A EEUU le preocupa la desaparición de Diyab

Legisladores debatieron el tema en una audiencia en la Cámara de Representantes

El gobierno de Barack Obama se mostró preocupado por la desaparición del ex preso de Guantánamo Jihad Diyab, que había llegado a Uruguay en 2014, lo que alimenta el miedo de que los liberados de la prisión militar retomen las armas contra Estados Unidos.

Diyab, un sirio de 44 años transferido de Guantánamo a Montevideo por la administración Obama, salió de territorio uruguayo hace algunas semanas y cruzó la frontera con Brasil sin pasar por los controles migratorios. Desde entonces su paradero es desconocido.

"Hubiera preferido que se quedara en Uruguay con los otros cinco detenidos" de Guantámano transferidos como refugiados a ese país, reconoció este jueves Lee Wolosky, enviado especial del Departamento de Estado para el cierre del centro de detención, durante una audiencia en la Cámara de Representantes, en respuesta a numerosas críticas de diputados republicanos.

Diyab es "un miembro de Al Qaeda" especialista en papeles falsos, que está "tal vez" ayudando ahora en Brasil a otros extremistas, "tal vez de Estado Islámico", a entrar a Estados Unidos o a atentar contra los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, denunció Jeff Duncan, representante republicano de Carolina del Sur.

La administración Obama busca encontrar de aquí al final del mandato del presidente, en enero próximo, un país de acogida para 29 de los 79 detenidos de Guantánamo que tienen autorizado el traspaso.

Quedarían 50 detenidos que fueron juzgados no liberables de la cárcel que Obama prometió cerrar.

Pero la desaparición de Jihad Diyab complica la situación política para el presidente estadounidense, ya que reabre la preocupación de que ciertos detenidos transferidos retomen contacto con redes extremistas.

Según las estadísticas del gobierno, alrededor de 13% de los prisioneros liberados desde la llegada el poder de Obama han retomado o son sospechosos de haber retomado la lucha armada.

El porcentaje es mucho menor que el de los liberados bajo la presidencia de su antecesor, George W. Bush, que llegó a 35%.

"Los servicios de inteligencia estiman que ningún liberado después de 2009 tuvo responsabilidades en la muerte de estadounidenses", indicó Lee Wolosky.

Vea: Quién es Diyad, el ex preso de Guantánamo que se fue de Uruguay

La fuga de Diyab no solo preocupa a EEUU, sino también a Brasil dado que este mes se celebran los Juegos Olímpicos y se prevé que el refugiado haya cruzado la frontera del país vecino. En junio, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, informó que el ex preso entró a Brasil sin los permisos correspondientes.

Esta semana, el primer ministro de Justicia brasileña, Alexandre Moraes, dijo a la prensa que "no hay indicios" de que Diyab haya ingresado a Brasil y sostuvo que su "preocupación es la seguridad de los Juegos".

El anuncio se realizó días después de que la aerolínea colombiana Avianca emitiera una alerta en el país a sus empleados para que ayudaran a identificar al refugiado.

Desde Uruguay, el Ministerio del Interior aseguró no tener información sobre el paradero del exrecluso. El vocero de esta cartera, Fernando Gil, dijo a El Observador no estar al tanto ya que "esa persona no está siendo buscada por el Ministerio del Interior".

Previo a su desaparición, Diyab dijo a algunos de sus conocidos que se iría a un retiro espiritual durante el mes de Ramadán, por lo que no estaría disponible.

La exvicecanciller de Uruguay, Belela Herrera, dijo al NYT el refugiado le avisó que se tomaría una semana más luego del Ramadán. De igual modo, Belela dudó de que el ex recluso se fugue del país porque su familia estaba por venir a Uruguay.

"Él dijo que fue a relajarse y cortar comunicaciones –y que no se llevó ningún celular ni nada- para prepararse para la llegada de su familia", dijo.


Fuente: AFP

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