Milei volvió a la Argentina: lo esperan la disputa con los gobernadores y la posible alianza con el PRO
Tras la reunión con el Papa Francisco y la foto con Giorgia Meloni, al presidente lo esperan los problemas domésticos que agudizaron con la caída de la Ley Ómnibus en el Congreso
El presidente Javier Milei regresó hoy a la Argentina tras una gira internacional que lo llevó a Israel, el Vaticano e Italia. En su regreso, el presidente retomará su agenda política con dos frentes principales: la pelea con los gobernadores por los fondos y la posible alianza para incluir al PRO en el Gobierno de manera orgánica.
Tras la caída del proyecto de Ley Ómnibus, y el previo retiro del paquete fiscal, el gobierno de La Libertad Avanza mantuvo la presión sobre los gobernadores con la quita de los subsidios al transporte automotor en el interior del país, mientras varios gobernadores presionaban para forzar una negociación que les permita recuperar algo de los fondos que resignaron cuando, bajo el gobierno de Alberto Fernández, se reformó el Impuesto a las Ganancias, que se coparticipa, en el marco de los esfuerzos de la administración para ganar competitividad electoral, en lo que entonces se conoció como "plan platita".
Se espera que Milei retome la ofensiva en los próximos días, mientras los gobernadores esperan ser convocados para una nueva discusión del paquete fiscal. A diferencia de los primeros días de gobierno, cuando la principal oposición estaba en cabeza de los gobernadores kirchneristas, hoy los principales contendientes del presidente son el Martín Llaryora, del peronismo cordobés, y Maximiliano Pullaro, el radical que gobierna Santa Fe.
Como telón de fondo, en el Senado el bloque de Unión por la Patria busca conseguir aliados para sesionar el jueves con el objetivo de voltear el decreto de necesidad y urgencia 70/24, que desreguró una gran cantidad de aspectos de la economía. Por la ley aprobada durante el gobierno de Cristina Kirchner, el decreto se mantiene vigente mientras las cámaras no lo rechacen. Por el momento, la vicepresidenta Victoria Villarruel resiste esta iniciativa y mantiene su decisión de no habilitar el debate.
Las sesiones extraordinarias están convocadas hasta este jueves. En este tiempo, a diferencia de la Cámara de Diputados, el Senado de la Nación no sesionó nunca. Sin embargo, según publicó Infobae, el oficialismo necesita un dictamen favoralble para el proyecto de ley de lavado de activos antes de marzo, momento en el que llegará a la Argentina el equipo evaluador del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) para conocer el sistema ALA/CFT/CFP (Anti Lavado de Activos, Contra Financiamiento del Terrorismo y Proliferación de Armas de Destrucción Masiva). En este sentido, en los últimos días el ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona se ocupó de hablar con los legisladores.
En el despacho de la vicepresidenta evalúan llamar a una sesión especial para el próximo 23 de febrero para tratar este dictamen y de esa manera ganar tiempo para seguir las conversaciones en busca de contener en especial a los senadores que no forman parte de UxP, LLA, PRO o UCR y bloquear la intención del grupo de legisladores que conduce José Mayans. La presidenta del Senado estuvo con referentes de los bloques “dialoguistas” y les planteó qué posición adoptarían si efectivamente convoca a sesión y el kirchnerismo pide tratar el DNU. Aseguran que la Vicepresidenta se llevó el compromiso de bloquear ese pedido.
La posible alianza con el PRO
Las conversaciones entre La Libertad Avanza y el PRO se intensificarán en los próximos días, con la vuelta del presidente al país. La posibilidad de que Javier Milei y Mauricio Macri se reúnan en el futuro inmediato están dadas, aunque más allá de la reunión presencial ambos mantienen un diálogo constante y fluído.
Mientras se suman las voces en favor y en contra de formalizar una alianza más orgánica del PRO con LLA, el diablo está en los detalles... No son pocos los que, en las filas del PRO, temen que el acuerdo suponga una sumisión del partido al presidente Milei, con quien en líneas generales comparten la visión sobre una economía más abierta -más allá de las medidas concretas-, pero desconfían de sus modos. En el mientras tanto, la salida del cordobesista Osvaldo Giordano de la Anses y la salteña Flavia Royón de la secretaría de Minería dio pie a la habitual danza de nombres para ocupar esos cargos, a lo que se suma la expectativa de algunos miembros del PRO de conseguir más lugares, algo que en el Gobierno niegan.
Así, mientras se menciona a María Eugenia Vidal para conducir el organismo previsional, Cristian Ritondo es postulado para conducir la Cámara de Diputados y Diego Santilli suena como posible reemplazo de Guillermo Francos. Mientras que no han trascendido comentarios negativos para la llega de Vidal al Gabinete, sí se escucharon rotundos rechazos para el caso de Santilli y Ritondo: el mismo Milei dijo que su ministro del Interior está "firme como rulo de estatua", mientras que en su entorno aseguran que la presidencia de la Cámara de Diputados es innegociable.
De concretarse la alianza, el Gobierno aumentaría su poder de fuego en el Congreso, pero seguiría lejos de poder formar su propia mayoría o de tener quorum propio, por lo que el escenario seguirá siendo incierto, mientras se espera que el oficialismo "desguace" el proyecto de Ley Ómnibus y comience a divirlo en distintos proyectos. Según el presidente del bloque de diputados nacionales de La Libertad Avanza (LLA), Oscar Zago, esto podría decidirse esta semana, y daría lugar a "tres o cuatro" proyectos diferentes.