Montevideo fue Helsinki

El frío finlandés llegó al verano uruguayo cuando ayer se difundió un comunicado de UPM que estaba destinado a bajar la expectativa de los mercados; todo sigue igual
Las negociaciones entre el gobierno uruguayo y la empresa finlandesa UPM siguen en la primera de las tres etapas que se marcaron cuando se produjo el primer acercamiento entre las partes. Tanto el Ejecutivo como la empresa siguen analizando la viabilidad de un proyecto que es prioridad para el gobierno del presidente, Tabaré Vázquez, por lo que ello implica para el país.

Sin embargo, a la luz de las señales que envió el gobierno uruguayo, en las últimas semanas avanzaba la interpretación en el mercado finlandés sobre la inminencia del comienzo de la obras. Es más: algunos creían, según supo El Observador, que el viaje en febrero del presidente Tabaré Vázquez a ese país era para firmar el acuerdo definitivo.

Pero ni una cosa ni la otra forman parte de la realidad actual. La mega inversión aún no está consolidada y la razón por la que el mandatario pisará Helsinki no estuvo, en un principio, directamente vinculada con la instalación de la tercera planta de celulosa en Uruguay, aunque se aprovechará la oportunidad para estrechar los contactos con la empresa.

El embajador uruguayo en Finlandia, Pablo Sader, fue quien gestionó la visita presidencial como gesto de reciprocidad a la visita que el presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, hizo a Montevideo en agosto del año pasado, dijeron a El Observador dos fuentes de la cancillería.

Está previsto que haya una presentación comercial del país para captar inversiones e incluso una reunión con representantes de UPM, dijeron a El Observador dos fuentes del Ejecutivo. Una de ellas, muy cercana al presidente, afirmó que es impensable que durante esta visita se pudiera cerrar la negociación.

El canciller Rodolfo Nin Novoa aseguró en enero a radio Carve que se estaba "manejando" una reunión con los directivos de la empresa y sostuvo que las negociaciones entre la compañía y el gobierno podrían concretarse "antes del viaje a Finlandia".

"Las conversaciones están muy adelantadas y las definiciones están muy cercanas, me parece que esos grupos (de trabajo) van a resolver esto con toda seguridad los primeros días de febrero. Me parece que va a ser un poco el puntillazo final también la presencia del presidente Vázquez en aquel país para que la inversión se concrete definitivamente", dijo el canciller.

Ante la expectativa que se había generado en Finlandia, la empresa salió ayer a aquietar las aguas. Y, en ese intento, la comunicación institucional de la empresa sembró dudas sobre el motivo de la salida.

Dos comunicados

En la mañana de ayer hubo dos comunicados de parte de UPM. El primer mensaje de la empresa, en inglés, afirmaba que la compañía no está en negociación con el gobierno uruguayo por una nueva planta de celulosa. "UPM no está involucrada en negociaciones sobre una inversión en una planta de celulosa con el gobierno uruguayo", señalaba el texto.

Algunas horas después, la sede uruguaya emitió otro texto en el que aseguraba que "nada ha cambiado en el enfoque hacia el gobierno de Uruguay" y que las "conversaciones" siguen con "espíritu positivo".

Pero la aparente contradicción no resulta tal si se considera que cada uno de esos comunicados apuntaba a distintos destinatarios. El comunicado en inglés, emitido por la matriz, apuntaba a los mercados. Su objetivo era aclarar que no había ninguna decisión adoptada sobre la instalación de la planta porque, de lo contrario, cuando eso quedara en evidencia en febrero, los mercados reaccionarían negativamente y las acciones de la compañía caerían.

De hecho luego del comunicado emitido por la empresa este jueves, las acciones de la compañía cayeron 1,67% mientras que entre el 24 y el 25 -cuando el gobierno uruguayo hizo una serie de anuncios asociados a la nueva planta- habían crecido un 2,1%.

Tras ese comunicado –que ponía en duda la concreción del proyecto con un lenguaje inédito hasta el momento-, salió el segundo mensaje, en el que la filial local aclaró que "las conversaciones con el gobierno de Uruguay se vienen desarrollando con un espíritu positivo".

Señales

En los últimos días el gobierno comunicó el interés "genuino" de una empresa francesa de participar en inversiones de infraestructura a "gran escala" en Uruguay, informó que durante 2017 llamará a licitación para que puedan presentarse las empresas internacionales que manifestaron interés en realizar obras ferroviarias en el país, y el presidente Tabaré Vázquez se reunió con los intendentes de Montevideo, Canelones, Florida y Durazno para intercambiar sobre aspectos sensibles que hacen al pasaje del futuro ferrocarril por esos dos departamentos.

El ministerio de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, dijo el martes 24 en radio Sarandí que en el correr de 2017 se hará un llamado para que empresas internacionales muestren su intención de participar de las obras ferroviarias, necesarias para la puesta en marcha de una posible segunda planta de celulosa de la finlandesa UPM. El jerarca agregó que hay empresas italianas, españolas y alemanas interesadas en invertir en el ferrocarril uruguayo, además de un grupo francés cuyo interés se reveló el lunes 23 a través de la página web de Presidencia.

En una carta fechada el 19 de enero de 2017, el grupo NGE se dirigió al presidente de la República, Tabaré Vázquez, y le dio a conocer su voluntad de presentarse en la licitación del tramo Algorta-Fray Bentos, así como de presentar al gobierno una "propuesta formal" para financiar, construir y mantener la nueva vía férrea que requiere la instalación de la segunda planta de UPM en el centro del país.

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