Una promesa sin sustento

Ineed relativiza la meta del gobierno de llegar al 6% del PIB en inversión educativa y sugiere establecer primero una estrategia del gasto para mejorar resultados

A un mes de que la ley de Presupuesto ingrese al Parlamento y en momentos en que los sindicatos de la educación profundizan sus medidas de cara a la lucha por más dinero para la educación, el Informe sobre el estado de la educación en Uruguay 2015-2016 del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed), presentado el martes 30, relativiza la meta del gobierno de alcanzar el 6% del Producto Interno Bruto (PIB) en inversión educativa. Esa misma meta es por la que luchan los sindicatos de la educación y temen que el Poder Ejecutivo no la llegue a cumplir.

El informe del Ineed señala que la meta del 6% del PIB surge de una recomendación que realizó la Unesco para que los países puedan lograr las metas 2030 de desarrollo sostenible. Entre estas recomendaciones la Unesco establece que el porcentaje del PIB destinado a la educación debe oscilar entre el 4% y 6% y sugiere que en los países no desarrollados se alcance o supere la cota superior. No obstante, la organización internacional también resalta la importancia de que cada país realice sus propias estimaciones.

El informe del Ineed señala que en base a eso, "en Uruguay, como en otros países de América Latina, se ha empleado regularmente la recomendación del 6% del PIB para la educación en la discusión sobre políticas educativas, y este ha sido el referente para varios actores". Sin embargo, subraya que esa referencia "no tiene una estimación conceptual detrás, ni un contexto en particular, ni una distribución".

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"¿Qué recursos debería contener ese 6%? ¿Hacia dónde deberían estar dirigidos? ¿Qué debería suceder cuando hay caída del PIB? Estas son algunas de las preguntas que dejan de manifiesto la dificultad de tomar este tipo de meta como referencia", agrega el Ineed.

Al respecto, añade que no existe evidencia empírica que relacione mayor inversión en educación con mejores resultados. "La cantidad de recursos dirigidos a la educación no asegura mejores resultados, pero sin insumos adecuados no puede llevarse adelante la actividad educativa. La cantidad de recursos es una condición necesaria aunque no suficiente para el logro de ciertos objetivos de política educativa", expresa.

Educación rezagada

El estudio valora el esfuerzo realizado durante los últimos años para dotar de más recursos a la educación (actualmente se destina el 4,5% de PIB), y señala que si se lo compara con países de la región y extrarregión, Uruguay se encuentra rezagado.

Según cifras aportadas en el informe, en 2012 Uruguay destinaba a la educación el 4,3% del PIB, mientras que el promedio de América Latina era el 4,6% y en España se destinaba el 4,4%.

El Ineed también analiza los recursos destinados a la educación en relación con el gasto total del gobierno. En 2012 el gasto público en educación se ubicaba en 14,1%, del gasto estatal, mientras que el promedio en la región era de 16,7% y en España apenas ascendía 9,2%.

Si se estudia el gasto en educación en comparación con otros componentes del gasto público social, se observa que la educación también queda rezagada. El informe resalta que en 2012 Uruguay era el país de la región que más gastaba en salud (16%) y estaba entre los tres que más gastaban en seguridad social (37%). Sin embargo, era el segundo país con menos gasto en educación (14%).

El Ineed señala que esta realidad puede responder a la estructura etaria de la población, aunque llama a prestarle mayor atención.

Por otro lado, también establece que el peso que tienen las remuneraciones en la composición del gasto de la ANEP creció entre 2005 (80,4%) y 2015 (85,2%). Señala que esta realidad da cuenta de que las remuneraciones fueron una prioridad en el proceso de aumento del gasto público en educación.


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