Aquel martes 16 de febrero que pasó a la historia

Desde el momento en que se anunció, la visita de The Rolling Stones a Montevideo se transformó en un evento histórico, en el que el concierto apenas fue el plato principal
Se suele decir que los conciertos de los Rolling Stones son predecibles desde hace ya muchas décadas. Lo que no se dice en general es que lo predecible es también que sea difícil retirarse de ellos insatisfecho. Ayer, Montevideo supo de qué se trata un show de la calidad y la historia de una banda cuyo legado resiste el paso de cualquier cantidad de tiempo.

La de ayer fue una noche de agobiante calor en la que la lluvia que se pronosticaba no llegó nunca a pesar de amenazar hasta el mismísimo final del concierto, y en la que los londinenses se mostraron efusivos como siempre con los montevideanos. Todo sucedió acorde al estilo de relacionarse con las audiencias de los Stones durante sus conciertos en vivo, la fuerza principal que mantiene a la banda activa desde hace ya varias décadas.

"Se siente bien estar aquí". Keith Richards.

Se sabía de antemano que las frases del cantante Mick Jagger iban a ser un momento comentado del recital; el carisma archiconocido del vocalista logra que cualquier cosa que diga en un show sea recordada por los asistentes casi que de por vida, a pesar de que siempre sean en general chistes y chanzas.

Y Jagger tuvo desde el arranque varios momentos de complicidad con los asistentes. Desde referencias a Luis Suárez ("todavía sufro esos goles") hasta preguntas sobre si Gardel es uruguayo y anécdotas varias: "Escuchamos candombe y Ronnie comió un chivito", dijo a la gente tras guiñar un ojo, antes de que Keith Richards acometiera Slipping away, una de sus canciones propias, que también sonaron. Más allá de la frase, el encuentro entre Jagger y Rubén Rada la noche anterior al show, con video de ambos cantando Satisfaction sobre una base de tamboriles, dio un cariz más auténtico y local al evento de la visita de los ingleses. Jagger intentó tomar contacto de verdad con el Uruguay musical.

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El show estuvo marcado por los éxitos desde el arranque con Start me up; pero tras el "momento Keith Richards", en el que el guitarrista tomó la posta e hizo sus dos canciones (Slipping away y Can´t be seen) comenzó la verdadera andanada de clásicos con la "ópera blues" Midnight Rambler, sobre el asesino de Boston Albert DeSalvo, uno de los temas fijos en los conciertos de la banda. Para cuando sonó Miss you, el Centenario ya estaba desde hacía varios temas sumergido una vez más en el encantamiento del rock de estadios, una tendencia mundial que –aunque en retroceso porque ya no hay tantas bandas de rock con tamaño y convocatoria para sustentar el formato– sigue llevando miles de personas a los shows en las ciudades donde se desarrollan. Desde hace un tiempo Montevideo ejerce ese privilegio con visitas como las de Paul McCartney o Aerosmith.

La mítica noche musical –que incluso muchos asistentes transmitieron de a ratos desde sus cuentas de Periscope para quienes no estaban dentro del estadio– comenzó a las 19 cuando empezaron a tocar los teloneros locales, Boomerang. Con un repertorio acorde a la ocasión –es decir, apelando a lo más rockero de su menú de temas, lo que los acerca más a los inicios–, la banda que dio sus primeros pasos en la escena emergente local en el año 2006 con temas como Seducime fue el preámbulo de la noche.

"Vamos a hacer una canción de Carlos Gardel, ¿es uruguayo?". Mick Jagger.

Más temprano y con puntualidad inglesa, a la hora 17, las puertas del Estadio Centenario se habían abierto para el ingreso del público. La gente empezó a entrar y a pasar por los controles sin problemas ni quejas que se conocieran, algo que se mantendría a lo largo de toda la previa del concierto.

A pesar del intenso calor –la sensación térmica llegó casi a los 40 °C en la calle durante el día– cientos de asistentes comenzaron desde temprano a hacer largas filas para asegurarse de que, cuando sonara el primer riff de guitarra, estuvieran en un lugar adecuado para ver un concierto sobre el que muchos de ellos hablarán probablemente durante toda su vida.

¿Ahora, dónde van?

Tras la noche montevideana, lo único que se sabe es que el 20 de febrero los Stones tocarán en el estadio Maracaná. El grupo pidió ir a Maldonado pero no hay confirmación de que vayan a hacerlo.


Todas las canciones de la noche

1- Start me up

2- It's only rock n' roll

3- Tumbling dice

4- Out of control

5- She's so cold

6- Wild horses

7- Paint it, black

8- Honky tonk women

9- Slipping away

10- Can't be seen with you

11- Midnight rambler

12- Miss you

13- Gimme shelter

14 - Brown sugar

15- Sympathy for the Devil

16- Jumpin' jack flash



Bises

17 - You can´t always get what you want

18 - (I can't get no) Satisfaction

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