En el caso de los ingresos máximos permitidos, los valores aproximados serían. Categoría A: $2.108.279; B: $3.133.928; C: $4.387.500; D: $5.449.072; E: $6.416.502; F: $8.020.627; G: $9.624.753; H (escalón más alto para la prestación de servicios): $11.916.360. En las tres categorías en las que solo se admite a quienes se dedican a la venta de cosas muebles, los ingresos topes serían de $13.337.157 (H); $15.285.024 (I), y $16.957.898 (K).
Además de esos topes, también suben (en este caso, un 110,9%, ya que no habían sido actualizados en julio), los importes de los alquileres devengados anualmente, correspondientes a inmuebles afectados a la actividad, para poder estar en cada categoría. En los escalones más altos la cifra llegará a alrededor de $1.941.785. Y, además, el precio unitario máximo que puede tener un producto comercializado por un monotributista se incrementa de $85.627 a $180.589.
Los importes a pagar mensualmente, en tanto, serían los siguientes para quienes tienen a su cargo la obligación de abonar los tres ítems (impuesto integrado, jubilación y obra social). Categoría C: $15.503 (servicios), $15.241 (comercio); D: $19.498 y $19.066 respectivamente; E: $26.946 y $24.526; F: $33.137 y $29.223; G: $38.695 y $33.440; H: $66.111 y $56.402 respectivamente. En los tres escalones más altos esos importes totales serían de $81.122 (categoría I); $93.619 (J), y $106.964 (categoría K).
El incremento de los montos de ingresos permitidos se ubica muy por debajo del nivel de inflación, lo cual se traduce en un incremento del riesgo para los contribuyentes de quedar afuera del sistema simplificado por no cumplir con los requisitos.
La facturación anual máxima para estar en el monotributo será a partir de enero de 2024 de aproximadamente $16.957.898 en la actividad de comercio y de alrededor de $11.916.360 si el contribuyente se dedica a la prestación de servicios.