Suba del boleto va más allá del aumento de costos de las empresas

IMM resolvió aumentar 7,7% precio del boleto, pero argumentos que da no justifican suba mayor a 4,7%
Las autoridades municipales de Montevideo justifican un aumento del boleto de 7,7% en el incremento de los salarios, los precios en general y el tipo de cambio, que obligan a adecuar las tarifas a un contexto en el cual los costos de funcionamiento de las empresas de transporte de pasajeros son mayores.

Sin embargo, un análisis primario con la información difundida por la propia Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) sobre el sector y la evolución de los principales costos de las empresas proveedoras de servicios de transporte, muestra que el aumento del precio del boleto que recompone la situación del sector a setiembre del año pasado estaría en el entorno de 4,7%, muy por debajo del establecido por las autoridades municipales.

Como identifica la IMM, básicamente hay tres factores que incidieron en el costo de las empresas: la suba de salarios, la inflación y la depreciación de la moneda uruguaya.

Según un documento presentado por la IMM cuando en setiembre del año pasado aumentó el precio del boleto, los salarios representan 73% de los costos de las empresas de transporte urbano de pasajeros. Desde el último ajuste de tarifas, los salarios del sector aumentaron 3,75% por lo cual, para corregir ese aumento, alcanza un incremento de 2,7% en el precio del boleto.

En segundo lugar, incide la suba del dólar. De acuerdo a la ecuación de costos que plantea la IM, el aumento de la cotización de 13% en los últimos meses tiene un impacto sobre dos rubros: el mantenimiento de la flota (6,7% de los costos) y la financiación por renovación de vehículos (3,7%). Eso implica que por este concepto habría una suba del boleto justificada de 1,4% y no más.

El tercer elemento es la inflación, que pesa sobre los gastos administrativos de la empresa y sobre la ganancia de las empresas operadoras y costos financieros. Esos rubros representan 7,4% y 3,3% de los gastos de las empresas del transporte, respectivamente. Desde fines de agosto y febrero los precios al consumo acumularon un aumento de 5,3%. Eso implica que por concepto de gastos administrativos la tarifa de transporte público debería aumentar 0,7%.

El restante 5,8% de los costos de las empresas de transportes se explica por el gasto en combustibles. Sin embargo, en el período entre los ajustes de precios, el gasoil no tuvo variación en los precios.

De esa manera, los fundamentos detrás de los costos justifican un aumento del 4,7%, tres puntos porcentuales menos de lo que efectivamente subirá el boleto a partir de los próximos días.

La IMM habla también de una caída en las ventas del sector de 2,7% durante el período como argumento detrás de la suba del boleto, pero eso no forma parte de la ecuación de costos de las empresas. Ese elemento no se puede incorporar a la ligera dentro de una suerte de paramétrica de fijación de precios.

Habría que analizar si la baja de la demanda es coyuntural o estructural. Si fuera coyuntural, ¿tiene sentido que la IMM asegure la rentabilidad de las empresas, eliminando para sus concesionarios el riesgo inherente a los ciclos económicos? Incluso si fuera estructural, ¿hay un estudio detrás de este aumento de precios que respalde la necesidad de que el usuario se haga cargo de los costos que supone para las empresas adaptarse a los cambios en el mercado?

Populares de la sección

Acerca del autor