Venezuela exigió al Mercosur que tribunal resuelva su suspensión

Gobierno chavista consideró que fracasaron las negociaciones políticas
El coordinador nacional de Venezuela para el Mercosur, Héctor Constant, llegó ayer a la sede del bloque regional en la zona del Parque Rodó de Montevideo sobre las 11 horas. Con el gobierno de Nicolás Maduro suspendido del Mercosur, el diplomático tenía fijada para esa hora la cuarta reunión con representantes de los otros socios en el marco del proceso de negociación directa para la solución de controversias entre estados miembros.

Un representante de la embajada venezolana anunció a los periodistas presentes en el edificio del Mercosur que Constant haría declaraciones al ingresar al recinto –no aceptó preguntas– y que luego al salir de una reunión, según preveía sobre el mediodía, hablaría otra vez pero que sería más duro en sus apreciaciones.

En medio de la crisis política en Venezuela, y mientras los socios de la región se separan cada vez más del gobierno chavista,Constant había previsto que ya estaba todo decidido de antemano.
El proceso de negociación directa, al que ya le había otorgado pocas posibilidades antes de entrar al edificio de la rambla del Parque Rodó, es una etapa de conciliación previa al arbitraje previsto en el protocolo de Olivos, que reglamenta los pasos a seguir cuando hay conflictos entre estados miembros del Mercosur.


Venezuela sostiene que fue suspendida por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay sin una norma jurídica que los ampare. Los impulsores de la medida argumentan que el gobierno no cumplió con el protocolo de adhesión a cuatro años de su ingreso en el bloque.

La reunión de Constant con representantes de los otros miembros duró dos horas en lugar de una, como habían anunciado sus asesor, pero el resultado fue el esperado.

Venezuela dio ayer por finalizado el ámbito de negociación política y decidió solicitar el inicio del proceso de arbitraje, lo que implica una instancia judicial donde un tribunal especial falla sobre la controversia. "No era nuestra opción inicial. Deseamos llegar a una solución dialogada y, desde la primera reunión el 15 de diciembre de 2016, no solo mantuvimos un espíritu constructivo sino que pedimos que se nos explicara en cuál norma estaba contemplada esa sanción. No existe ninguna norma que pueda suponer una sanción como la que arbitrariamente se aplicó", dijo Constant. "Nos hemos visto en la obligación de recurrir a la vía judicial para poder garantizar el respeto de nuestros derechos y avanzar en una solución que tenga bases sólidas para rescatar el Mercosur y para preservar la condición de Venezuela como parte", agregó.

El proceso es complejo. Mientras Venezuela asegura que se debe dar inicio al arbitraje por la sola solicitud de uno de los miembros, fuentes de la cancillería uruguaya dijeron a El Observador que primero se deben analizar aspectos técnico jurídicos.

"No existe ninguna medida que suponga una sanción como la que arbitrariamente se aplicó" Héctor Constant, coordinador para Venezuela del Mercosur

Primero, los demás países deben aceptar y reconocer a los jueces que el país caribeño propone para una lista de eventuales integrantes de un tribunal arbitral para tratar ese caso en particular.El protocolo de Olivos señala que el órgano debe estar compuesto por tres miembros, uno propuesto por cada país protagonistas del conflicto y uno que sea de consenso. Aunque en este caso los cinco estados miembros son los que están en medio del conflicto, el especialista en Relaciones Internacionales, Ignacio Bartesaghi, dijo a El Observador que "lo razonable" para un caso así sería mantener una tribunal integrado por tres miembros: uno por la presidencia protémpore, que corresponde a Argentina, uno por la contraparte, Venezuela, y un tercero que sale de un listado de jueces internacionales ya aprobado por los países.

Ganar y perder

Para Bartesaghi una instancia judicial será beneficiosa para el bloque regional porque permitirá dar una base jurídica a la composición del Mercosur.

"Cuando hay desorden tiene que avanzar la justicia y la justicia del Mercosur es el protocolo de Olivos. Si llevan meses de negociaciones directas y no se ponen de acuerdo, instalar el arbitraje es lo razonable", dijo.

"No puede ser que los estados decidan suspender a un miembro a través de un mecanismo que no existe. Eso es lo que reclama Venezuela y es probable que el sistema de resolución de controversias cuestione el procedimiento de los países originarios del Mercosur porque tendrían que haber activado el mecanismo de solución de controversias (antes de suspenderlo). Lo suspendieron con una declaración", agregó. Pero, según el especialista, las dos partes tienen para ganar y perder en este engorroso proceso.

"Venezuela tiene para ganar y los otros socios también, porque también es verdad que Venezuela incumplió el protocolo de adhesión. Si en Venezuela sigue la inestabilidad le pueden aplicar la cláusula democrática", concluyó.

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