El comité del presidente dispone de una caja de 375 millones de dólares, de los que podría valerse para influir en las votaciones de noviembre e, incluso, en las próximas presidenciales. Persisten, sin embargo, las dudas sobre sus planes y las inquietudes sobre quiénes serían sus favoritos para cada instancia.
Tras un año y medio vacante, la sede diplomática vuelve a tener un representante, que tendrá la tarea de navegar las difíciles relaciones entre la Casa Blanca y el gobierno de Pedro Sánchez, que han manifestado sus diferencias en reiteradas oportunidades en el último tiempo.