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El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, volvió a escalar el tono contra el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y profundizó el contraste entre la gestión de la Ciudad y la de la PBA. “La provincia de Buenos Aires es un desgobierno”, lanzó, en una definición que sintetiza el eje de su discurso.

En una entrevista televisiva con La Cornisa, Macri apuntó a uno de los temas más sensibles del AMBA: la presión que, según su mirada, ejerce la falta de políticas provinciales sobre la Ciudad. En ese marco, cuestionó que Buenos Aires no cumpla con normativas que obligan a contener a personas en situación de calle, lo que -afirmó- termina trasladando el problema al territorio porteño.

“¿Por qué los porteños tienen que pagar lo que Axel no hace?”, planteó, al rechazar la posibilidad de financiar con recursos de la Ciudad lo que considera una ausencia de gestión del otro lado de la General Paz. En esa línea, insistió en que su prioridad es “defender” a los porteños y preservar un estilo de vida que, advirtió, “está en riesgo”.

La inseguridad, el punto más caliente

El capítulo más duro estuvo, otra vez, en la inseguridad. Macri aseguró que la mayoría de los policías de la Ciudad fallecidos en servicio fueron asesinados en territorio bonaerense, en trayectos hacia o desde sus hogares, y sostuvo que los enfrentamientos armados son cotidianos.

El planteo refuerza una idea que el jefe de Gobierno viene instalando: la inseguridad en la Provincia no solo es un problema local, sino que impacta directamente en la dinámica de la Ciudad. “De los últimos 14 policías de la Ciudad caídos en cumplimiento del servicio, 13 fueron asesinados en provincia, yendo y viniendo a su casa. Y tenemos dos o tres enfrentamientos por día, o sea, que no matan a más porque son profesionales preparados”, detalló.

Ese fue el punto más álgido de la entrevista y el más duro del discurso de Macri, cuando que aseguró que "la provincia de Buenos Aires es un desgobierno absoluto". Y agregó: "Salvo por el esfuerzo que hacen unos pocos intendentes, es tierra de nadie".

Dos modelos en tensión

En contraposición, Macri defendió los indicadores de seguridad porteños y aseguró que Buenos Aires se ubica entre las ciudades más seguras de América, incluso comparable "con estándares internacionales".

Aun así, reconoció que las estadísticas no alcanzan para dar respuesta a la demanda social: “La gente quiere más seguridad”, admitió, en un gesto que busca equilibrar la defensa de su gestión con el reclamo ciudadano.

El cruce vuelve a exponer una tensión estructural en el Área Metropolitana: la necesidad de coordinación entre jurisdicciones convive con una disputa política cada vez más explícita entre un jefe de Gobierno que aspira a ser reelecto y un gobernador que sueña con ser presidente.

Y en ese escenario, Macri apuesta a consolidar un mensaje claro: dos modelos de gestión, con resultados -según su lectura- diametralmente opuestos.

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Jorge Macri Axel Kicillof provincia de Buenos Aires inseguridad

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