"No sabe lo que fueron esos ocho minutos"

Vecinos relataron al presidente Vázquez y sus colaboradores lo vivido durante el temporal del viernes de madrugada

"Gracias por venir" fueron las tres palabras que más escuchó ayer el presidente, Tabaré Vázquez, durante la hora y fracción que estuvo en la ciudad de San Carlos, que en la noche del jueves sufrió una intensa tormenta con viento y granizo que provocó la muerte de una mujer, varios heridos y destrozos materiales.

"Es lo que tengo que hacer", contestaba el presidente mientras eludía los cables de alta tensión que atravesaban las calles del barrio Asturias, uno de los que sufrió más daños materiales. El presidente había sido criticado por el principal líder de la oposición, Luis Lacalle Pou, a fines de 2015 por no visitar las zonas del norte y litoral del país que sufrieron severas inundaciones. "Yo acá estoy", dijo el senador nacionalista en aquel momento a lo que Vázquez respondió: "No hace falta ir para sacarse fotos". Cuatro meses después el mandatario fue a Dolores a las pocas horas que un tornado dejara media ciudad en ruinas y ayer repitió esa acción en San Carlos.

Vázquez llegó sobre las 10 de la mañana. Lo esperaba el prosecretario de Presidencia, Juan Andrés Roballo, acompañado de Fernando Traversa, director nacional del Sistema Nacional de Emergencias. También estaba en el lugar el intendente de Maldonado, Enrique Antía con sus colaboradores y la alcaldesa del municipio, Alba Rijo, quienes prepararon la visita presidencial.

"El presidente viene para ver la situación y lo que quiere es hablar con los vecinos", repetían los colaboradores de presidencia cuando las autoridades departamentales les consultaban si habría tiempo para una reunión en el municipio. Antes que llegara el mandatario, los vecinos del barrio ya se habían empezado a acercar a las autoridades para comentarles sobre su tragedia personal. Ese fue el caso de una señora que se acercó a Roballo y le contó que había perdido el techo de su casa pero que su madre de 80 años estaba bien.

"No sabe lo que fueron esos 8 minutos", le dijo la mujer. "Sabemos porque estuvimos en Dolores", le contestó el prosecretario, quien le dijo a la señora que para el final del día quedarían restituidos el 90% de los servicios.

A los pocos metros una familia se acercó al intendente de Maldonado para contarle los perjuicios que habían sufrido. "Ahora viene el presidente a ver", contestó Antía y además le pidió que fuera a la Intendencia a anotarse porque a partir del lunes comenzaría la reconstrucción con cuadrillas.

Como un padre

El presidente llegó. Se bajó de su camioneta y fue recibido por el intendente y la alcaldesa con quienes caminó varias cuadras. "Mire esa persiana", le indicó Antía y el presidente se dio vuelta para descubrir una persiana toda picada por el granizo como si hubiera sido víctima de un intercambio de disparos con riles de alta repetición. "Esto ayer (por el viernes) parecía Sarajevo. Pero hemos trabajado muy rápido en la limpieza de las principales arterias", le dijo la alcaldesa.

Las autoridades departamentales diagnosticaron al menos 300 voladuras de techos y daños en instituciones públicas como la UTU, la escuela número 13 y la Sociedad Rural.

El presidente vio alguno de esos daños mientras hablaba con los habitantes de San Carlos que además de agradecerle por estar ahí señalaba la solidaridad de sus vecinos. "Usted está aquí como un padre de familia", le dijo una señora que al igual que muchas de las personas que se encontraban con Vázquez quedaban imantadas por el hecho de que el mandatario hubiera llegado hasta el lugar ayer de mañana. "Esto no es Alepo", dijo un vecino que intercambió comentarios con Vázquez sobre la "excepcionalidad del pueblo uruguayo" para ayudar en situaciones adversas.

Una señora rompió en lágrimas mientras le contaba su problema al mandatario. "Lo material se arregla", contestó el presidente, aunque resaltó que "no hay milagros", y que la reconstrucción edilicia llevará tiempo. Vázquez aseguró que primero debe mantenerse el aspecto sanitario y la seguridad de los habitantes de San Carlos.

El presidente dialogó además con una joven de 18 años que le dijo que "la gente era el motor principal" de la reconstrucción, con trabajadores públicos a quienes felicitó por su compromiso ininterrumpido en la tarea, con una mujer a quien se le había caído una pared encima y con un niño que le hizo una entrevista antes que Vázquez se volviera a subir a la camioneta.

Un equipo de arquitectos, técnicos y asistentes sociales está trabajando en San Carlos y realizando un relevamiento de los trabajos necesarios, aunque los casos más urgentes ya están sido atendidos.

A pesar de ser una fecha compleja, que se suma al hecho de la licencia de la construcción, el Sunca proporcionó un grupo de 50 trabajadores que a partir del lunes comenzarán con las tareas de reparación. El gobierno enviará el lunes materiales para iniciar la reconstrucción de la ciudad, según destacó el intendente Antía.

"El país ya está preparado"

"Este tipo de eventos se está reiterando muy frecuentemente", comentó Vázquez en rueda de prensa. "Nos va enseñando a que hay que prevenir pero también mitigar estos efectos", reflexionó, en relación a distintas tormentas que se han sucedido en Uruguay durante los últimos tiempos (como la de San Carlos, Piriápolis o Aguas Dulces), así como al tornado que arrasó Dolores en abril de este año.

Sin embargo, resaltó que "el país ya está preparado para este tipo de eventos". El presidente aseguró que el SINAE ha demostrado su trabajo tanto en San Carlos como en Dolores, y remarcó que la respuesta a este tipo de acontecimientos viene favorecida por la ley sobre cambio climático aprobada en 2009.

Vázquez defendió el trabajo del Instituto de Meteorología (Inumet), del que dijo que "trabaja en la medida de sus posibilidades", y señaló que este tipo de tormentas repentinas son prácticamente imposibles de prever. "Nos tenemos que preparar hacia el futuro", destacó en referencia a la instrucción que la población debería recibir para saber qué hacer ante este tipo de fenómenos.

El intendente, por su parte, lamentó un nuevo episodio de este tipo. "Este año llevamos cuatro tormentas, y los dos primeros agotaron el fondo que destinamos dentro del presupuesto a emergencias. Acabábamos de terminar las reparaciones en esos casos, y cayó esto", dijo, indicando que también se produjeron daños en Pan de Azúcar y José Ignacio.



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