Teatro catalán en Montevideo

El actor Oscar Muñoz habla sobre La noche justo antes de los bosques, una obra que se presentará este fin de semana en el Centro Cultural de España
Para el personaje es la noche definitiva. Si deja escapar la última oportunidad que se le presenta, llegará la confusión y con ella la pérdida total de lo que lo mantiene anclado al mundo real ¿Logrará escapar de "los bosques", la gran amenaza que lo atormenta? Esta es la premisa de La noche justo antes de los bosques, un monólogo catalán que se presentará en el Centro Cultural de España, en el marco del festival internacional de temporada Alta de Girona, que se desarrolla desde el viernes en Montevideo.

La obra, escrita por el dramaturgo francés Bernard-Marie Koltés, es resumida generalmente como "una frase de cuarenta páginas", algo que Oscar Muñoz, actor español que interpreta la obra, reafirmó en entrevista con El Observador.

"Se habla de que es una frase de 40 páginas por la forma en la que está escrita: es un texto sin punto. Es como si alguien se hubiera echado a hablar irreflexivamente y sin parar de soltar palabras e ideas. Nosotros el trabajo que hicimos para amenizar ese texto fue, globalmente, buscar cada capa, cada color, cada lugar por donde transcurría para acentuarlo; aunque no deja de ser una frase, cada momento habla de forma distinta y por lo tanto va funcionando con analogías distintas", explicó Muñoz.

Basándose en esas analogías, tanto él como el director Roberto Romei trabajaron para acceder de la mejor manera al interlocutor principal de la obra: el público. "El monólogo está pensado para representar en el escenario a un personaje imaginario, alguien que está hablando con nadie en particular, pero en este montaje hablamos directamente al público de la obra. Usamos al público como interlocutor, aunque este no hable", dijo.

Lo más complicado de la producción de La noche justo antes de los bosques fue bajar a tierra el texto original de la obra, que según explicó el actor tiene ribetes poéticos que lo hacen algo abstracto y pueden complicar la comprensión del espectador. "Nosotros buscamos alejarnos de la poesía que ya propone el texto, para intentar rascar duro a una cosa muy callejera, algo muy real, muy de la tierra. Con esto queríamos buscar una comunicación muy directa con el público, que no fuera alguien que está asistiendo a un diálogo de una persona que habla con alguien imaginario, sino que se sintiera directamente aludido. Por eso buscamos un aforo reducido, de treinta personas por función, para poder dedicarnos a cada espectador y que el monólogo le hable francamente a cada uno".

Una obra de actualidad

Esta no es la primera vez que Muñoz representa la obra, pero es un segundo ciclo que se identificó plenamente –según él– con la crisis económica que vivió España hace algunos años y que tanta mella hizo en su sociedad.

"Lo retomamos luego de 15 años de hacerla por primera vez, cuando la crisis en España estaba en el momento más álgido, por lo que conectaba mucho. Es un texto que habla de un excluido, de alguien que no tiene trabajo, no tiene familia, no tiene compañeros. Nosotros cuando la hicimos en Barcelona, hace tres años, el texto y el sentimiento de exclusión estaba muy presente, porque sentíamos que estábamos en peligro de excluirnos en cualquier momento. Todo el mundo sentía ese peligro muy latente. Por lo tanto, el público se sentía identificado, se sentía en riesgo. Poder mostrar a través del texto que estábamos en peligro, que nadie se sentía salvado nos atraía mucho", aseguró el actor.

Una de las características más destacadas de la obra es que puede representarse en cualquier lugar, ya que escapa del escenario para plantarse junto a los espectadores en medio de la vía pública, o en sitios especiales. "Se puede hacer en cualquier sitio, y en la que se puede huir del artilugio teatral, de los escenarios. La hacemos en escenarios reales, los aprovechamos para hacer montajes fáciles (...) La manera en la que trabajamos en La noche justo antes de los bosques crea una extraña confusión de qué es teatro y qué no lo es. Como lo que está pasando alrededor pasa en la calle a todas horas, acaba siendo un elemento que añade otra dimensión al texto".

La noche justo antes de los bosques se presentará en el Centro Cultural España este sábado y domingo a las 21.30 horas. Las entradas están a la venta a $ 250 en boleterías de la Sala Verdi, Tickantel, Abitab, Redpagos, Tienda Inglesa y locales de Antel.


Otras obras que forman parte del Festival Temporada Alta de Girona

La historia del señor Sommer
Con la actuación del catalán Pep Tosar, y bajo la dirección de Xicu Masó, el festival de teatro internacional Temporada Alta de Girona presenta La historia del señor Sommer, una obra basada en la novela homónima del alemán Patrick Süskind. Esta adaptación del libro a los escenarios toma el personaje del narrador y lo plasma como un "showman" de un cabaret literario poco convencional. El personaje toma episodios de su infancia, los recrea, cuenta el pasaje desde su juventud a la madurez, y descubre su vínculo con un personaje enigmático que era parte de sus primeros años de vida, todo en un entorno que simula ser un teatro. La obra se presentó el viernes y volverá este sábado, en Sala Verdi, a las 21.30 horas. Entradas a $ 250 en boleterías y redes de venta.

Acorar
Con un texto escrito por el propio intérprete, el español Toni Gomila, Acorar se autodefine como una reflexión sobre la identidad colectiva de los pueblos. La obra usa de excusa la descripción de una jornada de matanzas en Mallorca para buscar la reflexión. Se presenta este domingo en Sala Verdi a las 19 y 21.30 horas. Entradas a $ 250.


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