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Ni el escándalo de la ANDIS ni la seguidilla de hechos violentos que se sucedieron en la última semana en torno a las actividades de La Libertad Avanza son parte del análisis en los bunkers de campaña del peronismo en las ocho secciones electorales de la provincia de Buenos Aires.

“Nosotros no hicimos nada, no tenemos nada que cambiar”, fueron las palabras de uno de los hombres fuertes de la tercera sección electoral al ser consultado por El Observador.

En el seno del peronismo bonaerense, por lo menos en la parte alineada con Axel Kicillof, hay optimismo y cautela. Pero además hay una decisión: intensificar la campaña en el territorio durante la semana previa a las elecciones.

Los esquemas se repetirán con mayor en menor potencia, respecto de las posibilidades del peronismo en cada municipio, pero habrá recorridas, charlas con los vecinos, mesas en esquinas importantes, volantes y afiches. “Vamos a seguir recorriendo y hablando con los vecinos”, señalan desde la Tercera Sección Electoral. Ahí, en el territorio más fuerte del peronismo, estará la clave de la elección.

La diferencia que el peronismo saque en la Tercera Sección Electoral será la clave de la elección. Por lo menos así lo entienden todos los intendentes. En ese marco, especulan que tanto la violencia como el escándalo de la ANDIS les da más ventaja. Señalan que ambos hechos desmovilizan al votante menos politizado y que casi en igual proporción afecta a los jóvenes. En ambos sectores el Gobierno aún es fuerte. “Todo esto perjudica más al oficialismo”, entienden.

En ese marco, el gobernador de la provincia de Buenos Aires también seguirá con su lógica de campaña. Habrá reuniones y actos con intendentes. Ninguna novedad.

Más de los puntos que recorra el gobernador en la última semana, que se confirmarán en las próximas horas, la campaña “hiperlocalista” puesta en sobre las espaldas de los intendentes y referentes municipales seguirá hasta el final.

En ese marco, la mayoría de los intendentes prefiere no meterse en el “barro” nacional. Aseguran que el enojo con Javier Milei y el Gobierno nacional está en la calle hace tiempo. En ese marco, y más allá de que son conscientes de que le tema penetró en la sociedad, seguirán hablando de problemas más cercanos la realidad del día a día que se vive en los municipios, sobre todo la caída del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y las complicaciones con el empleo.

El fin de semana habrá mucha actividad territorial. La apuesta las plazas locales y las recorridas por lo puntos comerciales de cada distrito se harán notar.

Así las cosas, el peronismo saldrá a la calle, con encuestas que lo dan como favorito para las elecciones del próximo fin de semana. Sin embargo, nadie canta victoria. Los intendentes, y también el gobernador, se juegan un poco más que un resultado electoral de una elección de medio término, se juegan la disputa por los lugares en la mesa grande del peronismo.

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