Segunda semana de baja del precio de la soja

El martes los contratos de maíz registraron su mayor descenso diario en casi tres años y luego siguieron con números rojos
Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

Segunda semana de ajuste negativo para la soja aunque el desplome del maíz se ganó los titulares en los últimos días. Las lluvias que se confirmaron esta semana en regiones productoras clave en Estados Unidos llevaron a los fondos a recortar su posición comprada en el cereal que ayer anotó su cuarto descenso diario consecutivo.

Fue el maíz el más afectado por las lluvias y por una moderación de las altas temperaturas ya que el cultivo se acerca a fases clave de desarrollo. El lunes el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) mantuvo en 75% el porcentaje de cultivos de maíz en condición buena o excelente, cuando el mercado esperaba un deterioro de los cultivos.

El martes los contratos de maíz registraron su mayor descenso diario en casi tres años y luego siguieron con números rojos. Para la soja el período crítico de definición de rendimientos se da más adelante, pero igual el mercado fue moderando las apuestas por pérdidas productivas.

Al igual que el maíz, los cultivos de soja presentan mejor condición que hace un año atrás. Resta por ver hasta cuánto puede bajar su cotización si se confirma un clima favorable y cuál es el piso que puede ponerle la pérdida productiva en América del Sur, cuya cosecha fue más de 10 millones de toneladas inferior a la prevista.

La demanda por soja estadounidense fue firme en las últimas semanas y eso puede dar algo de sostén aunque en un escenario negativo por las mejores condiciones climáticas. El jueves 30 el USDA divulgarás su reporte sobre área sembrada junto a un informe sobre stocks trimestrales.

En el mercado local las referencias para la soja de la próxima campaña se ubican entorno a US$ 365 por tonelada, en un escenario de muy pocas fijaciones de ventas.

En el mercado disponible la actividad es muy limitada por los saldos remanentes que todavía no entraron a las plantas de los exportadores. Los productores están concentrados en cerrar la siembra de cultivos de invierno y en el financiamiento de cara a la próxima campaña de verano.