La otra crisis de Venezuela: hambre, bebés muertos y falta de medicamentos

Además del colapso del sistema de salud, la inflación se disparó hacia tres dígitos y alimentos y productos escasean

Venezuela tiene costas sobre las transparentes aguas del Caribe pero es su enorme mar negro subterráneo de petróleo lo que define su economía. En tiempos de precios altos, los ingresos petroleros del país con las mayores reservas del mundo, de casi 300.000 millones de barriles, sostuvieron los gastos del gobierno. Actualmente, con precios que son casi un tercio de lo que eran un par de años atrás, insuficiente inversión en infraestrcutura y sin haber ahorrado para tiempos de vacas flacas, Venezuela está pasando por un calvario.

En el último tiempo, más que por sus exportaciones, lo que puso al país caribeño en la primera plana de la agenda internacional fue su crisis política, económica y social. Mientras el presidente, Nicolás Maduro, decretó un estado de emergencia y excepción que la oposición desconoce y al mismo tiempo busca un referendo revocatorio, el desabastecimiento de alimentos y medicamentos genera muertes y hambre en niños y recién nacidos, según reportaron crónicas de los diarios The New York Times y El País de Madrid.

Un reportaje del medio estadounidense publicado el 15 de mayo ilustró el colapso del sistema de salud venezolano. The New York Times informó que en la ciudad de Barcelona, ubicada al noreste de Venzuela, en un día murieron siete niños recién nacidos en un mismo hospital por déficit de medicamentos. Además un corte de luz suspendió durante toda una mañana la respiración artificial.

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La falta de medicamentos y antibióticos generaron los primeros fallecimientos al inicio del día. Esa misma jornada, según relata la crónica del periodista Nicholas Casey, un apagón durante la mañana hizo que los respiradores dejen de funcionar y llevó a que los médicos bombeen los corazones de los niños de manera natural. Más tarde, otros cuatro niños fallecieron.

La misma crónica también asegura que en Venezuela los medicamentos para el cáncer se encuentran solo en el mercado negro y que en un hospital de la ciudad de Mérida falta agua para lavar la sangre de las camillas donde se opera a los pacientes.

"La muerte de un bebé es nuestro pan de cada día", dijo al New York Times Osleidy Camejo, un cirujano que trabaja en Caracas, la capital de Venezuela.

Inflación y hambre

Además del colapso del sistema de salud, en Venezuela la inflación se disparó hacia tasas de tres dígitos y alimentos y productos básicos escasean a medida que se van agotando las divisas necesarias para importar.

El Producto Interno Bruto (PIB) venezolano se contrajo 5,7% el año pasado y se espera que se este año caiga 8%. La inflación esperada para este año es de 720%, según Alejandro Werner, director del FMI para el Hemisferio Occidental.

La inflación del año pasado ya fue la mayor del mundo al ubicarse en 180%, según cifras oficiales venezolanas.

"Mi familia ni siquiera come tres veces al día, por eso es imposible ofrecerle algo a los pobres perros", dijo a El País de Madrid Julio Castillo, un mecánico de 36 años que vive en el barrio de Cañada Honda, en Maracaibo. Según sostuvo la periodista Maolis Castro en su crónica, en Venezuela comer tres veces al día es "una hazaña".

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El País de Madrid informó el 4 de mayo, en base a una encuesta de la Universidad Católica Andrés Bello que un 12,1% de los venezolanos comieron dos veces o menos al día en 2015.

La crónica también relata saqueos y que en Venezuela los ciudadanos hacen colas de horas para adquirir medicamentos a precios regulados por el gobierno. Pero que, como hay personas que no tienen tiempo y deben trabajar, optan por comprar comida a precios más caros en el mercado negro.


Fuente: En base a AFP

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