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En la más reciente emisión del Bailando 2023 (América), el cuarteto fue nuevamente el foco de atención. Luciano "El Tirri" Giugno se destacó al abrir la pista junto a Fiorella Giménez, contando con la participación de Miguel "Conejito" Alejandro, quien interpretó en playback su clásico "En septiembre fuiste mía" para acompañar la coreografía del primo de Marcelo Tinelli y su compañera.

Sin embargo, al término de la presentación, la expresión de Ángel de Brito anticipaba una evaluación crítica. El jurado, antes de emitir su veredicto, señaló que su juicio no era personal, sino parte del concurso: “Yo no lo tengo cruzado a El Tirri, pero baila mal. Baila mal, no es personal, es parte del concurso. Pisabas cucarachas en la coreo, no era un paso de cuarteto...”.

De Brito observó detalles como movimientos inapropiados y destacó la sobreactuación de Luciano, resaltando que la coreografía fue ensayada vía Zoom.  “El Zoom se te desconectó varias veces o el cuerpo, no sé qué se te desconectó. Pero más allá de eso, no estuvo tan mal, eh. Tenés un problema de sobreactuación, Luciano. Exagerás mucho las caras, los movimientos, por ahí si te medís un poco más, si lo hacés más chiquito... Está sobreactuado todo, después vas a ver lo que hiciste hoy. No es culpa de las fotos, ni de Fio, ni del Conejito, ni del Zoom ni de nadie. Estuvo mejor que otras veces, mucho mejor, la verdad. Es un ritmo que te queda cómodo, porque es alegre, porque se presta a cualquier cosa", de Brito siguió con su dura devolución, “Sin embargo, que hayas traído a un cantante en este ritmo, me parece injusto para el resto de los participantes. Me parece que las jefas de coaches tendrían que haber dicho que no, no es cuarteto con cantante como fue la cumbia”, dijo el conductor de LAM apuntando a Euge López Frugoni y Lolo Rossi.

 

Las jefas de coaches defendieron la libertad de los participantes para producir sus cuadros según sus ideas, “Ellos producen su cuadro y de hecho otro equipo nos han pedido a La Mona Jiménez y no pudo venir. En todos los ritmos pueden producir sus cuadros y traer a quien quieran”, explicaron. Ángel de Brito cuestionó, “¿Ustedes le avisaron a todos que podían traer cantantes al cuarteto? Porque los participantes se quejan de que ustedes no comunican bien las ideas”. López Frugoni y Rossi se defendieron diciendo: “Bueno, si tienen problemas de oído, no es nuestro problema. Se quejan de todo. Ellos saben que pueden proponer lo que quieran, lo que se les ocurra”.

De Brito, sin conceder credibilidad a las explicaciones, concluyó con un voto secreto, insinuando un posible favoritismo hacia el primo de Tinelli: “Cuando viene la murga no entra, cuando vienen los bailarines, bailan a un costado... Los chicos no entienden. Me parece que las jefas de coaches perjudicaron al Tirri. De lo que vi hasta acá del cuarteto, nadie trajo artistas invitados, así que me parece una desventaja para el resto. Por eso va a ser mi puntaje en este ritmo, por el acomodo. Mi voto es secreto”, dijo el jurado. Pero desde el flanco de las jefas de coaches se escuchó un “está buscando una excusa para bajarle el puntaje”, haciendo que Ángel dispare una última vez: “No es una excusa para bajar el puntaje, no les creo lo que me dicen. Perdieron la credibilidad a lo largo del concurso con todas las desventajas que hubo”, cerró.

Las puntuaciones de los demás jurados variaron, destacando la diversidad de opiniones sobre la presentación.

La noche evidenció tensiones y diferencias de criterio en el panel, reforzando la imprevisibilidad y complejidad del Bailando 2023.

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Bailando 2023