San Francisco, la ciudad de las colinas

Con sus edificios victorianos, espacios verdes y escarpada costa pacífica, San Francisco es uno de los destinos más atractivos de la costa oeste estadounidense
La ciudad de San Francisco es conocida por el icónico Golden Gate, sus coloridas casas de estilo victoriano, y por la infame prisión de Alcatraz. Pero también destaca por ser una de las urbes más multiculturales de Estados Unidos, contar con inmensos parques para recorrer a pie o en bicicleta, y disfrutar del océano Pacífico desde sus costas escarpadas y naturales hasta los muelles llenos de comercios y actividades.

Caminar sus calles es enfrentarse a repechos casi verticales y empinadas bajadas. Y con tanto para hacer, la ciudad de las colinas exige esfuerzo físico y tiempo suficiente para contemplar sus paisajes.

El Parque del Presidio


El Golden Gate es una cita obligada para quienes visitan San Francisco. Además de cruzarlo a pie –resulta mucho más práctico que hacerlo en bicicleta–, los viajeros tienen oportunidad de ver esta monumental obra de ingeniería desde sus alrededores, al caminar por el Parque del Presidio.

Allí los visitantes pueden conocer más sobre este lugar, que entre 1776 y 1847 fue un área fortificada de la corona española, primero, y de México, después. Desde este sitio se puede disfrutar de la vista que ofrece su escarpada costa.

A través de este parque es posible acceder a la popular Baker Beach, una playa famosa por la vista que ofrece del Golden Gate. Aunque una alternativa menos conocida –y que ofrece una vista todavía mejor del puente– es la Marshall Beach, una playa nudista a escasos metros del fuerte Fort Point.

Barrios a tener en cuenta

Una forma de conocer esta ciudad es a través de algunos de sus barrios con más personalidad. Tal es el caso de Haight-Ashbury, lugar de origen de los movimientos hippies en la década de los 60.

Aquí las casas son más coloridas y excéntricas que en cualquier otra parte de la ciudad, y se respira un ambiente bohemio que hace gala de ese pasado rebelde.

Justo al lado se ubica Castro, el barrio que en la década de 19 70 se convirtió en una de las mayores comunidades gay del mundo. En la actualidad, los cruces de las calles están pintados de colores, y las banderas de la diversidad sexual adornan las columnas del alumbrado público.

En este barrio es posible encontrar una amplia variedad de tiendas de productos gourmet, además de varios boliches muy bien ambientados.

Pier 39 y salidas en barco

Uno de los puntos más populares de San Francisco es el Pier 39, un muelle en el que los visitantes pueden encontrar restaurantes, cafés, tiendas de dulces, vestimenta, recuerdos, e incluso una tienda con productos para zurdos. Aquí suele haber actividades como música en vivo, shows de magia o de humor.

Además, desde este muelle parten barcos que recorren la bahía, pasando por el costado de la prisión de Alcatraz, el puente Golden Gate y la costa de Sausalito.

Si bien existen distintos paquetes, el mejor es el que parte al atardecer, ya que es una gran oportunidad para ver la caída del sol desde la bahía y obtener vistas de la ciudad en la noche.

En cualquier caso, es recomendable comprar el ticket con varios meses de anticipación, ya que suele ser uno de los paseos más requeridos.

Las claves


Transporte. El transporte público de la ciudad es muy eficiente. Para ahorrar dinero es recomendable comprar la MUNI Pass, una tarjeta similar a la STM que permite usar ómnibus sin pagar extra por un período determinado.

Visita. La mejor época para ir a San Francisco es de junio a setiembre, cuando las temperaturas oscilan entre los 10 y los 21 grados.

Abrigo. Incluso para aquellos que van en verano, lo mejor es llevar consigo un abrigo, ya que en un mismo día la temperatura puede cambiar drásticamente.

Yosemite. A tres horas de San Francisco se encuentra el famoso parque de Yosemite, un lugar muy recomendable por sus paisajes montañosos y sus famosas secuoyas gigantes.

Sausalito. Cruzando el Golden Gate se llega a la pequeña ciudad de Sausalito, un lugar más calmado que tiene cierto encanto mediterráneo. Para volver a la ciudad, la mejor forma es usar el ferry.

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