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En marzo, cuando la economía parecía haber tocado fondo, el Gobierno expresó que en los meses siguientes se podría observar una recuperación en forma de "V". Aunque sectores como el agro, la energía, la minería y la pesca mostraron un crecimiento destacado en 2024, otras áreas clave para el Producto Bruto Interno (PBI), como la industria manufacturera, la construcción y el comercio, no lograron sostener una tendencia positiva.

No obstante, tras un par de meses de indicadores ambiguos e inestabilidad en el proceso de recuperación, los primeros datos económicos de julio han resultado alentadores. La semana pasada, el INDEC informó que el Índice de Producción Industrial (IPI) registró en junio una caída del 1,6% respecto del mes anterior, alcanzando su nivel más bajo desde junio de 2020, cuando la economía estaba paralizada por la pandemia. En comparación interanual, la caída fue del 20,1%, similar a la registrada en marzo, el peor mes desde la pandemia. Sin embargo, los primeros indicadores de julio, tanto en la industria como en otros sectores, han generado un mayor optimismo sobre el futuro.

Fernando Marull, de la consultora FMyA, señaló que, a pesar de un junio negativo debido a los feriados, los primeros datos de alta frecuencia de julio son "abrumadoramente positivos". Entre los indicadores, mencionó que "el despacho de cemento aumentó un 20% mensual, la producción de autos un 40% y el consumo de CAME un 10%". Además, destacó que las caídas interanuales se redujeron al -10%, frente al -30% observado en junio.

Marull también indicó que marzo fue el punto más bajo, seguido de mejoras en abril y mayo, estabilidad en junio, y una aceleración de la recuperación en julio. Según él, la recuperación económica no sigue una forma de "V", sino de "U", algo típico en las recesiones promedio de Argentina.

Para lo que resta del año, Marull anticipa que con la reactivación del sector agroindustrial, la construcción privada, el consumo impulsado por ingresos, la brecha y las tasas más bajas, así como la normalización de importaciones y los aportes del RIGI y el blanqueo de inversiones, la actividad continuará recuperándose de manera gradual. La proyección es de una caída del 3% en el promedio anual, por debajo del 3,7% estimado en el Relevamiento de Expectativas del Banco Central.

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Industria y construcción

En el sector industrial, el segmento automotriz comenzó a mostrar signos de recuperación. Según un informe de ADEFA, la producción aumentó un 38,7% en comparación con junio, mientras que los patentamientos, de acuerdo con datos de ACARA, crecieron casi en la misma proporción. Este crecimiento estuvo acompañado por un aumento en la presencia de autos de fabricación nacional en el mercado, tras varios meses de predominio de productos importados desde Brasil.

Paralelamente, las ventas a concesionarios experimentaron un leve incremento del 2,2%, y las exportaciones registraron un aumento superior al 35%, impulsadas principalmente por la venta de autos livianos. En este contexto, se destaca que los envíos de vehículos a Brasil, tanto para el transporte de mercancías como de pasajeros, explicaron gran parte del significativo crecimiento interanual de las exportaciones hacia ese país, según un informe de Abeceb.

Simultáneamente, la fabricación de maquinaria agrícola, que había sido duramente afectada en los primeros meses del año, mostró una recuperación mensual superior al 50% en los segmentos de cosechadoras de grano, tractores y pulverizadores. ACARA explicó que “esta recuperación seguramente sea multifactor, apoyada en los negocios derivados de Agroactiva y quizás también por clientes que deciden convertir sus granos en maquinaria ante la tendencia bajista de los precios”.

Luciano Cohan, cofundador de Alphacast, también resaltó que los datos de julio son "muy sólidos", destacando especialmente el desempeño de la construcción. Según sus registros, los despachos de cemento aumentaron un 17,9% mensual, y el índice del grupo Construya, que mide la venta de insumos para la construcción, creció un 12,1%.

En detalle, los despachos de cemento, estrechamente relacionados con la demanda del sector de la construcción, aumentaron un 25,9% mensual en julio, recuperándose de la fuerte caída registrada en junio, que había interrumpido el proceso de recuperación iniciado en abril.

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En la misma línea, el Índice Construya, que evalúa la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado por parte de 12 empresas líderes en la fabricación de insumos para la construcción, subió un 12,1%. Desde el Grupo Construya señalaron: “Creemos que la gradual estabilización macro, así como la reaparición del crédito para el sector privado, incluido el hipotecario, están comenzando a impactar positivamente en la dinámica del sector”.

Empleo y salarios

Mientras tanto, este lunes se dio a conocer un dato que podría señalar un cambio de tendencia en el mercado laboral. Según el Indicador de Coyuntura de la Actividad de la Construcción (ISAC) elaborado por la Dirección de Cuentas Nacionales del INDEC, el sector mostró en mayo el primer crecimiento mensual en el número de puestos de trabajo en los últimos ocho meses. Este dato fue seguido de cerca por funcionarios del Ministerio de Economía, atentos a cualquier señal de reactivación económica. Los empleos en el sector pasaron de 377.252 en abril a 382.686 en mayo. Aunque este incremento no es significativo, y todavía representa un 18,1% menos que en el mismo mes de 2023, podría ser un indicio de un cambio de tendencia.

Los datos del INDEC, bajo la dirección de Marco Lavagna, coinciden con otros indicadores conocidos hoy. La caída del empleo privado registrado continuó desacelerándose en abril en casi todos los sectores y provincias, según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), cuyos datos son procesados por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.

Además, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de la misma secretaría muestra que las expectativas de contratación para junio, julio y agosto apuntan a una estabilización. Esto significa que los empresarios anticipan que la tasa de contrataciones y despidos se mantendrá prácticamente igual, lo que podría indicar que la pérdida de empleos en el sector privado finalmente ha llegado a su fin.

En cuanto a los salarios, aunque han mostrado una recuperación desigual tras la devaluación y el aumento de precios, siguen por debajo de los niveles de noviembre. El informe citado, elaborado por la Secretaría de Trabajo señala que “la capacidad de compra del promedio de los salarios creció 7,5% en términos acumulados durante los primeros cinco meses del año; sin embargo, a pesar de ese crecimiento, en mayo de 2024, el salario real medio se encuentra un 4,6% por debajo del observado en noviembre de 2023”.

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recuperación de la economía Industria construcción

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