Todos certificados: se mantiene tendencia en subsidios por enfermedad

El gobierno se propuso corregir "excesos" pero los datos de 2016 muestran que nada cambió
En los últimos 20 años el Banco de Previsión Social ha otorgado a trabajadores más de 4 millones de subsidios por enfermedad, aunque el marcado incremento de ese beneficio se nota en la última década. El año pasado fue récord histórico con 424 mil subsidios, y las cifras hasta octubre de 2016 marcan que se mantiene la tendencia. Si noviembre y diciembre se comportan como el año pasado, este año cerrará por debajo de 2015. Pero si mantiene el ritmo de crecimiento, lo puede empatar.

El aumento del costo de ese beneficio a trabajadores, y la presunción de irregularidades en su otorgamiento, llevó al gobierno a ordenar un trabajo para cambiarlo. La intención de la administración de Tabaré Vázquez era revisar el sistema para hacerlo más eficiente, pero medio año después de la orden oficial prácticamente nada cambió. Lo que buscaban las autoridades era ayudar a bajar el déficit fiscal, un dolor de cabeza con el que debe lidiar el Poder Ejecutivo.

El año pasado el BPS gastó US$ 203,5 millones en subsidios por enfermedad de trabajadores, según publicó El País. Los datos de 2016 no están cerrados pero se estima que el gasto será similar o un poco por debajo.

Las cifras no contemplan a trabajadores agrupados en la Caja Bancaria, Notarial y de Profesionales Universitarios. Tampoco a la administración central, donde los empleados públicos tienen más beneficios que los privados.

A fines de mayo de este año, el gobierno había transmitido su preocupación por el incremento de las certificaciones y la cantidad de dinero que debía destinar el BPS a ellas. Tras un Consejo de Ministros donde se anunciaron medidas para bajar el déficit, el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, consideró que se había detectado un "exceso" en materia de seguros por enfermedad. Dijo que se formaría un grupo de trabajo entre algunos ministerios, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y el BPS. Sin embargo esa comisión nunca se integró ni se reunió, informó a El Observador la directora del BPS en representación de las empresas, Elvira Domínguez.

Cuando Astori se refirió a ese tema, se consideró en ámbitos del gobierno la elaboración de un listado técnico para establecer con claridad las afecciones, conocido como baremo en la seguridad social. Pero al no reunirse la comisión, ese tema no tuvo avance.

Sistema

La presunción de irregularidades con los subsidios por enfermedad se centra en los certificados que algunos trabajadores consiguen para sacar ventaja del sistema, según entienden en el BPS.
En la actualidad, todo trabajador activo tiene derecho a certificar su enfermedad ante su empresa desde el primer día de trabajo. Cuando un trabajador se certifica por enfermedad, el BPS le empieza a pagar el subsidio equivalente a 70% de su salario, con un tope de $ 17.300, equivalente a cinco bases de Prestación y Retribución ($ 3.340). El subsidio se paga por el plazo de hasta un año, con la posibilidad de un año más de extensión.

Domínguez comentó a El Observador que se deben atacar varios aspectos para solucionar el tema, desde lo general a lo participar. En primer lugar se debe elaborar un nuevo diseño de las certificaciones médicas; permitir que las empresas puedan denunciar presuntas situaciones irregulares para que se investigue; cruzar datos con Migraciones para detectar beneficiarios que salen del país; y aplicar sanciones a quienes incumplan con las certificaciones. En la actualidad, si se detecta que un trabajador cobra de forma irregular un subsidio, se le retira el pago pero no se lo sanciona. Domínguez insiste con la posibilidad de castigar ese tipo de maniobras para desestimular a quienes se aprovechan del sistema.

Actualmente las empresas pueden consultar en la web del BPS, con un usuario y contraseña, si sus trabajadores tienen certificación médica vigente.

Desde 2009 las certificaciones las realiza directamente el médico tratante del trabajador, y es responsabilidad del BPS hacer un peritaje médico de las que son prolongadas. El incremento exponencial de los subsidios se nota desde que cambió ese sistema. Antes era personal del BPS quien certificaba.

Patologías

Según consta en un informe del BPS entregado a El Observador en respuesta a un pedido de acceso a la información, las enfermedades más comunes por las cuales los uruguayos solicitan el beneficio son problemas óseos (26,2%), enfermedades renales (11,4%), intervenciones quirúrgicas (10,4%), afecciones relacionadas con el trabajo (10%) y gripe (7%). Luego aparece la depresión y otros problemas mentales (5,7%) como motivo de trámite de subsidio, aunque en ese caso hay una diferencia importante entre géneros.

Mientras 10,7% de las mujeres se certificaron por depresión o similar, 1,4% de los hombres lo hicieron por la misma causa. En contrapartida 14,3% de los hombres han estado subsidiados por enfermedades relacionadas con su trabajo, en tanto que por ese motivo fueron 4,9% de las mujeres.

A diferencia del BPS, la Caja Bancaria paga a sus trabajadores un subsidio por enfermedad equivalente a 70% de su salario mensual y le agrega un medio aguinaldo.
La Notarial paga 70% del promedio de asignaciones del último trienio con el tope de sueldo básico jubilatorio.

Los empleados públicos, en tanto, durante el subsidio por enfermedad perciben en su totalidad el ingreso estipulado como trabajador.

El BPS cubre más de 70% de los subsidios por enfermedad y el Banco de Seguros del Estado un poco más de 20%. Según datos del BPS, en el último año 4,2% de los trabajadores uruguayos hicieron uso de un subsidio por enfermedad. Esa cifra supera a varios países del mundo, como por ejemplo Suecia (3,5%), Noruega (3,3%), Francia (2,9%), Finlandia (2,6%), Países Bajos (2,3%), Reino Unido (2,2%), Dinamarca (1,5%) y el resto de la Unión Europea (2,2%).

Las tres ramas de actividad donde hay más trabajadores que tramitan subsidios por enfermedad son las relacionadas con el saneamiento (5,3%), industria manufactureras (4,5) y servicios sociales relacionados con la salud humana (4,5%). Les siguen trabajadores de actividades administrativas y servicios de apoyo (3%), comercio al por mayor y menor y reparación de vehículos (2,9%), otras actividades de servicio (2,9%) y alojamiento y servicio de comida (2,7%).

El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro, ha dicho que la mayor cantidad de ausentismo al trabajo se genera entre viernes y lunes, en coincidencia con el fin de semana. l


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