En su primera defensa ante la Justicia, Alperovich sostuvo: “Es un juicio armado y orquestado, con un móvil económico y político. No tengo dudas, mi idea es presentar la cara para esclarecer todo. Yo no abusé, es una mentira”. Además, expresó: “Lo que me está pasando no se lo deseo ni a mi propio enemigo. Yo defiendo a las víctimas que tienen que ser defendidas, pero hace 5 años que yo estoy sufriendo por todos los medios de comunicación que dicen 'Alperovich violador'”.
Además, explicó que la joven se contactó por medio de su hija con el argumento de que “quería sumarse a la campaña”. “Le dije que todos lo que querían venir a colaborar, que vinieran”, añadió.
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“Antes de empezar a trabajar con nosotros, la atendí a mi casa particular, en el quincho, antes de una salida. Me dijo que quería sumarse a la campaña. Yo le dije ‘todo va a depender de vos’. A todos les doy oportunidades”, agregó.
“No hubo abuso ni señales de índole sexual. Ella era una chica de 27 años, hacía 10 días nos habíamos conocido. Los testigos la vieron feliz, bien. No lo entiendo. Dicen que intenté avanzar sobre ella y que me dijo que no. No la entiendo”, agregó.
El ex gobernador remarcó que “esto está armado” porque la chica “hizo la denuncia en Buenos Aires para que tenga trascendencia” y se comparó con el caso de Juan Darthes: “Que casualidad que ella también dijo que yo le dije ‘mirá como me pones’”. “Eso posibilitó que durante cinco años la prensa me diga violín”, agregó.
En ese sentido, Alperovich declaró: “Lo que no me entra es que ella es una chica grande, que se fue de la casa a los 20 años, con personalidad. Si supuestamente intenté avanzar, ¿por qué no habló?”.
“Ella dice que fue abusada por mí 10 días antes de viajar a Buenos Aires, entonces ¿por qué vendría? Ella inventó todo para poder instalar el juicio”, añadió.
Con respecto al día del supuesto abuso, recordó: “Yo no la invité a dormir en mi departamento, ella eligió ir ahí. Me levanté a la mañana temprano, desayunamos e hicimos la caminata. Me bañé, me cambié y teníamos una reunión. Nada más”.
También se refirió a las denuncias sobre supuestas situaciones de acoso cuando viajaban al interior: “Salíamos dos o tres veces por día, pero nunca viajamos solos. Tratábamos de ir todos juntos”.
“Ese día que dice que abusé de ella en una visita arriba del auto, no fuimos en auto, fuimos en combi. También es mentira que yo la llevé una vez a lo de la abuela como ella declaró”, agregó.
En esa misma línea, planteó que dos de los supuestos testigos que tenía la denunciante “cuando declararon negaron todo y dijeron que no vieron nada”. “Hay algo que me hace ruido, si supuestamente abusé de ella en diciembre y también en febrero, ¿por qué seguía trabajando conmigo?”, añadió.
Alperovich dijo que “había una actitud amigable” con la denunciante porque “en una campaña política no podés estar maltratando ni retando a nadie”. “Siempre hubo una excelente relación, con ella y con todo el mundo, es mentira lo que escribió en la carta” remarcó.
“Según la carta, decía que se sentía atrapada con los custodios. En este mismo juicio salió que festejó el cumpleaños en la casa de sus padres, y los tres custodios la invitaron a su cumpleaños. Usted se da cuenta de que es una mentira, ¿quién iba a invitarla si supuestamente la tenían sumisa?”.
Alperovich aseguró que la denunciante “se transformó en una persona de confianza” después de la campaña electoral: “Necesitaba una mujer empoderada que sepa decir que sí y que no. Ella era una mujer muy importante en la campaña, manejaba todo, hasta el dinero”. Negó haber estado en paños menores frente a la denunciante y añadió: “No es casualidad que haya borrado casi todos los mensajes del día de los supuestos hechos”.
Las acusaciones de Alperovich contra la denunciante
El ex gobernador acusó a la joven de presentar pruebas falsas: “Mostró una foto diciendo que estuvo en una casa donde hicimos una visita en el Corte (lugar en el que ocurrió otro supuesto abuso), pero no estuvo. Si uno quiere abusar va solo, no lleva a un custodio”. Alperovich también sostuvo que siempre tuvieron buen trato: “Si había algún error lo marcaba, pero nunca hubo maltrato público ni privado. Alguna corrección pudo haber sido, pero sino no se puede trabajar si puteas a la gente”.
Luego del cuarto intermedio, Alperovich revisó algunos de los mensajes que envió a la denunciante. El primero decía “mi vida, podés ser más cariñosa” y el exgobernador respondió: “Fue sacado sin una lectura previa”. En cuanto a otro mensaje que decía “te voy a proteger siempre”, explicó: “Ella me dijo que defienda el trabajo, y yo le dije te voy a proteger siempre. Así que le conseguí un trabajo en el senado, no la iba a dejar en bolas, ese era el sentido”.
Otros mensajes presentados complicaron aún más al exgobernador. “Sos mi dueña”, decía uno de ellos. Alperovich contestó: “Ella me cambia los horarios de la agenda y yo le contesté que era dueña de manejar todo”. Otro mensaje decía: “Te amo mucho, por qué te cerrás tanto”, pero Alperovich negó haberlo escrito: “Yo no escribí eso, no uso esa palabra. No está en los mensajes que recuperó la policía, es solo una captura”.
Alperovich también cuestionó la autenticidad de los mensajes: “¿Cómo sé que no está editado ese mensaje? Ella borró casi todos, no me puedo hacer cargo de cosas que no sé. 18 meses trabajó ella conmigo, supuestamente nueve abusos sufrió. Mire los mensajes que mandó, mostrándome como un depravado, pero todo tiene una explicación. Tengo casi 70 años, soy de una época distinta, puedo hacer algún chiste, pero no soy depravado, ni un loquito que puede decir cualquier cosa”.
Negó que hubiera “una asimetría de poder” entre él y la denunciante: “Era la número 2 mía, manejaba millones de pesos y nadie la controlaba. Estaba empoderada. Era parte de la mesa chica. Hablan de una asimetría de poder, pero ella era la que los tenía cagando a todos”.
Cómo continúa el juicio contra Alperovich
El ex senador llegó pasadas las 10 de la mañana a la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal N°29, a cargo del juez Juan María Ramos Padilla, bajo una lluvia de insultos y pedidos de justicia. El interrogatorio será conducido por el fiscal Sandro Abraldes y los representantes de la querella, seguido por su defensor, Augusto Garrido.
El 10 de junio es la fecha estipulada para que comiencen los alegatos de clausura y después se conocerá el veredicto del juez. Si es considerado culpable, podría recibir una pena de hasta 15 años de cárcel. El juicio comenzó a principios de febrero. En esa instancia, la defensa alegó que se trataba de una “denuncia falsa orquestada para acabar con su carrera política”. El exsenador se abstuvo de declarar en ese momento, pero prometió hacerlo al final del debate.
Ese día, Alperovich llegó a la sala de audiencias acompañado por sus cuatro hijos, negó haber abusado de la joven y aseguró: “Con todo el respeto que le tengo al Poder Judicial, le pido que preste atención a las pruebas. Tengo 68 años, once nietos, cuatro hijos. Quiero la verdad porque esto me mató”.