Caputo interrumpió al periodista:
- Todas las encuestas de septiembre del año pasado también nos daban perdiendo, a pesar de que la economía venía de crecer 1.5 por ciento durante julio, agosto y septiembre. ¿Y qué pasó en octubre? Terminamos ganando las elecciones, 41 a 24 por ciento.
El periodista matizó:
-Parte de ese resultado lo explica el miedo a volver al pasado.
Sin embargo, Caputo insistió:
-Mientras la inflación siga bajando y la economía siga creciendo, los argentinos nos van a seguir apoyando.
- ¿Pero de verdad la inflación está bajando y la economía está creciendo?
- Sí. La inflación va a seguir bajando. Y la economía va a seguir creciendo. No de manera homogénea. Pero en promedio, sí.
De inmediato el ministro reenvió al periodista el posteo que había subido hacía pocas horas.
La economía creció 4,4% en 2025 El Producto Interno Bruto (PIB) creció 4,4% interanual en 2025, con una suba de 16,4% en la Inversión, 7,9% en el Consumo Privado y 7,6% en las Exportaciones. En el cuatro trimestre del año pasado, el PIB se incrementó 0,6% desestacionalizado respecto al trimestre previo y 2,1% en relación al mismo trimestre de 2024. El PIB a precios constantes alcanzó un máximo histórico en 2025, ubicándose 1,1% por encima del promedio de 2022 (máximo previo). 12 de los 16 sectores de actividad registraron subas respecto al año 2024. Entre ellos se destacaron Hoteles y restaurantes (+7,4%), Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+6,2%) y Construcción (+4,3%).
Caputo no incluyó, en ese racconto, la suba de un punto en el índice de desempleo. Tampoco aludió al ruido que está generando en la economía el caso Libra y las acusaciones contra Manuel Adorni.
EDITORIAL 2 CLIP ADORNI MAS VIDEO NOVELLI Y MILEI
Sin embargo, tanto Milei como Caputo desmienten la existencia de un “plan B”.
Niegan terminantemente que estén pensando en “dejar subir la inflación y el tipo de cambio” con la intención de que aumente el consumo y la actividad económica.
Los dos consideran que esa medida sería “una burrada”.
A Caputo también le parece “otra burrada” que se pretenda comparar lo que le pasó a Macri con lo que sucede ahora.
Dice, palabra más, palabra menos:
- Macri llegó a diciembre de 2017 con el mismo altísimo déficit de diciembre de 2015. En cambio, la Argentina es uno de los cinco países del mundo con superávit financiero.
- Macri entró a la segunda mitad del mandato con un peso cada vez más devaluado. Nosotros, a pesar de la guerra, somos el único país que apreció el valor del peso, junto con Colombia.
Caputo acepta que la guerra puede demorar la baja de la inflación. También acepta que hay sectores a los que les está yendo mal.
Sin embargo, optimismo sobre el futuro le sobra. E insiste con que a los 26 mil millones de dólares de inversión que se sumaron gracias al RIGI hay que agregar otros 50 mil millones de dólares que todavía no fueron autorizados.
“Más tarde o más temprano, la economía seguirá creciendo”.
¿Y cómo estaría capeando esta tormenta perfecta el presidente Milei?
- ¿Finge demencia y trata de “escapar de la realidad”, como sostienen los analistas clásicos?
- ¿O enfrenta los problemas, como puede, a medida que van apareciendo?
La palabra que más se le escuchó decir en las últimas horas es: “paciencia”. Milei interpreta el caso Libra y las últimas novedades sobre Adorni como un nuevo ataque del “establishment”. De Libra, dice que, más allá del ruido mediático, no hay una sola prueba que lo incrimine. Ni a él ni a Karina Milei. Y sobre Manuel Adorni, acepta que el hostigamiento puede continuar unos días más, pero ratifica que no le va a pedir la renuncia.
Milei recurre a una fórmula conocida para defender a sus ministros y a su gestión. Dice, palabra más, palabra menos: “Los que se afanaron un PBI entero, no tienen autoridad moral para indignarse”.
¿Sospecha el presidente que las filtraciones en los casos Libra y Adorni vienen de un sector de Comodoro Py, disconforme con la designación de Juan Mahiques, y que hubiera preferido como ministro de Justicia a Guillermo Montenegro (sector al que responderían entre otros, los jueces Ariel Lijo y Marcelo Martínez de Giorgi)?
Lijo lleva adelante la causa para dilucidar si el jefe de gabinete recibió dádivas. Y ahora también deberá decidir cómo avanza el otro juicio, por enriquecimiento ilícito, que se abrió gracias a la denuncia de la diputada Marcela Pagano.
Pagano sobreactúa la indignación. Quiere saber cómo y cuándo Adorni o su esposa compraron la casa de Exaltación de la Cruz en el barrio Indio Cuá Golf Club.
Por otra parte, Martínez de Giorgi, quedó, definitivamente, a cargo de la causa Libra. Y le debió imprimir más celeridad a la investigación, después de una orden de los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, a quienes sindican como cercanos a Mauricio Macri. En cierto sectores del gobierno se preguntan: “¿Fue desde el juzgado de Martínez de Giorgi desde donde se filtraron las novedades alrededor de las transacciones del trader Mauricio Novelli?”
Milei no deja de leer ni analizar las últimas encuestas, que lo muestran en retroceso. No subestima el dato más importante: la caída de las expectativas. Es decir: el abandono transitorio de la esperanza de que puede seguir bajando la inflación, manteniendo estable el dólar, y haciendo crecer la economía.
Pero el presidente destaca otros datos, que dicen:
- Bajó la positiva de Milei, pero también del resto de las figuras de la política.
- Si las elecciones fueran hoy, ganaría, más o menos cómodo.
De cualquier manera, el gobierno debería salir a responder, más temprano que tarde, las preguntas que todavía no contestó. Por ejemplo:
- ¿Cuál es el vínculo actual con Mauricio Novelli?
- ¿Por qué entró tantas veces a la Casa Rosada?
- ¿Qué hablaron antes y después de la salida del tuit promocionando a Libra?
- ¿No deberían salir a aclarar que una cosa es que Novelli haya contratado a Milei antes de ser presidente y otra cosa es haberlo compensado después?
Y lo mismo vale para el caso Adorni.
- ¿Por qué el ministro no sale a explicar todo, de una sola vez?
Una de las únicas que en estos días puso la cara y dijo algo lógico es Lilia Lemoine. Ella pidió que se prestara atención para entender de dónde vienen las operaciones. Además se preguntó por qué nadie denuncia por enriquecimiento ilícito a Pagano, si hasta hace poco no tenía cómo pagar el alquiler y ahora vive en La Isla, uno de los barrios más exclusivos de Nordelta. También se preguntó porqué tampoco nadie investiga a su esposo, Franco Bindi, el hombre vinculado al chavismo y los servicios de inteligencia paralelos. Es decir: los denominados sótanos del poder.