Aníbal Lotocki rompió el silencio desde el penal de Ezeiza: "No debería estar acá"
Aníbal Lotocki, desde su reclusión en el penal de Ezeiza, aborda su situación legal y niega ser un recluso privilegiado. Expresa su desacuerdo con su detención por la muerte de Cristian Zárate y lamenta la irreparable pérdida de tiempo sin condena
En una comunicación desde su pabellón, Lotocki comparte su perspectiva sobre su detención y proceso judicial. Subraya la falta de justicia en su prisión preventiva, sin haber sido enjuiciado ni condenado: “No estaba en mis planes estar acá, no me parece justo. Una prisión preventiva... no fui enjuiciado, no tengo condena, no debería estar acá. El juicio de Zárate se hará en uno o dos años más. Este tiempo perdido, no lo recupero más. Pero bueno, dicen que hubo riesgo procesal porque me mudé de casa. Entiendo que eso se podrá revertir en los próximos meses".
Lotocki enfatiza que no busca proclamarse inocente, sino cuestiona la lógica de su encarcelamiento sin una sentencia firme. Expone su rutina en prisión, especificando que se encuentra en un pabellón de buena conducta, donde no existen privilegios significativos: “No soy un preso VIP sino que estoy en un pabellón de buena conducta. Acá, donde estoy yo, están los presos más amigables pero no hay privilegios. La comida viene para todos igual, la puerta se cierra a la misma hora y todos tenemos visitas los mismos días“.
En cuanto a las condiciones carcelarias, destaca las dificultades, como el intenso calor y la falta de ventilación en su área. Comenta que solicitó un ventilador debido a problemas de sudoración, pero su pedido fue denegado, evidenciando la ausencia de privilegios.
A casi cuatro meses de su detención, Lotocki cuenta: “No sé cuántos días llevo, estoy bien, ahora haciendo gimnasia. No hay mucho para hacer acá. Hay un salón de usos múltiples donde todos desayunan y después pasan el día. Lo mío es mucha lectura, mucho estudio porque no me gusta jugar a las cartas ni a los juegos de mesa”.
Cabe destacar que, días previos a la entrevista, su nuevo abogado presentó una denuncia alegando haber sido engañado por el laboratorio que le suministró metacrilato, utilizado en varios de sus procedimientos. Anibal Lotocki enfrenta cargos por "homicidio simple con dolo eventual" y una pena potencial de 8 a 25 años de prisión por su implicación en la muerte de Cristian Zárate.