Muerte de un hincha aurinegro baleado cierra una semana negra

Hernán Fioritto había sido atacado en Santa Lucía; el lunes fue baleado barrabrava de Peñarol
La semana empezó y terminó con la violencia en el fútbol como protagonista. El lunes por la madrugada, "Nandito", un referente de la barrabrava de Peñarol, fue atacado a balazos en la puerta de su casa y herido en la pierna. Este viernes por la noche murió Hernán Fioritto, uno de los tres hinchas aurinegros baleado por parciales de Nacional el 28 de setiembre de madrugada en la plaza de Santa Lucía, Canelones, durante los festejos por el aniversario del club.

Fioritto había sido trasladado al Sanatorio Americano donde permanecía internado. El jueves su estado se agravó y tuvo un paro cardíaco y una infección generalizada, dijeron a El País familiares del joven.
Durante el viernes, mientras Fioritto se debatía entre la vida y la muerte, el juez penal de primer turno de Canelones, Luis Sobot, resolvía si procesaba a otros tres hinchas de Nacional por el caso. El magistrado ya había encarcelado a 12 personas por ese hecho, ocho por los delitos de homicidio en grado de tentativa y lesiones personales.

Una vez enterada de la muerte de Fioritto ayer por la noche, la fiscal Mónica Castro explicó que la carátula del caso cambia a homicidio. "Es una lástima, una pena, mi pésame para la familia. Después veremos el expediente, esos son papeles", dijo a la prensa y agregó: "Ellos hablan del trapo como el trofeo de guerra, eso no tendría que estar asociado ni al fútbol ni a ningún deporte. La gente de Peñarol reacciona y ahí se genera todo. Hablar de arrepentimiento es difícil, se dan cuenta pero les parece hasta lógico porque es un cuadro, rival de otro y estaban enojados porque les habían quemado la bandera"

En el auto de procesamiento el juez relata que, mientras los hinchas aurinegros festejaban en la plaza de Santa Lucía, integrantes del colectivo 7411 se reunió en la sede de Nacional de la avenida 8 de Octubre y planificaron un viaje a esa localidad canaria para "hurtar banderas". Fueron en tres autos, algunos con armas de fuego y otro con un palo de béisbol "por si ser armaba problema".

En un primer momento, el juez citó a 13 hinchas de Nacional, de los cuales cuatro fueron liberados.
La muerte de Fioritto provocó que, de inmediato, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y la Mesa Ejecutiva suspendieran la fecha 11 del campeonato Uruguayo Especial, prevista para este fin de semana.

Ataque mafioso

Mientras tanto, la Policía indaga de dónde salieron las 23 entradas encontradas en el auto de "Nandito", el hincha baleado en la puerta de su casa con al menos 34 disparos a su auto que se recupera en un centro público. Según pudo saber El Observador, la AUF informó que eran entradas de un partido jugado en el estadio Campeón del Siglo y que fueron canjeadas en la propia cancha.

El viernes, antes de que la fecha se suspendiera, el Ministerio del Interior anunció en un comunicado que la Guardia Republicana y la Policía de Montevideo comenzarán a controlar que no se ingresen armas a los estadios y a realizar espirometrías, luego de que las empresas de seguridad privada hagan sus registros. El comunicado aclara que los registros pueden ser aleatorios "y sobre aquellas personas que se detecten o hayan evadido el primer control". En el caso de los partidos en los que juega Peñarol, los controles sobre los barrabravas se realizarán hasta que termine el Campeonato Uruguayo Especial.


El martes, la Asociación de Funcionarios de Recaudación (Afrauf) denunció ante la Comisión Especial de Deportes de Diputados "desorganización" en los controles a los hinchas en la entrada a los estadios, así como la entrada de personas sin entradas por listas que no son controladas.

El aumento en los controles responde, precisamente, a lo sucedido en las últimas semanas, cuando también hubo que suspender un partido por un baleado en la tribuna Ámsterdam.

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