El Gobierno testea las reacciones a las medidas de ajuste y abre canales de diálogo
En la reunión de Gabinete se analizaron las repercusiones del paquete de ajuste. Aunque los movimientos sociales y los gremios han endurecido su posición, Francos recibió a un dirigente de ATE. Sin embargo, la mayoría de los funcionarios han mantenido un perfil bajo para respetar el rol de Hacienda
Tras la presentación del anticipado y decisivo paquete de ajuste económico, el Gobierno se encuentra comprometido con la implementación de las medidas, así como con el control de daños y la contención. Todos los ministerios están dedicados al monitoreo de las repercusiones en los mercados, las organizaciones sociales y el ámbito político, mientras los sectores más críticos comienzan a adoptar posturas más firmes después de la cautela de los primeros días post-asunción.
Mientras gremios, organizaciones y partidos asimilaban los anuncios, preparaban sus reacciones y comenzaban a expresar públicamente sus posturas, Javier Milei lideró, por tercera vez, la reunión de Gabinete de la mañana en el Salón Blanco de la Casa Rosada, junto a todos los ministros y los secretarios de la Presidencia.
En el Gobierno, se sigue desde temprano el vertiginoso ritmo de las repercusiones de las medidas, especialmente de los dirigentes sociales en las redes y los medios. Por ejemplo, en varias dependencias de peso, llamó la atención el diagnóstico de Juan Grabois en una charla con Radio con Vos, donde pintó un panorama "catastrófico". En la Nación tomaron nota de sus palabras. "Está planteando que firmamos la partida de defunción de la clase media", resumieron.
La CGT convocó a una reunión de urgencia para el día de hoy, cuyo resultado también era motivo de preocupación. Sin embargo, en las filas libertarias lo esperaban e incluso lo consideraban "lógico". "Están obligados a hacer ruido, y seguramente mostrarán los dientes. Pero no creemos que vayan a empezar con los tapones de punta", afirmaron. Además, agregaron que no esperan paros a corto plazo, a pesar de que el gastronómico Luis Barrionuevo y el líder de los constructores Gerardo Martínez ya mostraron estar en alerta.
Prácticamente la totalidad de los funcionarios no tiene una agenda propia programada para la jornada, más allá de la reunión de Gabinete. Además de acomodarse tras el reciente desembarco, el plan, al menos para las próximas horas, es que el Ministerio de Hacienda se encargue de manejar todos los aspectos comunicacionales y políticos del tema que marcó la semana.
Después del encuentro, aún por la mañana, el ministro del Interior, Guillermo Francos, quien aún no ha hablado sobre los anuncios de Caputo, recibió al líder de ATE Capital, Daniel Catalano, uno de los primeros dirigentes gremiales que expresó sus críticas de manera contundente en declaraciones radiales. "Ya está, nos la pusieron a todos", había marcado posición poco antes el dirigente de los trabajadores estatales de la Ciudad.
Antes de que asumiera el gobierno libertario, "el Tano" había solicitado unidad sindical para enfrentar el ajuste, que afectará en gran medida a la plantilla de empleados públicos. Esta medida, incluida en el paquete anunciado ayer, no está dispuesta a negociarse, ya que representa un gesto simbólico de respaldo desde la política a los ciudadanos de a pie.