 18 de ese mes, con muy poco dinero, partieron con Eduardo, el hijo de Blanca Luz, hacia América del Norte en el barco Pan American.

Él le tomó fotografías en cubierta y en una foto de ambos ella escribió: "Se idolatran con la carne, con el corazón, con el cerebro y lo más importante, hasta la Revolución y dentro de la Revolución. Se juntaron intuitivamente como se juntan las fieras (...), comprendieron que el amor está sobre todo en la carne...".

Tras una temporada en Nueva York viajaron a México, donde se entrevistaron con el líder nicaragüense Augusto César Sandino. El Partido Comunista estaba en la clandestinidad y Siqueiros y Blanca Luz pasaron penurias económicas –y sufrieron la hostilidad de la esposa de David, Graciela Amador, una importante activista del PC mexicano.

Diego Rivera, Frida Kalho y el PC mexicano

En ciudad de México, Siqueiros y Blanca Luz Brum se hospedaron en casa de Diego Rivera y Frida Kahlo, una pareja legendaria de artistas plásticos, y frecuentaron las tertulias de la casa de la fotógrafa comunista italiana Tina Modotti. Frida celaba a Blanca Luz en tanto los dirigentes del Partido Comunista de México, que desconfiaban de ella, exigieron a Siquieros que la dejara. De esa época (diciembre de 1929) sería la característica foto de Brum con trenzas, que se publicó en la primera entrega de esta serie, cuya autora podría ser Tina Modotti. Algunas de las fotografías que contribuyeron a convertir a Frida Kahlo en un mito también fueron tomadas por Modotti. Eran mujeres con talento artístico y sentido de la autopromoción.

Brum fue detenida por la Policía mexicana el 6 de febrero de 1930, al igual que Modotti. La fotógrafa fue desterrada y Blanca Luz, liberada en marzo, pasó a residir en la casa del poeta Ángel Falco, un antiguo anarquista devenido en batllista que servía como cónsul de Uruguay en México. Siqueiros, que la visitaba en casa de Falco, fue arrestado el 10 de marzo de 1930 y liberado unos días después. El 27 de ese mismo mes el pintor fue expulsado del Partido Comunista por diferencias ideológicas y disciplinarias vinculadas a su relación con Brum. Su esposa Graciela Amador estaba detrás del asunto. (En múltiples ocasiones Blanca Luz se despachó contra los celos de sus rivales, "vacas furiosas que se llaman mujeres").

Siqueiros de nuevo fue detenido por la Policía a principios de mayo de 1930 y recluido en la cárcel de Lecumberri. Brum pasó penurias, sobrevivió con la venta de cuadros de Siqueiros y le envió muchas cartas que recopiló en el libro Penitenciaría – Niño Perdido, editado en México en 1931 y, bajo el título Un documento humano, en Montevideo en 1933.

En una de esas cartas ella hizo referencia a los celos y golpes que estaban arruinando la relación. "Yo ya no puedo más", escribió. "Te prometí no volver al médico y lo hago. Tampoco he de ver a esa gente que nos ayuda con algo de comer. Eso en cuanto a tus celos. Después, en lo que se refiere a tus golpes de ayer, te diré que estoy profundamente seria y desencantada".

Él fue puesto en libertad condicional en noviembre, tras pago de fianza, y obligado a permanecer en la ciudad de Taxco. Pintó mucho allí, incluido Retrato de Blanca Luz, y también alternó con el cineasta Sergei Eisenstein, quien ya era una leyenda por sus películas apologéticas de la revolución soviética, como El acorazado Potemkin y Octubre, y rodaba ¡Que viva México!

Estados Unidos y regreso a Montevideo

En enero-febrero de 1932 Siqueiros realizó en México su primera gran exhibición plástica y luego fue expulsado del país. Marchó con Blanca Luz y su hijo Eduardo a Los Ángeles, California, donde se instalaron en abril de 1932. Siqueiros conocería a Angélica Arenal, quien sería su tercera esposa a partir de 1938. Dictó conferencias, en las que realizó como siempre una explícita propaganda revolucionaria, pintó entre otros el mural América tropical y montó exposiciones.

Blanca Luz Brum Siqueiros y Eduardo Parra
Siqueiros, Eduardo Parra y Blanca Luz Brum
Siqueiros, Eduardo Parra y Blanca Luz Brum

A fines de 1932 Blanca Luz y Siqueiros se casaron en el Registro Civil de City Hall. El matrimonio, formalmente, duraría hasta 1938, aunque la vida en pareja se extendió solo entre 1929 y 1933.

Al finalizar el período de sus visas, regresaron a Montevideo en un carguero. Arribaron en la primera semana de febrero de 1933, menos de dos meses antes del golpe de Estado del presidente Gabriel Terra. Se instalaron en un apartamento en la calle Magallanes, frente a la plaza de los Treinta y Tres Orientales, o "de los Bomberos". Luego Siqueiros alquiló una casa quinta en Paso Molino.

En esa etapa el Partido Comunista de Uruguay trató a Siqueiros con distancia pero fue bien recibido por un grupo de intelectuales y artistas como Luis E. Pombo, Guillermo Laborde, Domingo Bazurro, Vicente Basso Maglio, Carmelo de Arzadun y Justino Zavala Muniz, entre otros. El mexicano realizó exposiciones y dictó conferencias.

En junio de 1933 Blanca Luz Brum publicó la revista Aportación; el primer número de los dos que dirigió estuvo dedicado exclusivamente a Siqueiros. Éste propuso una gran mural que cubriera las paredes exteriores del Estadio Centenario, con un explícito sentido revolucionario. Pero ya la relación entre ambos agonizaba. El desenlace sería escandaloso, naturalmente, y más bien sórdido. Ocurriría en Buenos Aires, en la finca de un magnate de la prensa nacido en Sarandí del Yi.


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