Seis años demoró Luisana Lopilato en hacer realidad su sueño cinematográfico. Pero el resultado valió la pena: desde este jueves 3 de septiembre, Pepita, la pistolera está en los cines de todo el país y la crítica la bendijo con buenas reseñas.

El filme cuenta parte de la historia de Margarita Di Tullo, una trabajadora sexual marplatense que a fines de los 80 era explotada por su pareja/proxeneta junto a otras mujeres en las clásicas whiskerías de los suburbios de Mar del Plata. Al mismo tiempo, algunas de ellas resultaron víctimas de un asesino que las buscaba por la ruta y no se conformaba con matarlas, sino que además las mutilaba. Todo esto sucedía en un marco de desamparo y corrupción que involucraba a la policía bonaerense y a la justicia; incluso algunos jueces fueron "clientes" de Margarita.

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Esto se ve a través del lente de Lucía Puenzo, hija del genial Luis Puenzo, quien tiene un recorrido muy interesante con sus últimas películas. "Quería que Lucía fuera la directora y se lo dije a mi manager y también a Lucas Jinkis, productor de Zeppelin y dueño de los derechos de la historia", revela Luisana. Estas primeras reuniones fueron realizadas en pandemia "y claro, ambos se murieron de risa. Les pareció un disparate porque ella es una número 1. Sin embargo, para sorpresa de todos, aceptó".

Lucía venía con una agenda cargada, con rodajes en el exterior. Así y todo, el proyecto le interesó. "Me gustó mucho el arrojo de Lopi, así le digo yo porque ahora es una gran amiga, van a ver lo transformada que está. Cómo reaprendió a moverse y a hablar como Margarita. Me gustó cómo se animó, la libertad de poder pensar juntas ese guión. En la historia de vida de Pepita hay un montón de vidas posibles y nosotros elegimos contar esos nueve meses desde que se convierte en madre (en la vida real ya tenía a sus hijos) hasta que se transforma en Pepita, la pistolera".

Luisana construyó de más a menos a su personaje. "No sabía si usar peluca, una prótesis, incluso, porque Margarita era muy distinta a mí". Para ello, el cine hacía magia. Alberto Moccia, maestro en la tarea de usar el peinado y el maquillaje para crear estas criaturas, trabajó con diferentes propuestas. "Se empezó con una búsqueda desde cero con prótesis dental, lentes de contacto y hasta peluca, pero luego empezamos a bajar. No es una caricatura, es una mujer real", sigue Lopilato.

Luisana voló muchas horas desde Vancouver, Canadá, ciudad en donde vive con Michael Bublé y sus cuatro hijos, para presentar este filme que la tiene como productora también. Vino por pocos días con la familia completa. Bublé incluso la acompañó a la avant premiere y recomienda ver la película desde sus redes sociales. "Con Mike nos organizamos cuando uno de los dos tiene mucho trabajo para que el otro esté más atento a los chicos". Ellos son Noah, Elías, Vida y Cielo, quienes acompañan a sus padres en los viajes.

Se filmó en Buenos Aires y en Mar del Plata, en la zona del puerto, en donde estaba el local de Di Tullo por aquellos años. Hasta allí se trasladó el elenco: Claudio Tolcachir, Alberto Ajaka, Charo López, Camila Peralta, Marcelo Subiotto, Gustavo Bassani y Esteban Bigliardi, entre otros. "Siempre supe que quise contar esta historia desde el lado de la mujer empoderada, rodeada de hombres, que juntó fuerzas y empezó a rescatar a mujeres de la calle. Armó una casa para ellas, las salvó. Tenía un plan. La película no señala ni juzga lo que hizo y concluye cuando Margarita se transforma en Pepita, la pistolera".

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