ver más

La actividad teatral fue la primera dentro de la industria del entretenimiento en recuperarse cuando comenzaron a liberarse los aforos post pandemia y, en ese entonces, sorprendió la respuesta del público que colmó las salas buscando recuperar el contacto con sus artistas.

Los empresarios y los actores buscaban respuestas a tan maravillosa reacción. “Creo que después de consumir tanta plataforma, verlos sobre el escenario en vivo y a tan pocos metros fue una especie de acto de fe que anunciaba que la vida podía continuar”, confesaba en ese momento el actor Carlos Portaluppi, mientras ensayaba en el Teatro Cervantes con los ojos llenos de lágrimas. “No puedo creer poder actuar de nuevo, trabajar”.

Hoy la realidad es otra. Las obras de teatro se multiplican en la avenida Corrientes, en el circuito independiente y, una vez más, el espectador dice “presente”. Hace apenas unas horas bajó de cartel Votemos, puesta que dirigió Daniel Barone (ex Pol-ka) y produjo Adrián Suar después de estar más de un año en cartel en el Metropolitan (todo un récord en estos tiempos).

IMG_9896.JPG

Y los estrenos se suceden. El mismo Suar estrenó Felicidades en El Nacional con Griselda Siciliani, Jorgelina Aruzzi, Benjamin Vicuña y Peto Menahem, y llenan cada noche con tickets que arrancan en 11.500 pesos (1.100 butacas). Se ubican en el primer lugar en recaudación en la semana del 20 al 26 de mayo según AADET (Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales). Los siguen Mejor no decirlo (Paseo La Plaza) con Mercedes Morán e Imanol Arias (tienen las entradas más caras del circuito y llevan más funciones representadas). El podio se completa con Esperando la carroza (entradas desde 10.000) en el Broadway.

El circuito oficial también llena salas

El circuito oficial —con el Teatro San Martín a la cabeza— también tiene propuestas que agotan localidades cada semana. Y no están medidos por AADET. Por caso, el clásico Cyrano de Edmond Rostand, representado por el "Puma" Goity colma las 1.049 localidades de la Sala Martin Coronado, desde octubre del año pasado cuando subieron a escena (tickets desde 4.600 pesos)

A estas opciones se suma la ola de musicales, algo que fue ganando terreno en el público porteño. Rent, que fue un éxito en los '90 en Broadway, se aseguró tres meses en cartel en el Opera justo enfrente del Gran Rex en donde el 20 de junio subirá a escena School of Rock. En el Coliseo, Florencia Peña se puso al hombro Mamma mia, después de triunfar en la temporada de verano en Carlos Paz con tickets desde 5.000 pesos. Otra mujer que encabeza un musical es Laura Fernández haciendo Legalmente rubia en el Liceo (desde 10 mil pesos) con éxito irregular.

Cuando el bolsillo aprieta y hay que recortar gastos en la economía familiar, se apela a distintos artilugios y promociones bancarias para que el teatro siga siendo un ritual porteño que además, siempre debe incluir una buena pizza.

Temas:

Teatro Buenos Aires

seguí leyendo