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En el programa conducido por Luis Majul en El Observador 107.9, se llevó a cabo una entrevista con la sexóloga Mariana Kersz, donde se profundizó sobre los vínculos en la era digital. La conversación giró en torno a cómo las nuevas tecnologías y formas de comunicación están cambiando nuestras relaciones, tanto sexuales como afectivas. El conductor, intrigado por los cambios en las dinámicas sexuales, preguntó sobre la tendencia de tener menos sexo presencial y más encuentros virtuales, un fenómeno cada vez más visible en la actualidad.

Kersz explicó que "hay una tendencia a tener menos sexo real, para llamarlo de alguna forma, pero sí hay un leve ascenso de esta cuestión más digital y de esta virtualidad que viene a instalarse, donde las personas estamos encontrando nuevas formas de relacionarnos, no sólo desde lo sexual, sino desde lo vincular". Según la especialista, esta tendencia no es reciente, sino que se comenzó a vislumbrar durante la pandemia, cuando herramientas como el sexting y el sexo virtual se volvieron más comunes. "Toda esta cosa que aparecía muy incipiente en la pandemia hoy ya la tenemos muy instalada", afirmó.

Embed - Vínculos en la era digital | Mariana Kersz en Leer y Comer

Además de los cambios en las formas de relacionarse, Kersz destacó la creciente influencia de la inteligencia artificial en el ámbito de la sexualidad. "Estos nuevos espacios que empieza a cubrir la inteligencia artificial: ¿qué nos pasa con la sexualidad? Esa inteligencia es un interrogante, no hay investigaciones científicas", comentó, dejando en claro que, aunque no se profundizó lo suficiente en su estudio, es un tema que ya comienza a generar inquietud en la sociedad.

La forma de vincularse según la generación

A partir de su experiencia profesional, la sexóloga observó cómo las generaciones más jóvenes, particularmente los centennials, tienen una forma de vincularse muy distinta a la de generaciones anteriores. "Estamos frente a una generación que ya está entrenada en la virtualidad. Nosotros somos mucho más analógicos, nos gusta relacionarnos, vernos, tocarnos, abrazarnos. Nuestro cerebro viene seteado de otra forma", explicó, haciendo énfasis en que el contacto físico es algo que los mayores siguen valorando profundamente. "Pero la generación que nos sigue a nosotros... está formateada de otra manera, que tiene más que ver con lo digital, con un mundo que se abre más a lo digital", agregó.

En relación a esto, Kersz reflexionó sobre el impacto del contacto físico en las emociones humanas, destacando que "el abrazo genera estímulos diferentes para la emoción". Aunque coincidió en que el contacto físico sigue siendo fundamental, reconoció que las nuevas generaciones priorizan otras formas de interacción. "Hay un dato crudo y puro que es que esta generación prefiere estas otras características", señaló. Sin embargo, lejos de emitir juicios de valor, Kersz propuso que lo ideal sería "crear un puente" entre las generaciones más analógicas y las digitales, para que las nuevas generaciones también aprendan a gestionar sus emociones en el mundo físico. "Estamos creando robotitos", advirtió, sugiriendo que es necesario que puedan combinar los recursos emocionales tradicionales con los que han desarrollado en el ámbito digital.

Más sexo, más deseo

Cuando le consultaron sobre la idea de que tener sexo frecuentemente genera más deseo, Kersz confirmó esta hipótesis, explicando que el cerebro tiende a buscar repetir experiencias placenteras. "Cuando el cerebro identifica, tiene experiencias positivas, es gratificante, es una experiencia divertida donde me sentí bien y cómoda, lo más probable es que el cerebro quiera repetirlo", aseguró.

No obstante, también destacó que lo contrario ocurre cuando las experiencias sexuales son negativas, lo que puede llevar a una pérdida del interés sexual. "Cuando el cerebro se acostumbra a que la experiencia sexual es negativa, es medio nefasta, no hay ganas", comentó, ilustrando cómo esto puede generar hábitos distintos, como preferir otras actividades.

¿Quiénes consultan más, los hombres o las mujeres?

Sobre quiénes consultan más en terapia, si hombres, mujeres o parejas, la sexóloga detalló que en su caso, al especializarse en parejas, atiende mayormente a estas, aunque en general, las mujeres son quienes más buscan ayuda en temas de sexualidad. "Estamos frente a un cambio de paradigma donde la sexualidad de la mujer quedaba muy relegada hace 30 o 40 años atrás", afirmó. Este cambio es muy significativo, ya que refleja cómo las mujeres empezaron a tomar control de su placer, un aspecto que antes no se priorizaba. "El hecho de que hoy las mujeres puedan tomar la bandera de nuestro propio placer habla muy bien de dónde estamos ubicadas", concluyó.

La caída de la tasa de natalidad y los cambios en las conductas sexuales

Finalmente, se le consultó sobre la relación entre la caída de la tasa de natalidad y los cambios en las conductas sexuales. Kersz consideró que es una variable posible, pero dentro de un contexto más amplio. "Lo podría poner como una de las variables posibles, pero dentro de una escala multifactorial", indicó, señalando que factores como la situación económica, habitacional y la inestabilidad laboral también juegan un rol importante.

Además, la sexóloga subrayó el impacto de los avances en anticoncepción y la ley del aborto como factores clave en la reducción de nacimientos. "Los preservativos, por ejemplo, los cubren obligatoriamente las prepagas por ley. Esto es gratuito", recordó, destacando cómo la mayor accesibilidad a métodos anticonceptivos también influye en esta tendencia.

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