Lo que expuso el caso de Renee Nicole Good: por qué los agentes de ICE enfrentan menor escrutinio legal que la policía
La muerte de Renee Nicole Good puso en el centro del debate la responsabilidad legal y la falta de rendición de cuentas de las fuerzas del orden. El caso tuvo una importante repercusión internacional y la ONU exigió que se realice una investigación "rápida, independiente y transparente".
La muerte de la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good a manos de un agente de ICE en Minneapolis puso bajo la lupa la responsabilidad legal y la rendición de cuentas que enfrentan las fuerzas del orden. El caso dejó en evidencia una importante disparidad jurídica: mientras que un policía local enfrentaría investigaciones externas inmediatas y posibles cargos penales, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas opera bajo un sistema de justicia interna mucho más opaco y cerrado.
El incidente, además, tuvo una importante repercusión internacional y la ONU pidió que se realice una investigación "rápida, independiente y transparente" de la muerte.
El escenario legal alrededor de la investigación sobre la muerte de Good, abatida al volante de su vehículo durante una redada la semana pasada, sería muy diferente si quien apretó el gatillo hubiera sido un agente de la policía local en lugar de uno de ICE. Mientras que un incidente policial suele activar una investigación por parte de múltiples agencias independientes, el escrutinio de las acciones de los agentes de ICE se maneja casi exclusivamente dentro del gobierno federal, dificultando la rendición de cuentas.
ICE se convirtió en el brazo ejecutor del plan de deportación masiva de la administración, promesa central de la campaña electoral de Donald Trump. Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente expandió el presupuesto y el alcance de esta agencia, cuya misión principal es investigar y expulsar a los inmigrantes indocumentados de EEUU.
Creada bajo la Ley de Seguridad Nacional de 2002 como respuesta a los ataques del 11 de septiembre, ICE es una entidad relativamente joven; esta falta de trayectoria histórica impidió que enfrente los desafíos judiciales que, con el tiempo, obligaron a otras fuerzas de seguridad a limitar el poder de sus oficiales.
A diferencia de los departamentos de policía convencionales, ICE opera bajo un mandato que vincula el control migratorio con la seguridad nacional. Esta distinción otorga a sus agentes facultades de detención singulares: están autorizados para interceptar y arrestar a personas que sospechen que se encuentran ilegalmente en EEUU y su alcance se extiende incluso a ciudadanos estadounidenses en escenarios específicos, como la obstrucción de procedimientos, agresiones a la autoridad o dudas sobre su estatus migratorio. No obstante, el ingreso a domicilios particulares permanece estrictamente supeditado a una orden judicial.
Una de las tácticas más cuestionadas es que los agentes de ICE no están obligados a utilizar uniforme o marca distintiva y pueden cubrirse los rostros; esto permite que oficiales vestidos de civil realicen arrestos, generando confusión y pánico entre ciudadanos que, en muchos casos, no comprenden que están ante una autoridad federal.
Agentes de ICE se llevan a un hombre detenido. AFP
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El debate central radica en el uso de la fuerza. El marco legal que rige el uso de la fuerza en la agencia es un híbrido entre la Constitución, las leyes federales y las directrices del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Aunque la normativa constitucional dice que las fuerzas del orden solo pueden usar fuerza letal si la persona representa un peligro grave para ellos u otras personas, la jurisprudencia de la Corte Suprema otorgó históricamente una amplia indulgencia a los oficiales que toman decisiones en el momento sin el beneficio de la retrospectiva.
Un memorando de política del DHS de 2023 establece que los oficiales federales "pueden usar fuerza letal solo cuando sea necesario" cuando tengan "la creencia razonable de que el sujeto de dicha fuerza representa una amenaza inminente de muerte o lesiones corporales graves" para sí mismo o para otra persona.
La respuesta de la administración Trump
Protestas en contra de Trump después del asesinato de Good por parte de ICE en Minneapolis. AFP
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Ante un incidente letal como el de Good, la responsabilidad de iniciar una investigación federal recaería en el Departamento de Justicia (DOJ), hoy encabezado por Pam Bondi. No obstante, bajo la actual administración, las posibilidades de una supervisión externa son mínimas. El Ejecutivo frenó drásticamente las investigaciones de "patrón o práctica" sobre departamentos de policía acusados de uso excesivo de la fuerza; un blindaje que, se prevé, se extienda ahora a ICE a pesar de la preocupante escalada de tiroteos.
La Casa Blanca sostiene que el agente que asesino a Good actuó en legítima defensa frente a lo que calificaron como un "acto de terrorismo". El propio Trump fue tajante al acusar a la víctima de atropellar "violenta y deliberadamente" a un oficial, asegurando que es "difícil de creer" que el agente haya sobrevivido, aun cuando los críticos señalan que las imágenes del video muestran que Good no representaba una amenaza inminente.
A la vez, el vicepresidente J.D. Vance dijo que el agente involucrado en el incidente en Minneapolis tenía "inmunidad absoluta", una afirmación cuestionada por expertos legales. "El precedente aquí es muy sencillo. Tenemos a un agente federal que está llevando a cabo una acción policial federal, lo cual es un asunto federal. Ese agente está protegido por la inmunidad absoluta. Estaba haciendo su trabajo", aseguró Vance la semana pasada en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
Por su parte, las autoridades de Minnesota están iniciando su propia investigación para posibles cargos estatales contra el agente de ICE.
Gente se reúne a velar y hace un memorial de Renee Nicole Good, asesinada a manos de un agente de ICE. AFP
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La escalada de violencia por parte de agentes de ICE
La escalada de incidentes bajo la actual administración es notable. Según la organización ProPublica, en solo nueve meses se registraron más de 170 casos en los que agentes federales retuvieron a ciudadanos estadounidenses contra su voluntad. Gran parte de los afectados, en su mayoría de origen latino, denunciaron haber sido víctimas de perfilamiento racial durante estas intervenciones.
Además, un informe de Axios detalló que, desde que Trump desplegó agentes de seguridad nacional en distintos estados, se produjeron al menos siete tiroteos con participación de agentes de ICE, dos de ellos fatales. La cifra contrasta drásticamente con el historial de la agencia: antes de este periodo, el promedio era de apenas un tiroteo anual, con años de registro nulo.
Protestas en contra de ICE. AFP
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La ONU pidió una investigación independiente
El video donde se ve al agente de ICE apuntando directamente a la cabeza de Good dio la vuelta al mundo, provocando una condena internacional inmediata.
Este martes, Naciones Unidas exigió una investigación independiente sobre el tiroteo en Minneapolis. "Según la legislación internacional sobre derechos humanos, el uso intencionado de la fuerza letal solo se puede permitir como último recurso contra un individuo que represente una amenaza inminente contra la vida", declaró a la prensa el portavoz de la oficina de derechos humanos de la ONU, Jeremy Laurence, en Ginebra.
El vocero hizo hincapié en "la necesidad de una investigación rápida, independiente y transparente de la muerte" de Good e instó a "todas las autoridades a tomar medidas para reducir las tensiones y abstenerse de cualquier incitación a la violencia".