Sobreviviente de accidente aéreo en Río de la Plata contó su periplo

La avioneta en la que viajaba cayó a 10 kilómetros de Carmelo hace dos años. Se debió realizar 23 operaciones desde entonces

Después de 23 operaciones y un año y medio en reposo, la argentina Paula Buery, sobreviviente del accidente aéreo ocurrido el 27 de mayo de 2014 en el Río de la Plata, a 10 kilómetros de Carmelo, habla por primera vez sobre la tragedia en una entrevista publicada el sábado por el diario Clarín.

La nave volaba desde San Fernando (Argentina) a Carmelo y pertenecía al empresario Federico Bonomi, dueño de la marca de ropa Kosiuko y también propietario del hotel Casa Chic de Carmelo. El hombre no viajaba en el avión, en el que se trasladaban ocho hombres y una mujer.

Fanática del yoga, Buery agradece los años de "laburo espiritual intenso" que le sirvieron para afrontar lo sucedido."Este tipo de actividades ayudan a no aferrarte ni a lo material ni a los sucesos; a seguir avanzando con lo aprendido. Lo considero algo muy importante. Porque, de verdad, mi vida se desarmó", dijo.

"Su recuperación implicó de 23 operaciones -en cadera, clavícula, columna, en una pierna y los pulmones-, y tener hasta hace siete meses la asistencia de una enfermera", se reseña en la nota de Clarín.

Su proyecto para 2017 es viajar por segunda vez a a India, un lugar "alineado" con su forma de ser y de pensar. Pero su deseo más íntimo es "volver el tiempo atrás" y que el accidente nunca hubiera ocurrido.

Hace dos años en el avión que cayó al Río de la Plata murieron el piloto y cuatro pasajeros (entre ellos el jefe y amigo de Buery), mientras que los cuatro pasajeros restantes sobrevivieron a pesar de las graves lesiones.Las pericias toxicológicas revelaron que el aviador había consumido alcohol y cocaína. Esto es lo que hace que Buery sostenga que no fue un accidente, y es la causa de un "enojo" que todavía continúa porque se podría haber evitado.

Según Buery, no tiene más opciones que seguir adelante, pero con un enfoque diferente de la vida.Asegura que ahora ve el mundo desde otro lugar, y disfruta de no tener apuros. "Trato de no estar en un lugar por compromiso ni con gente que no quiero. Le doy mucho respeto a mis días y a mi vida. Ya aprendí que son prestados", comentó en la entrevista concedida a Clarín.

Confiesa haber sentido que "flotaba" en un momento de su convalecencia sostenida por la "energía" positiva del aliento que le brindaron familiares, amigos, conocidos e incluso personas a las que no conoce, especialmente a través de las redes sociales.




Populares de la sección