La secretaria General, Karina Milei, inició una caza de brujas interna para saber quién fue el integrante de la mesa política de La Libertad Avanza que filtró a la prensa las críticas del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, durante una reunión clave del Gobierno hace cuatro semanas.
La obsesión de “El Jefe”, de acuerdo a lo que reconstruyó El Observador, volvió a quedar expuesta durante el encuentro que la conducción libertaria mantuvo este lunes en la Casa Rosada. Allí, Karina Milei insistió con la necesidad de encontrar al responsable de una filtración que, para ella, no sólo expuso una discusión interna, sino que también dejó al descubierto una zona sensible del funcionamiento del poder libertario.
Karina Milei busca saber quién filtró información del Gobierno
El episodio que desató la furia de la secretaria General fue la publicación de La Nación sobre los cuestionamientos que Caputo habría realizado dentro de la mesa política de LLA. En el entorno presidencial interpretaron que se trató de una información demasiado delicada para llegar a los medios porque involucraba al ministro que sostiene el programa económico y porque exhibía tensiones en el corazón del oficialismo.
“Eso no puede volver a pasar”, fue la frase que se escuchó en Balcarce 50 entre quienes conocen el enojo de Karina Milei. La hermana del presidente Javier Milei considera que la filtración fue una señal de desorden interno en un momento en el que el Gobierno intenta mostrar control político, blindaje sobre sus principales funcionarios y capacidad de avanzar con la agenda legislativa.
Mesa politica LLA
Karina Milei inició una "caza de brujas" para saber quién dentro del Gobierno filtró la pelea con Luis Caputo.
La pelea entre Karina Milei y Luis Caputo
La reunión del lunes tuvo un dato adicional: Caputo no estuvo presente. Pero su ausencia no impidió que el tema volviera a ocupar parte de la discusión. La secretaria General, según pudo saber este medio, volvió a remarcar que la mesa política no puede funcionar si sus integrantes trasladan a la prensa debates que ocurren puertas adentro.
La desconfianza de Karina Milei hacia distintos ministros y funcionarios fue en aumento durante el último mes y medio. El proceso coincidió con el inicio de la investigación judicial por enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, un expediente que alteró el clima interno del Gobierno y obligó a la Casa Rosada a montar un operativo de contención política.
Javier Milei Luis Caputo
Karina Milei inició una "caza de brujas" para saber quién dentro del Gobierno filtró la pelea con Luis Caputo.
La Libertad Avanza dividida por las peleas internas
Desde entonces, el Gabinete se mueve con una cautela mayor. No sólo por el caso Adorni, sino porque todos saben que Karina Milei es la persona con mayor influencia sobre el presidente. En la administración libertaria hay una máxima que nadie discute: quien enfrentó a “El Jefe” terminó afuera o perdió poder dentro del Gobierno.
Ese antecedente explica el silencio de varios ministros ante la nueva ofensiva. Nadie quiere quedar bajo sospecha ni aparecer como parte de una línea interna que desafía a la secretaria General. “Todos entienden cómo funciona el poder acá”, resumió una fuente con acceso al despacho presidencial.
La búsqueda del filtrador también profundizó las tensiones entre las distintas tribus libertarias. La mesa política, pensada originalmente como un ámbito para ordenar la estrategia del oficialismo, volvió a mostrar sus límites: allí conviven funcionarios con intereses distintos, diagnósticos cruzados y niveles de confianza cada vez más bajos.