Ursea evalúa poner limitaciones a las empresas de supergás para evitar desabastecimiento

Hoy no hubo reparto de supergás por parte de ninguna empresa, según informó el presidente de la Asociación de Distribuidores

Ante el conflicto que atraviesa el sector del supergás, la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) evalúa implementar limitaciones a las empresas distribuidoras para evitar situaciones de desabastecimiento y "clientes cautivos".

"Hay temas estructurales que vamos a revisar, no tanto en el marco normativo sino a la gestión de las empresas", dijo a El Observador el director de la Ursea, César Falcón.

Este miércoles no salió ningún camión de las cuatro empresas que brindan el servicio de supergás: Riogas, Acodike, Ducsa y Megal. Acodike -la única que estaba trabajando hasta ayer- dejó de hacerlo, dijo en El Observador TV el presidente de la Asociación de Distribuidores de Supergás (Adisup), Daniel Marichal.

El director de Trabajo, Juan Castillo, dijo a El Observador que los problemas en el sector ocurren de manera permanente desde el comienzo de la administración. "Tenemos que tender a una solución estable y para eso también tiene que haber comportamientos empresariales modernos, eficientes, serios", sostuvo Falcón.

El director de la Ursea dijo que una forma de prevenir estos problemas es colocando condiciones a los permisos que las empresas distribuidoras tienen, de manera que no cumplir con ellas sea limitante para la renovación semestral.

"Cada vez que se renuevan los permisos a las empresas distribuidoras deberían evaluar la conveniencia de no renovarlo y fijar condiciones", agregó.

Como otro ejemplo, se refirió a la situación que hasta ayer atravesaban las industrias secadoras de granos al no tener gas suficiente para desarrollar la tarea. Falcón dijo que "el problema" está en que muchas de ellas firmaron contratos de exclusividad con Riogas, por lo que no podían abastecerse con otra compañía.

La prohibición de estos contratos de exclusividad es otra de las modificaciones que la Ursea prevé realizar. "Queremos realizar el camino jurídico para que esos contratos no generen clientes cautivos", concluyó.

La esencialidad como alternativa

Marichal -quien dijo que 3.200 personas trabajan en el sector distribución- se quejó de que son "rehenes" de la conflictividad "sumamente alta" que hay en el sector. El 95% de los conflictos, según dijo, se da en las plantas de envasado.

"Entendemos -y se lo planteamos al (director de Trabajo Juan) Castillo- que por el lado del movimiento sindical tiene que haber una madurez de entender que este no es el camino", indicó. En lo que va del año el sector distribución estuvo 22 días sin trabajar por medidas sindicales, apuntó.

El dirigente gremial sostuvo que la posibilidad de decretar la esencialidad es "resorte" del gobierno, al tiempo que opinó que lo que falta es "la decisión del gobierno de gobernar".

"La esencialidad es una medida. Entendemos que lo importante sería que el sindicato mostrara que está preocupado por la población, que levantara las medidas, y después empezar a negociar", manifestó.

Se trata, dijo, de un producto "de primera necesidad", que se utiliza tanto para cocción de alimentos como para calefaccionar.


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