El titular de la consultora Aresco, Federico Aurelio, fue entrevistado este lunes de forma telefónica por Luis Majul en su programa de El Observador 107.9, donde analizó los últimos datos de intención de voto de cara a las elecciones presidenciales de 2027 y explicó los motivos detrás de la resiliencia electoral de Javier Milei pese al deterioro del poder adquisitivo.
Los números: Milei roza la primera vuelta
Según el último relevamiento de Aresco consultado por Majul, Javier Milei (La Libertad Avanza) obtiene 34,7% de intención de voto, con una proyección de 40%; Axel Kicillof (peronismo) mide 26,4%, con una proyección de 30,4%; y Myriam Bregman (FIT) proyecta 8,9%. Consultado sobre si esos números ubican al presidente al borde de imponerse en primera vuelta, Aurelio lo confirmó: "Sí, según esta encuesta es así". De todos modos, aclaró que se trata de "datos bastante en línea con las mediciones que venimos haciendo mensualmente" y que otras mediciones arrojan una proyección de 38% en lugar de 40%, una diferencia que —remarcó— es "políticamente muy distinta", ya que en un escenario se define en primera vuelta y en el otro no. Para Aurelio, esas oscilaciones son "lógicas dentro de los márgenes de error habituales de las muestras estadísticas".
El "núcleo duro" de Milei y la incógnita del bolsillo
El consultor sostuvo que alrededor del 40% de los argentinos mantiene su respaldo al Gobierno pese a que "no están pasándola mejor", "tienen dificultades con el bolsillo" y no resolvieron sus problemas económicos ni de otro tipo. Según explicó, ese sector conserva "la confianza y la esperanza de que son los cambios los que está haciendo Milei los que son necesarios para que las cosas mejoren más adelante", y calificó esa actitud como una "resiliencia importante", teniendo en cuenta que ya transcurrieron más de dos años de gestión.
Aurelio coincidió con una definición del propio Milei —citada por Majul durante la entrevista, en la que el presidente había asegurado que compite "contra sí mismo" y no "contra el pasado decadente"— al señalar que el humor social con la gestión de gobierno es hoy el principal rival del oficialismo, más que cualquier candidato opositor. Reconoció además que "muchas de las cosas que propuso se han cumplido", en referencia a las promesas de campaña que Milei había repasado en la entrevista del día anterior con Majul (baja de la inflación, reducción del gasto público y de la pobreza). Sin embargo, insistió en que, "por más que la inflación haya bajado" y se sostengan los cambios, "la gente está preocupada por la dificultad que tiene de llegar a su bolsillo". Ese será, a su juicio, el factor decisivo: si en los próximos meses los hogares empiezan a sentir una mejora, aunque sea parcial, podrían ganar más tranquilidad respecto del rumbo económico y consolidar su acompañamiento a Milei.
Una oposición sin "outsider" y un cuarto del electorado indeciso
Consultado sobre la oferta opositora, Aurelio consideró que, a diferencia de lo ocurrido con Milei en 2023, hoy no aparece una figura outsider capaz de capitalizar el descontento social. Según el consultor, buena parte del electorado percibe a Kicillof —pese a que su espacio se llama "movimiento derecho del futuro"— no como una opción de futuro, sino como alguien que apela a recetas ya fracasadas, mientras que Cristina Kirchner directamente no puede presentarse como candidata.
De todos modos, remarcó que "falta un año" para la elección y recordó que, un año antes de los comicios de 2023, tampoco existía un posicionamiento nacional de Milei que permitiera anticipar una contienda a tres bandas. En ese sentido, señaló que en la misma medición, el 13% de los consultados se manifestó en blanco o no sabe, y otro 12% se inclina por otras opciones, lo que implica que prácticamente uno de cada cuatro argentinos no tiene definido su voto ni lo definirá en el corto plazo, dado que no hay proceso electoral en curso. Esa indefinición, explicó, recién empezará a resolverse el año próximo, cuando "la gente sepa que indefectiblemente van a tener que tomar una decisión", un escenario que podría abrir espacio a nuevas alternativas si el peronismo no logra ofrecer una propuesta superadora de su pasado y el mileísmo no consigue mejorar el humor económico de los hogares.
Los ataques de Milei: "Empatiza con la misma bronca del argentino"
Por último, Majul le preguntó por los cruces verbales del presidente, como el que mantuvo días atrás con José Ignacio de Mendiguren en Radio Mitre, donde lo trató de "ladrón" y "chorro" en referencia al corralito y a montos que Milei situó entre 20.000 y 40.000 millones. El conductor planteó su propia lectura: que ese tipo de ataques no solo fideliza el voto propio, sino que empatiza con la bronca de quienes "se sintieron choreados durante años".
Aurelio coincidió plenamente ("Absolutamente. Y es así") y explicó que, más allá de que "muchos no coinciden con la forma", las embestidas del presidente apuntan casi siempre contra la dirigencia política, el periodismo y los empresarios, es decir, contra "los factores de poder" que, a su criterio, llevaron a la Argentina a su situación actual. Según el consultor, ese estilo "visibiliza" un enojo latente en buena parte de la sociedad, que por eso sigue "dispuesta a seguir apostando por el cambio, por más que no sea con las formas que muchos preferirían".
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