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La ofensiva de Macri terminó de lesionar su vínculo con la mayoría de los popes de la UCR. Si la ruptura con Morales y Lousteau ya era definitiva, el pacto que selló en Acassuso con Milei también lo distanció de los radicales que más valoraba, como Rodrigo de Loredo o Martín Tetaz. La jugada, además, lo puso enfrente de Ernesto Sanz, uno de los fundadores de Cambiemos, y Maximiliano Abad, titular de la UCR bonaerense, quienes respaldaron a Bullrich en la interna con Larreta.

Aún en shock por la decisión inconsulta de Macri y Bullrich de avanzar con un acuerdo con Milei e inquieto por las consecuencias que tendrá la división en el futuro de la oposición –teme por una eventual fragmentación–, Sanz levantó el perfil para defender la postura de los radicales que optaron por declararse prescindentes y no apoyar ni a Massa ni a Milei. "Hay vida después del 19 de noviembre y debemos prepararnos para eso. La neutralidad no es tibieza, es un acto de responsabilidad institucional para evitar un desequilibrio en lo inmediato, gane quien gane", explicó Sanz en declaraciones al diario La Nación.

Las autoridades de la UCR, la Coalición Cívica y Encuentro Republicano Federal, la fuerza de Miguel Ángel Pichetto, y Larreta se abroquelaron junto con los gobernadores de JxC y el interbloque de senadores nacionales de la fuerza para dar señales de unidad. Sostienen que deben mantenerse en el lugar de oposición y solidificar la unidad de JxC, que tendrá más diez mandatarios provinciales, 500 intendentes y bloques numerosos en Diputados y el Senado, para ser oposición a partir del 10 de diciembre.

Consideran que JxC debe tener una mirada a largo plazo y no inmiscuirse en la contienda por el poder entre Milei y Massa. Alertan que Macri y Bullrich cometen un error, ya que ahora hay peligros de que la oposición se fragmente. "Rifaron su rol hacia adentro y dividen mortalmente a JxC", lanza uno de los dirigentes más escuchados en la UCR. No creen en la idea de que si Massa llega a la Casa Rosada construirá una nueva fase de hegemonía peronista, como hizo Néstor Kirchner en 2003, ya que JxC tendría suficientes 'fierros' en el Congreso y en las provincias para ponerle un límite a Massa -o Milei- y condicionar su programa de gobierno. 'Hay que asumir que somos oposición y fortalecernos. ¿Qué van a hacer Macri y Bullrich si pierde Milei? Resistir no implica irse con Massa', brama uno de los referentes de la UCR.

Contraataque de Morales

Morales, jefe del radicalismo y gobernador de Jujuy, no oculta su enojo por los dichos de Macri. "Él quería esto. Está bueno que haya dado la cara el responsable de la derrota de JxC. Es el culpable de haber destruido las posibilidades electorales de JxC, la única alternativa, y puso al país frente a dos malas opciones", declaró.

El titular de la UCR acusa a Macri de haber debilitado a Bullrich por sus guiños a Milei durante la campaña. Dijo que "reivindicó" al libertario desde la noche de las PASO del 13 de agosto. Niega que haya hecho un pacto con Massa o que piense en integrarse a un gobierno de unidad nacional.

"No hemos pactado por detrás por Massa. Hemos jugado legítimamente para que gane JXC, lo que él no ha hecho. Hemos perdido capital político en el territorio, luchando por la única alternativa viable que tenían los argentinos. Así que no se nos puede endilgar ningún tipo de responsabilidad", puntualizó.

Al igual que Sanz, defendió la posición de neutralidad que fijó el radicalismo tras la cumbre del miércoles. "No se nos puede decir nada a nosotros. Macri ya jugaba con Milei antes de la elección. No sé cómo va compatibilizar la venta de órganos, la privatización de la educación y salud pública. Esa persona le va a hacer mucho daño al país si fuera presidente", añadió Morales.

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