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Economía y negocios

La logística de la arena: el cuello de botella que definirá la próxima etapa de crecimiento de Vaca Muerta

La demanda de arena para el fracking podría triplicarse hacia 2030 y pone en evidencia el principal desafío para la expansión de Vaca Muerta: desarrollar una infraestructura logística capaz de acompañar su crecimiento

El desarrollo masivo de Vaca Muerta convirtió a la energía en uno de los principales motores de la economía argentina.

Sin embargo, el crecimiento enfrenta un cuello de botella cada vez más crítico: la logística de la arena silícea, un insumo indispensable para la fractura hidráulica (fracking), ya que mantiene abiertas las microfracturas de la roca permitiendo el flujo de hidrocarburos.

La magnitud del desafío crece al mismo ritmo que la actividad. Cada pozo no convencional demanda entre 11.000 y 15.000 toneladas de arena. Mientras que en 2024 se utilizaron alrededor de 4 millones de toneladas, las proyecciones de julio de 2026 estiman que la demanda podría escalar hasta entre 9 y 12 millones de toneladas anuales hacia 2030.

Ese crecimiento obliga a replantear toda la infraestructura logística que sostiene el desarrollo de la cuenca.

Calidad versus cercanía: la principal decisión operativa

Actualmente la industria enfrenta una dicotomía técnica y económica entre dos fuentes de abastecimiento.

Arenas de Entre Ríos

Representan entre el 70% y el 80% del mercado.

Su principal ventaja es la calidad: poseen una granulometría óptima y una mayor resistencia mecánica, características que permiten mantener la integridad de las fracturas en zonas de alta presión.

Su principal desventaja es logística.

Al recorrer más de 1.200 kilómetros hasta los yacimientos neuquinos, el costo asciende a aproximadamente 185 dólares por tonelada con flete incluido.

Arenas de cercanía (Neuquén y Río Negro)

Estas canteras se encuentran entre 100 y 450 kilómetros de los pozos, permitiendo reducir hasta un 5% el costo operativo total.

Sin embargo, YPF identificó que su menor dureza puede traducirse en una pérdida de productividad de hasta el 20% respecto de las arenas provenientes del Litoral.

Además, la producción local todavía resulta insuficiente.

Las canteras neuquinas producen alrededor de 20.000 toneladas mensuales, volumen que apenas alcanza para completar uno o dos pozos, por lo que el abastecimiento desde Entre Ríos continúa siendo indispensable para sostener el desarrollo masivo.

La respuesta de las operadoras: combinar calidad y costos

Frente a esta limitación, las empresas comenzaron a utilizar estrategias de "mix" o blends.

La arena de cercanía, de menor costo logístico, se emplea en los canales principales de fractura, mientras que la arena entrerriana, de mayor resistencia, se reserva para las zonas críticas ubicadas en los extremos del pozo.

Esta combinación busca optimizar simultáneamente productividad y costos.

El verdadero cuello de botella: el transporte

Más allá del origen de la arena, el principal problema hoy es cómo trasladarla.

El esquema logístico depende casi exclusivamente del transporte por camión.

Se estima que diariamente circulan entre 1.500 y 2.000 camiones dedicados únicamente al traslado de arena hacia Vaca Muerta.

Este modelo incrementa los costos por la volatilidad del combustible, aumenta el deterioro de las rutas existentes y eleva el riesgo de accidentes en corredores que ya presentan restricciones de velocidad y advertencias de seguridad.

Para Horacio Marín, CEO de YPF, este sistema resulta "inviable" para abastecer una demanda de 8 millones de toneladas anuales, ya que implicaría prácticamente tener un camión por cada kilómetro entre el Litoral y la Cuenca Neuquina.

El Tren Norpatagónico: la solución estructural

Frente a la creciente saturación vial, el transporte ferroviario volvió a ocupar un lugar central en la agenda de infraestructura.

En julio de 2026, el Gobierno de Neuquén confirmó el inicio de un estudio ejecutivo junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la provincia de Río Negro para definir el esquema logístico más eficiente.

Las fuentes indican que el descubrimiento y producción de arena en parajes como Ramón Castro y Santo Domingo es lo que reimpulso el proyecto. El tren ya no se piensa solo para traer arena del Litoral (como en 2018), sino para conectar estos nuevos yacimientos internos con las áreas de explotación.

El proyecto ferroviario actual es una reconfiguración técnica. Mientras que el plan de 2018 miraba hacia el puerto de Bahía Blanca, el estudio de 2026 (CFI-Neuquén-Río Negro) busca integrar la producción local al sistema multimodal, construyendo incluso 83 km de vías nuevas para conectar directamente el yacimiento

Las estimaciones actuales indican que el proyecto demandaría inversiones cercanas a los 3.000 millones de dólares.

La iniciativa contempla aproximadamente 661 kilómetros de vías entre San Antonio Oeste, Añelo y Rincón de los Sauces.

El plazo estimado de ejecución es de 60 meses, con un ritmo técnico de construcción cercano a los 11 kilómetros por mes.

Precisamente estos tiempos son considerados incompatibles con la velocidad de expansión que requiere hoy Vaca Muerta, motivo por el cual las operadoras continúan impulsando soluciones de corto plazo como los bitrenes.

Los estudios originales elaborados por el Ministerio de Transporte y el CFI, cuyos objetivos de eficiencia continúan vigentes en los informes de 2026, estiman que el ferrocarril permitiría reducir hasta un 50% los costos de transporte respecto del esquema actual por carretera.

El cambio de estrategia: inversión privada para acelerar la obra

La idea de abandonar un esquema estatal o de participación público-privada comenzó a consolidarse en abril de 2025.

En ese momento, Horacio Marín sostuvo:

"No podemos esperar al Estado para resolver esto."

La propuesta consiste en que las principales operadoras, entre ellas YPF, Vista, Tecpetrol y PAE, financien y desarrollen conjuntamente la infraestructura ferroviaria para garantizar la competitividad futura de Vaca Muerta.

Mientras tanto, la alternativa es la Ruta de las Arenas

Dado que el ferrocarril requerirá varios años de construcción, Río Negro impulsa una solución de implementación más rápida.

La denominada Ruta de las Arenas consiste en un corredor vial de 119 kilómetros que unirá General Roca con Añelo aprovechando caminos de servidumbre existentes junto al oleoducto de Oldelval y al gasoducto Neuba.

La inversión estimada ronda los 150 millones de dólares.

El corredor busca evitar zonas urbanas, eliminar el cruce del río y reducir los tiempos logísticos hacia la Cuenca Neuquina.

Características técnicas

El proyecto se divide en dos tramos.

El primero comprende 95 kilómetros entre General Roca y la Ruta Provincial 8, atravesando una zona de escasa pendiente.

El segundo tramo, de 24,2 kilómetros, conecta la RP8 con la RP17, corre paralelo al oleoducto de Oldelval y atraviesa el cañadón El Nene, superando un desnivel de 35 metros mediante pendientes del 5%.

La obra contempla:

  • Limpieza de 1,19 millones de m².
  • Más de 1 millón de m³ de desmonte.
  • 546.000 m³ de terraplén.
  • Aproximadamente 500.000 m³ de material para una calzada enripiada.

Una infraestructura que excede el transporte de arena

Además de agilizar el abastecimiento hacia Añelo, la Ruta de las Arenas forma parte de una estrategia más amplia para posicionar al puerto de San Antonio Este como punto de ingreso de arena para fractura hidráulica, reduciendo distancias y costos logísticos respecto del abastecimiento desde el Litoral.

Su objetivo es complementar el futuro Tren Norpatagónico mientras se desarrollan las obras de mayor escala.

La decisión estratégica

El consenso actual de la industria sostiene que la única solución capaz de acompañar el crecimiento de Vaca Muerta es un sistema ferroviario desarrollado bajo un esquema de inversión privada.

Reducir el costo logístico de la arena no solo impacta sobre el costo de perforación de los pozos.

También resulta determinante para alcanzar un costo de feed-gas inferior a 3 USD/MMbtu, condición considerada indispensable para que proyectos como Argentina LNG puedan competir en el mercado global de gas natural licuado.

Mientras se definen las inversiones estructurales, alternativas como la Ruta de las Arenas buscan aliviar el transporte pesado. Sin embargo, la logística de la arena dejó de ser un aspecto operativo para convertirse en uno de los factores estratégicos que determinarán si Vaca Muerta logra completar su transición hacia un desarrollo de escala mundial.

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