ver más

La startup argentina Ab Astra, fundada por los físicos Germán Serrano (CEO) y Hernán Asorey (CTO), cerró una Ronda Pre-Seed de U$S 2 millones para obtener imágenes del subsuelo y reducir la incertidumbre en la exploración de minerales críticos con una tecnología que sólo usan otras cinco empresas en el mundo, que utiliza muones —partículas subatómicas generadas por los rayos cósmicos—.

La inversión fue liderada por Draper Cygnus (fondo VC especializado en DeepTech) y contó con la participación de CITES, AIR Capital VC y un grupo de inversores ángeles, incluyendo al argentino y fundador Diego Rey.

más Noticias

En conversación con El Observador, Serrano repasó el camino que lo llevó del mundo académico en el Instituto Balseiro, al mundo corporativo en YPF donde trabajó más de 15 años, liderando proyectos dentro de Vaca Muerta y respondiendo directamente al CEO, y por último al emprendedor, con el objetivo de convertir investigación científica en una empresa con impacto industrial.

"Mi paso desde el mundo académico hacia el empresarial fue muy natural porque siempre tuve una motivación muy clara: generar impacto", contó Serrano. "Toda mi formación fue posible gracias a la universidad pública y al Instituto Balseiro. Siempre sentí una responsabilidad muy fuerte de devolverle algo a la sociedad argentina, desarrollando tecnologías que puedan transformar industrias y generar valor".

Germán Serrano, CEO y co-fundador de Ab Astra

Mientras cursaba el doctorado fue uno de los impulsores del concurso IB50K del Instituto Balseiro, el certamen anual de planes de negocio de base tecnológica organizado por el Instituto Balseiro en Argentina, que reparte más de 50.000 dólares en premios. "Esa experiencia me dejó instalado el espíritu emprendedor", recordó.

Para Serrano, la combinación entre investigación científica, experiencia industrial y capacidad de ejecución fue lo que despertó el interés de los inversores. "A partir del respaldo inicial pudimos desarrollar nuestros primeros sensores, realizar experimentos, crear algoritmos de interpretación y patentar la tecnología. Ese fue el punto de inflexión que nos permitió cerrar esta ronda cercana a los U$S 2 millones", explicó.

Muografía: la tecnología clave para reducir la incertidumbre minera

La exploración minera enfrenta un desafío cada vez mayor: encontrar nuevos depósitos con mayor precisión, menores costos y menor impacto sobre el terreno.

En ese contexto, la muografía, también conocida como tomografía de muones, surge como una herramienta que permite obtener imágenes tridimensionales del subsuelo utilizando muones de rayos cósmicos, partículas subatómicas que se generan naturalmente cuando la radiación proveniente del espacio exterior impacta contra la atmósfera terrestre.

"Ab Astra significa 'desde las estrellas'. Básicamente usamos la energía de las estrellas para hacer las tomografías del subsuelo", subrayó Serrano, en referencia al origen de estas partículas, que bombardean constantemente la Tierra y poseen una gran capacidad para atravesar miles de metros de roca.

El principio del funcionamiento es similar al de una tomografía computada utilizada en medicina. En lugar de emplear una fuente artificial de radiación, la muografía aprovecha la "lluvia" natural de muones para observar qué ocurre debajo de la superficie.

A medida que atraviesan la roca, las partículas pierden energía según la densidad del material: las zonas más densas frenan una mayor cantidad de muones, mientras que los materiales menos densos o los vacíos permiten su paso. Esa diferencia es registrada por detectores instalados bajo tierra y posteriormente procesada para reconstruir mapas tridimensionales de densidad del subsuelo.

Funcionamiento interno del proceso de muografía

Aunque hoy comienza a ganar protagonismo en la minería, la utilización de muones en geofísica no es nueva. Su primera aplicación se remonta a 1955, cuando fueron utilizados para medir el espesor de roca sobre un túnel ferroviario en Australia. Con el tiempo, la tecnología evolucionó para estudiar el interior de volcanes, detectar cámaras ocultas en pirámides y, posteriormente, incorporarse a la exploración de yacimientos minerales.

Actualmente, además de la exploración, la muografía también se emplea para monitorear la estabilidad de tranques de relaves, optimizar pilas de lixiviación y seguir la propagación en procesos de block caving, ampliando su alcance a distintas etapas del ciclo minero.

Cómo "ven" los minerales

La principal ventaja de esta tecnología es disminuir la incertidumbre durante la exploración. Tradicionalmente, las decisiones se apoyan en perforaciones puntuales que luego requieren extrapolar información al resto del yacimiento.

La muografía incorpora información volumétrica del subsuelo, permitiendo identificar anomalías de densidad antes de definir nuevas perforaciones. "Lo que hacemos es bajarle la incertidumbre a la exploración minera. El segundo pozo no lo pongo al azar, sino que lo pongo con información", afirmó Serrano.

Además de mejorar la precisión, la herramienta puede reducir tiempos y costos asociados a campañas exploratorias extensivas. Según el ejecutivo, el valor no está únicamente en generar una imagen del subsuelo, sino en transformar esa información en una herramienta para la toma de decisiones.

"Ellos pagan por un dato que al final del día les puede duplicar el valor del activo porque saben fehacientemente qué es lo que tienen ahí abajo", sostuvo.

La técnica identifica diferencias de densidad respecto de la roca circundante, cuya densidad promedio es de 2,65. Cuando un material rompe ese promedio, los sensores registran una anomalía que luego es interpretada mediante modelos físicos y computacionales.

En el caso del litio, las capas con salmuera presentan una densidad cercana a 1,25. En cambio, minerales como el cobre o el uranio alcanzan densidades próximas a 9, aproximadamente tres veces superiores a la roca, generando una "sombra" mucho más marcada en los detectores.

El tiempo necesario para obtener una tomografía depende de la profundidad del objetivo. Según Serrano, en un salar es posible generar una imagen de un objetivo ubicado a 200 metros en entre 10 y 15 días. Cuando el objetivo se encuentra a aproximadamente un kilómetro de profundidad, el proceso puede extenderse durante algunos meses, aunque continúa siendo menor al tiempo que demandaría una campaña intensiva de perforaciones.

La inteligencia del subsuelo

A nivel internacional, compañías como Ideon Technologies (Canadá), Muon Solutions (Finlandia), Muon Vision (Chile) y mDetect (Australia), junto con centros de investigación como CCTVal de la Universidad Técnica Federico Santa María, ya aplican esta tecnología en proyectos de exploración, monitoreo operacional y estabilidad geotécnica.

En Argentina, Ab Astra desarrolla equipos propios de muografía diseñados para operar en ambientes hostiles. Pero, el desarrollo de Ab Astra no se limita a la exploración. La empresa también trabaja en aplicaciones de monitoreo en cuatro dimensiones, incorporando la variable temporal para observar cómo evolucionan distintos procesos dentro del yacimiento.

"La cuarta dimensión es el tiempo", defendió Serrano. A partir de sucesivas tomografías, la empresa busca monitorear fenómenos como el movimiento de las corrientes de salmuera bajo tierra o la forma en que percolan los reactivos en una pila de lixiviación de cobre.

Para interpretar la información, Ab Astra utiliza algoritmos de inteligencia artificial entrenados específicamente para cada proyecto e "informados con física", con el objetivo de modelar movimientos de fluidos y cambios en la distribución de densidades.

El modelo de negocio de la startup no contempla la venta de los equipos. En cambio, busca operar como una empresa de servicios tecnológicos para la minería.

"Nosotros no vendemos la herramienta; bajamos el equipo, hacemos la medición y entregamos la inteligencia del subsuelo", desarrolló Serrano, al comparar el esquema con el de compañías de servicios petroleros como Schlumberger o Baker Hughes.

Actualmente, Ab Astra desarrolla pruebas de concepto con empresas mineras en Argentina, desde Mendoza hasta Salta, y comienza a expandir sus operaciones hacia Chile, apostando a una tecnología que busca aportar información adicional para la exploración y el monitoreo de minerales críticos como el litio, el cobre y el uranio.

Temas:

argentinos Tierra espacio

seguí leyendo