El consumo masivo sigue marcando un termómetro muy frío. Los últimos datos de la consultora Scentia, especialista en este tipo de mediciones, evidenciaron el ítem que más desfavorece al gobierno de Javier Milei y que marca la caída del poder adquisitivo. En marzo se contrajo 5,1%, para la suma de todos los canales medidos. El ecommerce fue el único que siguió traccionando (y mucho).
De esta manera el primer trimestre del año sepultó una caída del 3,1%, "periodo que podría estar influenciado por otros gastos estacionales tales como vacaciones, colegio, etc.", dice Scentia.
La situación por canales de venta mostró, excepto uno en particular, una foto complicada:
Supermercados en el fondo del mar
-Supermercados: -7% vs marzo 2025
-Mayoristas: -8,8% vs marzo 2025
-Autoservicios Independientes: -5,1% vs marzo 2025
-Farmacias: +0,9% vs marzo 2025
-E-commerce: +34,3% vs marzo 2025
-K+T (almacenes y kioskos): -4,5% vs marzo 2025
"Con la excepción de e-commerce, con todas las canastas positivas y supermercados con todas las canastas negativas, el resto de los canales muestran algunas en 'verde', tal es el caso de farmacias y la recuperación en bebidas de K+T", dice la consultora.
El comercio electrónico en Argentina sigue consolidando su crecimiento en 2026, con una facturación que creció un 55% en el último período evaluado, alcanzando los 34 billones de pesos en 2025 (según la CAC). Cerca de 25 millones de personas compran online, destacando un 19% que lo hace semanalmente. Turismo, alimentos y tecnología lideran las ventas. Algunos especialistas del sector como Guillermo Oliveto dice que el 40% de lo que se vende en la Argentina se hace online y no presencial.
Consumo contenido
El comportamiento por categorías también evidenció un predominio de caídas interanuales. En el total de canales, rubros como limpieza de ropa y hogar (-12%), perecederos (-9,7%), desayuno y merienda (-8,2%), higiene y cosmética (-5%), impulsivos (-4,3%), alimentación (-4%) y bebidas sin alcohol (-1,4%) mostraron retrocesos interanuales. Mientras que bebidas con alcohol fueron el único en crecer (2,6%).
En el acumulado del año, la mayoría de las canastas mantuvo variaciones negativas, lo que refuerza la idea de un consumo todavía contenido: limpieza de ropa y hogar (-7,5%), bebidas sin alcohol (-7,3%), perecederos (-4,7%), higiene y cosmética (-4%), desayuno y merienda (-3,7%) y bebidas con alcohol (-0,8%). Solo impulsivos (2,5%) y alimentación (0,8%) crecieron en el primer trimestre.
consumo-responsable_imagen-destacada-IL3
Ingresos, el gran problema
Scentia afirma que este comportamiento es parte de una coyuntura que podría comenzar a revertirse en los próximos meses, si la inflación retoma el camino a la baja. Por otro lado, el precio promedio ponderado del consumo masivo, en su medición interanual, arrojó una variación de 20,4%, bastante por debajo del IPC cuyo valor, en el mismo periodo de comparación, fue de 32,6%.
En los últimos días, tres fuentes distintas (Cámara Argentina de Comercio, Universidad Di Tella e Indec) confirmaron una situación muy compleja para el consumo en la Argentina. La variable, muy debatida y hasta hace poco negada por el oficialismo, es consecuencia de la caída de los salarios (que lleva seis meses seguidos) y el ingreso disponible (lo que queda luego de pagar lo esencial como tarifas, alquiler y servicios públicos) que está todavía por debajo de noviembre de 2023 (según cálculos de Empiria, la consultora de Hernán Lacunza). Sin que se modifique, es difícil que el consumo repunte.