Tres voces femeninas en un ciclo de teatro íntimo

Ellas en la Delmira presenta tres unipersonales que destacan a las mujeres en su mes
Son tres mujeres, tres actrices, tres monólogos y tres fines de semana de marzo. En su mes, las mujeres estarán representadas en el Teatro Solís por Lucía Trentini, Laura Almirón y Analía Torres, tres figuras jóvenes del teatro local que presentarán una serie de unipersonales como parte del ciclo Ellas en la Delmira, que celebra su primera edición este año en la Sala Delmira Agustini del máximo escenario uruguayo.

Los tres monólogos –1975, de Laura Almirón; Música de Fiambrería, de Lucía Trentini; y Parada Olivera, de Analía Torres– ya fueron estrenados el año pasado en distintos escenarios y circunstancias, y pese a que sus historias tienen poco en común, sí están conectados por un concepto principal: todos están escritos e interpretados desde la femeneidad y los valores intrínsecos del género femenino.

El ciclo está presentado como versiones "despojadas" de los monólogos que representaron en otras ocasiones, algo que apunta a que lo esencial, en este caso, no es la escenografía y la parafernalia arriba del escenario, sino el valor conceptual y emocional de cada uno de los unipersonales. "El foco está en la actuación y no en el texto", explicó Torres. "Cada uno de estos monólogos fue estrenado en un lugar diferente, con una escenografía diferente, y creo que acá lo que vamos a ver es como una síntesis, ya que hacen foco en la voz femenina de la autora y en la actuación".

"No tiene una gran parafernalia, ni un gran despliegue en el sentido técnico, sino que es la actriz despojada, llevando la voz y contando cada historia" apuntó, por su parte, Trentini.

Para estas tres mujeres, ser parte de un ciclo que busca elevar el estatus de la mujer en el teatro y también con ello en la sociedad resulta una experiencia sumamente enriquecedora, más aún siendo las encargadas de darle el puntapié inicial a una propuesta diferente en el teatro nacional.

"Para mí es súper valioso. Me importa mucho que nos tengan en cuenta, más aún que es la primera vez que este ciclo se hace. Siempre cuando uno hace teatro lo hace para expresar algo, y que haya alguien que te escuche es muy valioso. Nuestros monólogos están escritos desde nuestra femeneidad y eso es importantísimo también, que sean escuchados, que sean vistos y que todavía sean valorizados por nuestra propia sociedad", comentó Trentini.

Para Almirón, "es una apuesta interesante utilizar la excusa del mes de la mujer para darle voz a las dramaturgas y actrices jóvenes, que hay una cantidad, en este espacio puntualmente. Este lugar permite visibilizar ese trabajo que hace mucho tiempo que existe y esa fuerza que tienen las mujeres jóvenes como creadoras".

Torres, mientras tanto, destacó el ciclo por ser una iniciativa para romper el molde masculino de la cartelera teatral uruguaya. "Si mirás la cartelera de teatro, predomina el componente masculino por un tema histórico, por lo que ha sido el proceso de la dramaturgia, donde la mujer ocupa un lugar mucho menor. Y que se dé este ciclo es eso: darle espacio a cosas que están pasando en el medio, que las están creando mujeres, y que por ahí sin este marco que tiene el Solís con una visibilidad imponente, quizás para la gent, para la sociedad, pueda pasar desapercibido. Es una pantalla mucho más grande, porque no es que no estén pasando, pero por ahí pasa más desapercibido y el público no se entera" analizó Torres.

Íntimas y diferentes


Si hay algo que caracteriza a los tres monólogos que se presentaran en el marco del ciclo es su carácter íntimo. En los tres casos las mujeres dan rienda suelta a sus pasiones y secretos más hondos, así como el descubrimiento personal que va sucediendo a medida que transcurre el espectáculo.

La primera de las obras que se presentarán será 1975, protagonizada por Almirón y con la dramaturgia y la dirección de Sandra Massera. El unipersonal cuenta la historia de una mujer que debe lidiar con la desaparición de su hermano en la dictadura y las consecuencias que eso tendrá en su vida.

"Lo que más me gusta del planteo de Sandra (Massera) es que está hecho desde un lugar diferente, que no apela nunca en un tema muy delicado a los golpes bajos, a la sensiblería. Habla desde otro lugar, de la ausencia, de los recuerdos que se vuelven borrosos, pero mezclados con la cotidianeidad. Va interpelando al espectador pero desde otro lugar y creo que eso es lo más interesante que tiene el monólogo";, explicó Almirón.

La siguiente será Analía Torres y su obra Parada Olivera, que según explicó, tiene toques autobiográficos que remiten a su infancia, mezclado con el tema de la explotación sexual de mujeres, tópico con el que se siente sumamente comprometida e interesada. "Lo que hice fue tomar ese imaginario y ficcionar una historia sobre un tema que a mí me genera mucha atención, que es el abuso y la explotación sexual en nuestro país. Investigué la situación de la prostitución hoy en día y la articulé con las historias del campo", dijo Torres.

El cierre del ciclo estará a cargo de Lucía Trentini, que presentará su unipersonal Música de Fiambrería, que también escribió y de la que compuso la música, algo fundamental para ella en la concepción de su obra. "Uno de los objetivos que tenía dentro del proceso de trabajo, más allá de mis ganas de actuar, más allá de querer hablar del amor, de mí como mujer, de las relaciones y las miserias humanas, era que fuera musical. Quería empezar a buscar un lenguaje dentro de mí, con mi propia voz, de ver como pasar de la palabra a la música", comentó la actriz.

Ellas en la Delmira irá desde este viernes 3 de hasta el domingo 19 de marzo, con funciones los viernes y sábados a las 20.30 y los domingos a las 18.30. Las entradas están a la venta en Tickantel y boleterías del teatro a $ 280.

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