Nadie quiso perderse la avant premiere de Yo, Narciso en el Shopping Dot ni faltar a la alfombra roja para saludar a Adrián Suar y a Natalia Oreiro, ambos protagonistas del filme. Suar, coautor (junto a Pablo Solarz), productor (con Preludio), director y actor principal, es el auténtico hombre orquesta.
"Siempre es un placer volver a trabajar con Adrián. Porque es generoso, cálido, simple, divertido. Es maravilloso como compañero. Yo elijo historias para pasarla bien y que además, te paguen es genial. Y esta peli la escribió para hacerla conmigo", dice risueña Oreiro. "Adrián quiere tanto a los actores y actrices que, en general, cuando tiene un proyecto, lo piensa a la medida de la otra persona".
Natalia no llegó sola a la proyección sino que lo hizo de la mano de Ricardo Mollo, su esposo desde hace 26 años. Y su arribo fue un tanto accidentado: ambos se quedaron encerrados en el ascensor justo unos minutos antes de la presentación. "Hola Adrián. Estamos atrapados. Avisen a ver si nos sacan rápido", pidió Natalia, y así sucedió.
Afuera también estaba Moria Casán, otra de las figuras que integran el elenco. En la ficción es la madre de Máximo Rey (Suar), cirujano plástico y un auténtico narcisista que termina siendo el "sujeto" del libro que la socióloga Rocío/Miranda (Natalia) escribe. Moria, además, por estos días está presentando su biopic por Netflix. Junto a la One actúan Camila Peralta, Sofía Morandi, Fernanda Metilli y Julieta Zylberberg. A la red carpet no podía faltar Guillermo Francella, Facundo Arana (junto a Oreiro hicieron Muñeca brava), Benjamín Rojas, Agustín "Rada" Aristarán (pareja de Metilli), Margarita (hija de Suar y Griselda Siciliani) y Rocío Robles, actual pareja del Chueco, entre tantos otros.
"Con Moria no habíamos trabajado nunca juntas. Es sensacional. Tiene una personalidad arrolladora. Toda mi admiración, improvisaba con el texto. Hay muchas cosas que dice que son de ella y luego repitió durante las tres jornadas de rodaje. Porque esa escena llevó tres jornadas", detalla Oreiro. El largometraje tiene todos los ingredientes de una comedia pura, al natural, para no parar de reírse. Y también hay momentos que son de telenovela, un género casi extinto en el universo televisivo y que la actriz uruguaya conoce al dedillo. "Fue una experiencia hermosa. Trabajar con Natalia es un privilegio y se nota en el resultado", concluyó Suar.