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El tributarista César Litvin fue entrevistado este jueves por Luis Majul en El Observador 107.9 y analizó los aspectos impositivos del reciente informe del Fondo Monetario Internacional. Las recomendaciones del organismo en la materia apuntan a ampliar la base del impuesto a las ganancias y subir el monotributo.

El contexto también incluyó la información aportada por fuentes del Gobierno en el sentido de que el Ejecutivo planea impulsar una reforma tributaria integral, aunque no este año sino recién en 2027. Litvin respaldó algunos de los planteos del FMI, pero cuestionó con firmeza la propuesta de bajar el mínimo no imponible para que más empleados tributen sobre sus ingresos.

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Embed - EL FMI SUGIRIÓ CAMBIOS EN LOS IMPUESTOS - César Litvin

El especialista reconoció que el informe del organismo incluye sugerencias positivas. "El Fondo Monetario hizo un informe donde tiene otros aspectos que son sugerencias positivas de reforma tributaria, por ejemplo, el eliminar las retenciones al campo, eliminar el impuesto al cheque y reformular ingresos brutos y tasas municipales en un IVA", señaló. Sobre esos puntos se mostró de acuerdo. Sin embargo, fue tajante respecto de la idea de incorporar a más asalariados al universo de contribuyentes de ganancias. El mínimo no imponible vigente es de $2.490.000 mensuales para una persona soltera y de $3.300.000 para un casado con dos hijos, valores que a su criterio no resultan elevados en el contexto económico actual.

La doble carga sobre los asalariados

Majul introdujo una lectura del impuesto a las ganancias como un tributo que recae sobre "los que laburan y producen", y Litvin la tomó para desarrollar su argumento. Subrayó que en Argentina la estructura impositiva está volcada hacia los impuestos al consumo —IVA e ingresos brutos— y que eso implica un sacrificio fiscal invisible para gran parte de la población. "Mucha gente paga muchos impuestos sin darse cuenta porque no está metida en el precio la incidencia que tienen todos los impuestos al consumo", explicó. Y lo graficó con un ejemplo cotidiano: "Cuando estás comprando un litro de leche, estás pagando el 21% de impuestos que van al Estado".

En ese marco, alertó sobre el doble peso que recae sobre los asalariados: además de tributar vía consumo, son —según su caracterización— "rehenes" del sistema, dado que el impuesto a las ganancias les es retenido directamente del sueldo. "No depende de la voluntad si querés pagar o no ganancia, sino que cuando cobrás el sueldo ya te viene retenido", advirtió. Añadió que se trata de lo que en la jerga tributaria se conoce como rentas sudadas: "Es renta del esfuerzo personal".

Por eso, Litvin planteó que ampliar la base de ganancias podría tener sentido en otra etapa de la economía argentina, cuando la producción crezca y bajen los impuestos al consumo. "Si además de la gran cantidad de impuestos al consumo le hacemos pagar más impuestos a las ganancias, el sacrificio fiscal que hace la gente que consume y que además es asalariada o autónoma es un sacrificio que se multiplica", sostuvo. Y fue directo en su diagnóstico: "El Fondo Monetario tiene que mirar bien cuál es la estructura impositiva en la Argentina y considerar los impuestos al consumo que no son visibles a los ojos, pero tienen mucha incidencia cada vez que compramos algo".

Retenciones, inocencia fiscal y los próximos pasos

Consultado sobre el peso de las retenciones al agro en la recaudación, Litvin aportó datos concretos. En 2008, en pleno auge de las retenciones a las exportaciones, estas representaban el 3% del PBI. En 2025 cayeron al 1%, y proyecta que con las reducciones anunciadas el viernes pasado el número cerrará 2026 en no más del 0,8% del PBI.

"Lo ideal es eliminar este 0,8% porque va a generar más actividad económica, más siembra, más cosecha y más productividad", sostuvo. En contraste, recordó que ingresos brutos representa el 4% del PBI, lo que ilustra dónde está la verdadera presión tributaria del sistema y por qué, a su juicio, hay mucho más margen para trabajar por el lado de las retenciones sin afectar significativamente la recaudación.

Sobre el estado de implementación de la ley de inocencia fiscal, Litvin la calificó como un régimen simplificado de ganancias "muy bueno" que está teniendo un éxito relativo. Indicó que hasta ahora 80.000 personas se habían adherido al esquema, aunque consideró que el número debería ser significativamente mayor. Contó que el jueves hubo una reunión con el ministro de Economía en la que se plantearon dos inquietudes centrales que frenaban el ingreso de más contribuyentes. "El ministro y su equipo económico fue muy receptivo en las inquietudes que fueron planteadas y entiendo que va a salir una norma que le dé más seguridad jurídica a los contribuyentes que se adhieran al régimen simplificado", anticipó. Y auguró que, una vez publicadas esas normas aclaratorias, "mucha gente se va a animar a ingresar porque le va a convenir estar en el régimen simplificado de ganancias".

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FMI Ganancias IVA Ingresos Brutos

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