Por qué seguir apostando al trigo

Se defendió el valor de la presencia del cereal en las rotaciones, más allá del desestímulo que genera el precio
Considerando los precios que en la actualidad se abonan por los granos, parece poco atractivo apostar al trigo en la próxima campaña, no obstante el valor de contar con cultivos de invierno en las rotaciones agrícolas anuales va más allá del factor precio, se enfatizó durante la última Jornada de Cultivos de Invierno, realizada el jueves 27 en el teatro 28 de Febrero, en Mercedes.

En dicha instancia, se difundieron propuestas tendientes a favorecer el incremento de la rentabilidad, de modo tal de evitar que el área siga descendiendo, buscando no solo mejores resultados para los productores, también para la sustentabilidad de los diferentes sistemas.

Nazar Rodríguez, asesor CREA y coordinador de la sectorial agrícola ganadera en Fucrea, destacó a El Observador como aspecto novedoso de esta edición de la jornada que, al equipo de organización ya conformado por la Federación Uruguaya de Grupos CREA (Fucrea) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), se sumaron otras dos instituciones, la Mesa Nacional del Trigo y la Mesa Nacional de Cebada.

"Estamos buscando darle más fuerza a la jornada y en ese sentido nos pareció muy bueno integrar a esas instituciones y sin dudas nos dio un muy buen resultado", comentó, teniendo en cuenta que un amplio conjunto de informaciones y consejos que se expusieron llegaron a las más de 200 personas que concurrieron, pero a la vez a varios miles que siguieron la actividad por Charrúa Televisión y que han visto y aún pueden ver las exposiciones en www.fucrea.org.

En Uruguay el rendimiento en trigo ronda los 3.500 kilos/ha, menos de la mitad que en Europa.

Durante la jornada, entre otras propuestas, se presentó el estudio de Fucrea y de la dirección de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, sobre indicadores de sustentabilidad en base al análisis de lo realizado en 26 empresas CREA.

En ese marco, "ya fuimos viendo la importancia que tienen los cultivos de invierno, más allá de los números, más allá del aspecto económico, por el valor que tienen dentro del sistema de rotación de cultivos, para el mantenimiento de materia orgánica por ejemplo", reflexionó.

Añadió, sobre ese aspecto, que "no solo necesitamos a los cultivos de invierno, también necesitamos una mayor productividad, para poder tener esos indicadores saludables".

Explicó que de esas 26 empresas solo el 35% presentaban una rotación con indicadores saludables en cuanto a la sustentabilidad, "el resto necesita necesariamente ser bastante más productivas".

"Si a la rotación le sacamos los cultivos de invierno, no tenemos ningún cultivo de verano que por sí solo, acompañado de una cobertura, nos pueda revertir la situación adversa", precisó.

En relación a otros contenidos de la jornada, se presentaron los datos de la campaña de invierno del año pasado, en forma sectorizada considerando el territorio nacional, "en una campaña que terminó con buenos rendimientos, pero dada la situación de precios en cebada y colza hubo buenos números, pero en trigo hubo márgenes cero".

Posteriormente se expuso, en el marco del tema del aporte de un buen manejo del nitrógeno, que especialmente con los precios actuales es necesario incrementar la productividad de modo de alcanzar una rentabilidad adecuada, "pero además porque el sistema lo requiere".

También se consideraron los aspectos sanitarios relacionados con trigo, cebada y colza y el tema calidad, concluyéndose que es clave producir trigo de alta calidad para ser más rentable, "obtener más kilos, pero que sean kilos de calidad panadera", indicó el ingeniero agrónomo Rodríguez.

Se le puso número a las rotaciones agrícolas

Gonzalo Invernizzi, ingeniero agrónomo y asesor CREA, explicó que el objetivo de su aporte en la jornada fue "ponerle números a las rotaciones agrícolas con y sin cultivos de invierno", para ver qué márgenes existen en cada caso.

Una de las conclusiones, destacó, es que en campo propio del agricultor el trigo puede dar un margen combinado con la soja, "pero en campos arrendados sea cuál sea la rotación hace tres años que no hay márgenes", y no lo habrá este año salvo que cambien las características en los mercados de los granos, algo que no está previsto. Por lo tanto, estimó, "hay que repensar si los valores de las rentas se corresponden con la realidad".

Producir trigo en Uruguay cuesta US$ 150 más por hectárea que hacerlo en Australia.

Detalló que "los márgenes de los cultivos invierno, cuando se los ve en forma aislada, son negativos, sobre todo el trigo, más que en cebada o en colza".

En ese escenario, consideró como alternativa al cultivo de invierno el realizar una cobertura. Dijo que hay que analizar el margen de soja de primera comparado con el de soja de segunda. El margen de soja de primera es bastante más malo que el de soja de segunda, aunque a éste último se le suma el margen malo del cultivo de invierno. Por lo tanto, hay que comparar la secuencia de cobertura con soja de primera versus trigo, cebada o colza con soja de segunda y en eso si hay que pagar una renta no hay secuencia de cultivos que te brinde un margen significativo, hay márgenes cercanos a cero.

En cambio, dijo, "para el dueño del campo hay margen, más o menos equivalente a lo que sería un arrendamiento, pero el 60% de la agricultura nacional se hace bajo arrendamiento".

En el litoral sur históricamente la secuencia de trigo con soja de segunda tenía mucho mejor margen que hacer soja de primera, "pero hoy están iguales y cuando vas a la zona litoral norte, a con menos aptitud para los cultivos de invierno, lo que empieza a pasar es que el margen de trigo con soja de segunda es bastante peor que el de soja de primera y eso es parte de las razonas por las cuales en esa zona se hará mucho menos trigo".

Hoy, si hay que pagar renta, en esa zona lo que puede dar un margen es soja de primera o la combinación de colza con soja, "considerando que la colza tiene como aspecto positivo que la soja de segunda sobre colza, según nuestra base de datos, da un 10% más de rendimiento que atrás de trigo o cebada, porque la colza se cosecha 20 días antes, permite un adelanto en la fecha de siembra de la soja, y el rastrojo de la colza permite realizar la siembra de verano con mayor facilidad".

Uruguay en el mundo: menos rindes y mayores costos

Invernizzi comentó que otro aporte realizado surgió de la comparación de lecturas de diversas consultoras, en distintos países del mundo, sobre los costos de siembra de una hectárea de trigo. "Nuestros rendimientos, comparados con los de otros países, son malos, muy bajos, 3.500 kilos por ha y por ejemplo en Europa se logran 9.000 kilos y en Ucrania 5.000 kilos", comentó. "Nos parecemos al sur de Australia o a Entre Ríos en Argentina", añadió. Explicó que la diferencia está en que "nuestros costos son muy superiores, US$ 150/ha más que Australia y casi US$ 100/ha más que en Entre Ríos, donde usan la misma cantidad de insumos. Tenemos un problema de costo país, que nos juega muy en contra y eso establece que entre los países exportadores de trigo somos los menos competitivos".

US$ 130: menos

Invernizzi midió el impacto del desarrollo del cultivo de trigo. Tomó en cuenta lo que se maneja en semillas, contratistas, combustible, fertilizantes, transporte, plantas de secado y otros aspectos. Considerando las 220 mil has menos que se estima se harán este año en relación a la campaña de hace tres o cuatro años, en una sola zafra se dejará de facturar US$ 130 millones, "lo cual constituye un impacto muy fuerte".

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