Manzana confesó en Gran Hermano el dolor que le causan las críticas por su físico
Federico Farías, el participante más destacado de la casa, compartió con sus compañeros detalles sobre su conexión con la música y resaltó el apoyo incondicional de su novia
Federico Farías, conocido en el ámbito digital como Big Apple o Manzana, se destaca como el participante más famoso de la actual edición de Gran Hermano. Aunque el propósito de este reality es confinar a individuos anónimos, en el caso del talentoso tucumano se presenta como una excepción. Cantante del género RKT, popularizado por artistas como L-Gante o La Joaqui, sus composiciones han sido remezcladas por destacados artistas como Pablo Lescano, y sus videos, especialmente "Que a pasao", acumulan millones de visualizaciones en YouTube.
Manzana fue el primer concursante en ingresar a la casa, consolidando su renombre a través de las reacciones sorprendidas de sus compañeros de concurso al verlo en el escenario de la casa más emblemática del país. A medida que transcurre la convivencia, se evidencian sus emociones y se revela la persona que se encuentra detrás del personaje. Durante una charla grupal improvisada, compartió cómo enfrenta las críticas, a veces despiadadas, y la importancia del respaldo de su novia para hacer más llevadera esta experiencia.
Este testimonio se presentó durante la primera gala de eliminación, que resultó en la salida de Hernán. “Imaginate yo, gordito, la gente ya desde ahí me toma punto”, señaló el cantante para introducir el tema en cuestión y sintetizar los mensajes de odio que recibe en las redes. “Me encantaba leer todos los comentarios, y en vez de tomar los buenos que eran muchos más, yo me enfocaba en los malos y ahí ya me empezaba a quebrar y trataba de entender por qué la gente era así de mala”, agregó.
Ante la atención de sus compañeros Joel, Williams, Agostina, Emmanuel, Bautista y Sabrina, Federico reveló el momento en que percibió que las cosas no iban bien. “Volví de Ibiza y no me sentía feliz. Estaba de fiesta, pero descubrí que me sentía muy vacío”, expresó. Fue en ese instante que decidió recurrir a ayuda profesional. “Empiezo a ir a una psiquiatra y me pude expresar bien, fue increíble cómo ella lograba abrirme y podía contarle lo mal que me sentía”.
Su otro pilar de apoyo fue Luciana, su novia, y en ese momento todo cobró sentido: "Me di cuenta de que no tenía más opción que ser feliz. Amo mucho a Lulu, y ella estuvo allí bancándome en situaciones difíciles. Es más joven que yo, y a veces no sabía cómo explicarle las adversidades ni a ella ni a mis amigos. Me costó mucho abrirme", relató con lágrimas en los ojos antes de recibir el respaldo y consuelo de sus compañeros.
En ese instante, Manzana se permitió ofrecer un consejo, extrapolable a quienes siguen el programa por televisión: "El mundo exterior es hermoso; no se dejen llevar por comentarios negativos. Deben ser fieles a lo que saben que son como individuos, aunque suene egoísta. Cuando me enfoqué en mí mismo, empecé a entrenar, a decirme cosas positivas, a creer en mí. Y poco a poco, vi cómo todo iba cambiando", concluyó.
La transmisión regresó al estudio, donde el conductor Santiago del Moro destacó cómo los participantes se conocen progresivamente y se animan a compartir sus historias de vida. La ovación final fue para Luciana, la novia de Manzana, presente en el estudio para brindar su apoyo al tucumano, quien, en la primera semana, se mantuvo a salvo de la nominación y aseguró su permanencia en la casa más renombrada del país.