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La elección de tercios entre las fuerzas más elegidas pone todos los votos de los candidatos que no lograron superar el piso que marcan las PASO (1,5%) en disputa. ¿Es más fácil convencer a alguien que fue a votar y cuyo candidato no estará en el cuarto oscuro en octubre que a uno que no fue a votar? La respuesta no es sencilla. Habrá que ver cómo evoluciona la campaña y el devenir de la economía. Sin embargo, los equipos de campaña ya sacan sus calculadoras y hacen cuentas sobre los votos que llegarán huérfanos a las elecciones generales de octubre.

Tanto Milei para amplias su piso electoral después del triunfo de las PASO, como Juntos por el Cambio y de Unión por la Patria buscarán seducir al 3,03% del padrón que en las PASO votó candidatos que no serán parte de la oferta en octubre. En total son 725.067 ciudadanos.

Esa porción del electorado está integrado por quienes votaron a los diez espacios que quedaron fuera de competencia, que van desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha.

Se trata de Principios y Valores (187.893 votos); Libres del Sur (154.338), MAS (85.628); Movimiento Izquierda, Juventud y Dignidad (MIJD) (81.972); Política Obrera (62.404); Frente Patriota Federal (50.842); Movimiento de Acción Vecinal (42.252); Frente Liber.Ar (23.886); Proyecto Joven (23.870); y Unión del Centro Democrático (Ucedé) (11.982).

Si a ese caudal se le suma el voto en blanco (1.148.342), la cifra asciende a 1.873.409 sufragios.

La diferencia entre Milei y Juntos por el Cambio fue de poco más de 500 mil votos y con Unión por la Patria, 700 mil.

En ese escenario todo parece en disputa. Así las cosas, los equipos de campaña se volcarán a pescar en las peceras de los candidatos que ya no están. Esto más allá, desde luego, de tratar de conseguir que una mayor cantidad de electores se acerquen a las urnas.

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