Lifan dice que no pudo "manejar" la empresa por culpa del sindicato

La automotriz espera autorización desde China para volver a producir en San José; se queja de "exceso" en los paros

Las autoridades en Uruguay de la automotriz china Lifan cuestionaron el uso "excesivo" del paro por parte del sindicato de la Untmra en la planta de San José, que hace más de un año está paralizada por la caída del mercado brasileño. También afirmaron que los inversores consideran que no han podido "manejar" la empresa, "ya que el poder de la organización de trabajadores para interrumpir la producción siempre ha estado por encima de los derechos de la empresa".

Durante una comparecencia en la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, el vicepresidente de la compañía, Pablo Revetria, sostuvo que aunque la empresa hacía los esfuerzos para mejorar y atender lo que pedía el sindicato en las reuniones bipartitas, "siempre se utilizaba el paro o la amenaza de paro como primera herramienta".

Por su parte, el presidente saliente, Alec Wu Tao, sostuvo que "nunca sintió una actitud positiva y de entendimiento" para que pudieran ejecutarse las tareas de producción y gestión de la fábrica de la forma en que la empresa necesitaba y entendía que se lograrían los resultados. Además, sostuvo que "siempre ha sentido que se estaba en contra de las decisiones y acciones que la empresa quería tomar".

Revetria añadió que la organización de trabajadores "muchas veces" defiende a empleados que no cumplen con sus obligaciones y su descripción de tareas. "Lo hacen por el solo hecho de que ese trabajador está afiliado al sindicato", apuntó. A modo de ejemplo, indicó que más de la mitad de las veces que la empresa aplicó el reglamento o impuso sanciones disciplinarias se vio obligada a levantarlas para que se suspendieran los paros y se pudiera volver a producir con normalidad.

Con vistas a poder retomar la producción en el correr de 2017 la ensambladora de vehículos comenzó con su plan de reestructura. Aunque todavía no hay una fecha precisa de reapertura, sí está claro que el volumen de producción será mucho menor al que se tenía en el pasado.

Eso implica tener que reducir la mano de obra respecto a sus comienzos en 2013. En ese sentido, la firma resolvió a comienzo de mes despedir a 150 empleados que se encontraban en seguro de paro desde inicios de año y extender el subsidio por desempleo a otros 80 por un plazo de tres meses, mientras se espera la autorización desde China para reiniciar la producción.

A lo largo de los años la empresa y los trabajadores han mantenido una relacion complicada. Condiciones de trabajo y reclamos por derechos sindicales han estado en el centro de la disputa.