Un paro que incomodó al Frente Amplio y al gobierno

La medida fue contra el Poder Ejecutivo y eso dividió las aguas dentro de la fuerza política
El paro general de 24 horas realizado por el PIT-CNT este jueves puso en una situación incómoda tanto al gobierno como al Frente Amplio. Con la medida, la central sindical tomó distancia de las decisiones tomadas por el Poder Ejecutivo y dejó en evidencia explícita la debilidad de su fuerza política para ponerse de acuerdo con una única postura.

Este no fue un paro más. El foco estuvo puesto en el rechazo a las pautas salariales diseñadas por el gobierno para este año y en el ajuste fiscal previsto en el proyecto de Rendición de Cuentas que está a estudio del Parlamento. Fue un paro explícito contra el gobierno de izquierda, con el cual la central sindical siempre tuvo afinidad y en donde hoy están varios de sus antiguos dirigentes. No fue contra los partidos tradicionales o contra el sector empresarial o, como lo fue en octubre de 2010, "contra las clases dominantes y la oligarquía criolla", según lo había descrito el secretariado ejecutivo de la central sindical en ese momento.

Esta es la segunda señal que da el PIT-CNT de que no está conforme con el rumbo que está tomando la nueva administración de Tabaré Vázquez. La primera llegó a pocos meses de instaurada la administración, el 6 de agosto del año pasado. Dos paros generales de 24 horas en menos de un año y medio de gobierno.

Como respuesta, el gobierno hace silencio y evitar confrontar. El Observador intentó comunicarse con cerca de una decena de gobernantes, pero no logró que ninguno respondiera acerca del análisis que hacía el Poder Ejecutivo con respecto al paro. De hecho, el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, fue contundente: "No estoy dando opiniones sobre ese tema".
Ante un enfrentamiento trabajadores versus Poder Ejecutivo, el FA tuvo que optar por dos frentes que son de su mismo palo y eso llevó a que las aguas se dividieran entre unos y otros. Como contrapartida, elegir un bando implicó alejarse del otro.

Tanto el Partido Comunista como el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) se pusieron del lado de la central sindical y reivindicaron los reclamos contra el gobierno. El candidato a la presidencia del Frente Amplio Roberto Conde –a quien estos sectores apoyan- señaló que los argumentos del paro son "lógicos y legítimos" y que, de concretarse las proyecciones sobre el salario real "no solo pierden los trabajadores", sino que también lo hace su fuerza política debido a la "pérdida de credibilidad de la sociedad", según expresó a Montevideo Portal. En otras palabras, el posicionamiento refleja desacuerdo con las decisiones adoptadas por la propia fuerza política a cargo del gobierno. Y la dirigente del PVP y excandidata a la Intendencia de Montevideo, Virginia Cardozo se sumó a los cuestionamientos al gobierno: "No se puede jugar a dos bandos, estamos una y otra vez con los trabajadores/as".

Las contradicciones estuvieron incluso dentro del Partido Socialista (PS). Mientras que los diputados Gonzalo Civila y Roberto Chiazzaro celebraron la medida de la central sindical, la secretaria general del PS, Mónica Xavier, eligió ponerse del lado del gobierno.

"En momentos de incertidumbre económica regional y mundial, es importante para la izquierda valorar los avances y protegerlos como el agua", escribió en su cuenta de Twitter el día del paro.

Días antes, el diputado José Carlos Mahía, integrante del Frente Líber Seregni, advirtió que respaldar el paro implicaba estar en contra de las medidas del gobierno, por lo que manifestó su postura contraria a la medida del PIT-CNT.

Sin embargo, y aunque no haya sido su intención, el Frente Amplio terminó haciendo lo que Mahía describió como estar "en la misa y en la procesión" al mismo tiempo, lo que suma una aspereza más a la interna de la fuerza política.l

Populares de la sección