Comenzó el paro de la CGT, cientos de miles de personas se movilizan en el centro porteño
La medida de fuerza comenzará a las 12. Del la movilización que se hará por la tarde participarán los gremios confederados, los movimientos sociales y las organizaciones de izquierda
La CGT, ambas CTA (de los Trabajadores y Autónoma), los trabajadores de la economía popular (UTEP), los movimientos sociales y las multisectoriales paralizarán las tareas hoy durante 12 horas en todo el país y se movilizarán hacia el Congreso en rechazo de las medidas económicas del Gobierno, en lo que constituirá la primer gran protesta gremial en la era Milei.
Ayer, Héctor Daer, cotitular de la CGT, expresó que la protesta de hoy tendrá gran adhesión porque "la gente tiene bronca", lo que "trascendió al movimiento obrero para alcanzar a varios sectores de la sociedad", y añadió que existe "decepción".
Al igual que lo hicieron las centrales obreras, los gremios de manera individual y los movimientos sociales, Daer rechazó la aplicación del protocolo antipiquetes de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien ayer lo ratificó y dijo que "si Pablo Moyano quiere llevar a los camioneros a upa que lo haga, pero la medida será instrumentada", al responder a declaraciones del sindicalista camionero, quien había señalado que sus afiliados "no pueden marchar a upa".
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE), al igual que el gremio aceitero del Departamento de San Lorenzo, decidió paralizar las tareas durante 24 horas desde la medianoche.
Si bien el paro comenzará al mediodía, el transporte público de pasajeros funcionará hasta las 19 para aquellos que quieran participar en la marcha y luego desconcentrar hacia sus hogares.
De acuerdo a lo previsto, las columnas de trabajadores ingresarán hoy por la Avenida de Mayo desde la avenida 9 de Julio hacia la Plaza del Congreso, y se garantizará la circulación de los bomberos, ambulancias, vehículos con emergencias y el ingreso y egreso de frentistas en toda la zona.
La primera huelga y masiva marcha de protesta en la era Milei, a poco más de un mes de su asunción y según reconocieron los dirigentes sindicales de las tres centrales obreras, no sólo son "legítimas" sino que auguran "una real medición de fuerzas entre partes" para determinar de cara al futuro "el verdadero y justo proyecto de país para la sociedad".