Miles acuden al funeral de las víctimas del ataque de la mezquita en Quebec

Se velan a tres de las seis personas asesinadas en el tiroteo de hace dos días

Con una imagen de unidad nacional y del multiculturalismo canadiense en torno al primer ministro Justin Trudeau, se desarrollan los funerales de tres víctimas del ataque en la mezquita de Quebec en un complejo deportivo de Montreal.

Generalmente reservada para partidos de hockey, deporte nacional en Canadá, la pista de patinaje abrió sus puertasal final de la mañana a un público numeroso y a varios líderes políticos y religiosos.

Bajo un sudario blanco, los restos de tres víctimas fueron ubicados en el centro de la pista de patinaje, cubierta para la ocasión con una inmensa moqueta gris, con cuatro banderas de Canadá, de la provincia y de las ciudades de Montreal y Quebec.

Tras la ceremonia, a la que se espera que concurran 5.000 personas, los cuerpos de esos tres canadienses binacionales serán repatriados a Argelia y Túnez, sus países de nacimiento.

Los dos argelinos, Jaled Belkacemi, de 60 años, y Abdelkrim Hassane, de 41, se encontraban el domingo de noche en la mezquita de Quebec para rezar cuando un estudiante canadiense de 27 años, cercano a la extrema derecha, abrió fuego contra unos cincuenta fieles presentes.

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Seis personas resultaron muertas y ocho heridas por disparos del atacante, quien se entregó sin resistencia a la Policía una hora después.

'Perdón'

Justin Trudeau defenderá durante los funerales la imagen de un país de acogida, a donde han llegado, a menudo sin nada, unos 40.000 refugiados sirios desde hace un poco más de un año.

El miércoles en la Cámara de los Comunes en Ottawa, un diputado liberal del partido de Trudeau, dio un vibrante testimonio reconociendo entre líneas la ceguera de una sociedad frente a sus demonios.

El diputado Joël Lightbound le pidió a las familias de las víctimas y a la comunidad musulmana "perdón por haber asistido estos últimos años a su ostracismo y su estigmatización, por haber visto cómo se enraizaban en el corazón de mis semejantes el miedo, la desconfianza y el odio".

"Si las palabras tienen consecuencias, los silencios también tienen consecuencias", agregó.

Una segunda ceremonia funeraria está prevista el viernes en Quebec para las otras tres víctimas fatales, entre ellas dos guineano-canadienses, Mamadou Tanou Barry, de 42 años, e Ibrahima Barry, de 39.



Fuente: AFP

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