Tras la asunción de Daniel Scioli dentro del Gobierno de Javier Milei, se generó una fuerte interna dentro del peronismo, ya que se lo consideró como un traidor. En ese caso, consultora política y militante peronista, Mayra Arena, fue tajante al manifestar que "no lo podemos cagar a piñas porque le falta un brazo".
"Cuando decimos Scioli, tenemos que decir: ´El hijo de la gran puta de Scioli´. Que ahora es su nombre completo. Y que no lo podemos cagar a piñas porque le falta un brazo. Yo no lo puedo cagar a piñas porque tiene un brazo. No podría. No hay nada físico por hacer. Solo podríamos referirnos a él por lo que es", declaró en diálogo con Blender.
Además, recordó que "en su momento quisimos pelear una interna peronista. Se planteaba lo que yo creo que es mi mirada del peronismo: sacar a los pobres de la pobreza, ponerlos a trabajar y a vivir bien. La política social es una herramienta más, no es el centro del peronismo, ni de la política, ni del Estado. Mi batalla era esa, porque creo que hay un peronismo enamorado de la política social como eje y bandera, pero es una política social como ‘contensora’, no transformadora. Están enamorados de la olla, del chori y ‘Los Redo’ y creen que eso es ser peronista. Es una mirada muy gorila de lo que es el peronismo".
También señaló que, en su momento, Scioli la tentó para dar la disputa en las primarias: "Me dice: ‘Pienso lo mismo que vos Mayra, estoy para dar esa pelea, quiero que vayamos... aparte vos vas al frente y me encanta’", y, en ese sentido, explicó que "hay algo que nos pasa a los peronistas ‘gordos Duhalde’ (sic) o no progres, donde muchos compañeros nos dicen ‘yo estoy con ustedes’, y después nadie está para dar la pelea. Scioli apareció para decir ‘vayamos’, eso se lo reconozco. No se dio, no nos la dieron (a la interna), y yo milité al candidato único Massa contra el candidato para contener a la ola progre, que era Grabois".
Y, finalmente, concluyó manifestando que "no esperaba que a todos los que les venían diciendo traidores hace 20 años, siendo que a Scioli le decían traidor y fue un experto en soportar humillaciones kirchneristas y había sido leal...No esperaba ahora le haya dado la razón a todos esos hijos de puta, validando un discurso peronista que se roba el peronismo para una mirada ‘kioskista’ y ‘causista’, porque como ahora Scioli se vendió con Milei, parece que nunca creyó nada".